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14.2.15

Haydeé Colón: un ejemplo para poner el Derecho en contexto

Con mucho pesar recibimos hoy la noticia de que la líder comunitaria Haydeé Colón falleció anoche. Desde aquí celebramos su vida, su gesta y su voz. Haydee ha sido una de las voces más valiosas que sin ambages siempre denunció las injusticias ambientales, las fallas del derecho y de los procesos administrativos, la política en contra de la participación ciudadana, las componendas de los sectores poderosos en contra de comunidades y grupos más vulnerables y las desigualdades en el acceso de la ciudadanía para hacer valer sus derechos. 

Su acción ciudadana fue incansable, siempre dispuesta a representar a su comunidad y a la de otros y otras, dando apoyo, denunciando, exigiendo el mejor derecho y acceso a la educación -defendiendo las escuelas-, compareciendo a vistas públicas y siempre dispuesta a compartir sus experiencias para que otros y otras se activaran en la exigencia de una democracia participativa. Haydee fue una guerrera en defensa de la participación ciudadana amplia y a ella le debemos en el mundo del derecho buenos precedentes y excelentes huellas en el proceso de abrir puertas para la ciudadanía en los procesos de intervención a favor del interés público.

Tuve el privilegio de conocer a Haydee, de compartir con ella y de contar con su presencia en diversas actividades, su generosidad me permitió entrevistarla para dejar para la posteridad sus perspectivas sobre el derecho, sobre el sistema judicial y sobre el Derecho Administrativo. Su quehacer dejó jurisprudencia tanto en el Tribunal Supremo como en las salas de recursos extraordinarios y, sobre todo, abrió puertas en las agencias como el Departamento de Recursos Naturales y la Junta de Planificación. Su día a día de activismo nos permitía acercarnos a lo que yo llamo el Derecho en Contexto, así que fue un gran ejemplo visible para aquellos y aquellas que buscamos que el derecho sirva de instrumento para lograr mayores instancias de justicia. 

Haydee nunca dijo que no a una invitación a la Universidad de Puerto Rico para compartir con los y las estudiantes y con la comunidad universitaria lo que es poner el Derecho en contexto y pudimos visitarla varias veces a Caimito y a otros escenarios para conocer de primera mano cómo el sistema jurídico pone trabas a un desarrollo y una calidad de vida digna para su comunidad. 

Desde aquí le rindo homenaje a esta mujer tan valiosa para el país, a esa voz que no solo nos deja su gesta y su ímpetu, sino también el convencimiento de que la justicia hay que buscarla y crearla día a día y con tesón. Ella fue ejemplo. Sigamos en su nombre.

Comparto varios fragmentos de entrevistas y conversaciones que tuve con Haydee en diferentes momentos y sobre procesos administrativos en los que participó en defensa del medioambiente. Haydee, firme como siempre, decía lo que tenía que decir. 

Incluyo un fragmento de un artículo publicado en la Revista Jurídica en el 2006 en el que expongo parte de una entrevista que le hicimos a Haydee, entre otros líderes comunitarios, para que nos narraran sus perspectivas sobre el derecho, lo jurídico, los procesos administrativos y judiciales y los jueces y juezas; y otro en que la entrevista giró en torno al tema de la participación ciudadana y que se publicó en la Revista del Colegio de Abogados y Abogadas. También comparto un fragmento de Ambigüedad y Derecho, que recoge la lucha de Haydee Colón y la Comisión de Ciudadanos al Rescate de Caimito para salvaguardar la Quebrada Chiclana. Por ambas entrevistas le estaré siempre agradecida, por todo lo que aprendí de ella. 
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En Primera Jornada Ambiental 2006: Una experiencia Académica y de Acceso a la Justicia, 75 Rev. Jur. UPR 465 (2006). 

"Sobre el sistema legal, la líder comunitaria Haydeé Colón no dejó dudas de que percibe una carencia absoluta de legitimidad que inclina la balanza a favor de ciertos sectores. Ésta se refirió a dos sistemas constitucionales “paralelos”: una "constitución paralela", exclusiva para los “poderosos y los adinerados”, titulada "Sálvese quien pueda". 

Señaló: "Es como si de momento alguien dijera, quítale la alfombra a esa comunidad porque quiero las tierras donde están. El marco legal te protege contra eso, pero esa otra constitución no". Haydée Colón mencionó que es muy difícil para las agencias gubernamentales como el Departamento de la Familia, Educación y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, encargadas del desarrollo social del país, enfrentarse a otras agencias a las cuales llamó “pulpos” , tales como la Junta de Planificación y la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE). Según dijo “en una comunidad valoran las cuerdas, no la gente. Si se valorara la gente, se les otorgaba salud, educación, servicios a la comunidad”. 

En cuanto al mismo tema abordado por Haydée Colón, sobre la legitimidad de las agencias de gobierno y la rama judicial, el ingeniero Figueroa coincidió con ella y señaló como ejemplo que “desarrolladores poderosos” tienen acceso fácil al poder gubernamental y son donantes políticos: 

Ahora mismo hay desarrolladores en la comisión que evalúa el desempeño de los jueces. Los jueces los nombran y los confirman políticos cuyas campañas son pagadas por los desarrolladores, porque la única industria local que hay es la de la construcción- destrucción, y ésa le paga a los políticos. Por lo tanto, tú no puedes desconectar el sistema judicial de los políticos porque nacen de ahí."

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En El derecho a participar: normas, estudios de caso y notas para una concreción, 68 Rev. Col. Abog. 631-680 (Número 4) :

"La Comisión presentó nuevos argumentos ante el Oficial Examinador para que se descartaran las guías debido a que éstas permitían entubar la quebrada. En cuanto al remedio técnico más apropiado, como veremos, el sistema, no empece los principios que garantizan la participación ciudadana, descansa en la figura mítica del experto. Vale reproducir una cita de Haydeé Colón en las vistas públicas en la que explica las razones que la llevan a participar aún cuando no tiene acceso a “los técnicos”: 

Y a cuenta de qué los ciudadanos, posiblemente no tenemos acceso a los foros y a los técnicos que ellos [tienen], pero tenemos acceso a la lógica y tenemos acceso a ver el comportamiento de las aguas y de la naturaleza. Por eso entendemos que estas guías no cumplen con los deberes ministeriales que le corresponde dirigir al Departamento de Recursos Naturales. 

Finalmente, el 10 de julio de 2002, el Tribunal Supremo de Puerto Rico emitió una sentencia en la que ordenaron al DRNA un asunto fundamental: darle audiencia pública a la Comisión para evaluar las Guías y presentar sus defensas contra cualquier irregularidad en el proceso. El Tribunal expidió el mandamus para que el DRNA resolviera de “manera final el asunto de la quebrada” y advirtió que el DRNA debía “darle la oportunidad a la Comisión de Ciudadanos a evaluar las Guías y presentar sus comentarios” y que “cualquier procedimiento que se realice sin la participación de la Comisión de Ciudadanos no prevalecerá” (énfasis suplido). La vista se celebró el 31 de octubre de 2002. Comparecieron a la vista la Comisión, AH, el abogado representante del interés público y dos interventores adicionales (aquí identificados como HA y CP) y varios peritos ingenieros y geólogos. Sobre el proceso de las vistas Haydeé Colón nos señaló: 

Hay momentos en el país donde el representante político tiene poder. Ya no. Ya no. Ya estos intereses se han insertado en las agencias de tal manera que, que neutralizan toda la participación de la ciudadanía. ...Yo me acuerdo siempre una vez que yo llegué al Departamento de Recursos Naturales, saliendo de una vista. Éramos como diez o doce, eh, este nos avisan que tenemos esa vista y vamos para allá y cuando llegamos allá, estaba el Departamento de Recursos Naturales como con tres o cuatro abogados y estaba AH Development con los abogados de Fiddler[2] y ellos eran como, entre todos eran como diez. Y nosotros éramos más, pero entonces me dijeron que yo podía entrar y ellos se tenían que quedar afuera. 

… 

Indagamos en los fundamentos que le dieron para excluirlos del proceso y se nos contestó que los abogados de la otra parte habían expresado que a ellos no se les podía dar participación porque “están emocionales”. Sobre las vistas públicas, Haydeé Colón también señala: 

Entonces empezaron las vistas públicas. En las vistas públicas, ya la licenciada Jéssica Rodríguez, habíamos quedado en que nosotros íbamos a participar como ciudadanos porque también el proceso nos ayudaba a crecer. Este no es el caso donde tú se lo dejas al abogado y que el abogado se encargue y no me digas nada y tráeme la solución. No, no, no, no, no. Este es el caso donde, abogado tu escenario es el, el Tribunal Supremo, nosotros nos dedicamos a la opinión pública. Y pues, tuvimos esa oportunidad de participar en lo de la opinión pública. Cada vez que íbamos a las vistas, ese proceso de participación ciudadano, ciudadana, era una burla. 

Le preguntamos sobre el proceso de vistas públicas previo a la construcción de la urbanización Montehiedra, sobre lo que Haydeé detalla: 

Se las ingeniaron para hacer unas vistas públicas donde, cuando uno las lee se da cuenta de cuán falta fue la participación de la ciudadanía. Ahí ellos están hablando de los impactos. Y el oficial examinador lo que le dice al, a esas personas es que dejen las manos del desarrollador resolver las inquietudes que trajeron. Cuando en la posición de la Junta debió haber sido, si hay participación ciudadana es, cómo usted responde, y esos impactos que ellos están diciendo, ustedes se tienen que asegurar de que no, no estén. "

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En Ambigüedad y Derecho: Ensayos de Crítica Jurídica (2014); sobre la Comisión de Ciudadanos al Rescate de Caimito y el proceso de la restauración de la quebrada Chiclana:

"Como parte del proceso de expansión urbana en Puerto Rico, en la década del 70, se inició un rápido proceso de construcción de complejos de vivienda, urbanizaciones y edificios de apartamentos en el área rural de Caimito, un barrio al Sur de San Juan, capital del país. Uno de los procesos más notables en el Barrio Caimito durante la década del 90, fue la construcción de un proyecto de vivienda de alto costo llamado Montehiedra. El proyecto conocido como “Comunidad Montehiedra” incluyó unidades de vivienda de alto costo (aproximadamente $300,000 en adelante), un centro comercial de carácter regional, oficinas, entre otras construcciones. Montehiedra fue desarrollada por la compañía AH Development Inc. (en adelante, AH o AH Development). Este nuevo desarrollo creó un espacio ocupado por personas de altos ingresos económicos con realidades económicas, sociales y culturales distintas a las de los residentes del Barrio Caimito, en San Juan. El proceso de urbanización fue adentrándose más a los espacios de los ya residentes de Caimito, lo que provocó que éstos se sintieran excluidos de su barrio, particularmente debido a que, dado el costo de las nuevas viviendas, éstos no contarían con la oportunidad de continuar viviendo allí.[1] Los vecinos veían cómo iban desapareciendo los bosques, ríos, montes y quebradas del área rural de Caimito y cada vez se acercaban más los efectos de este desarrollo sobre sus residencias.[2]

A raíz de los eventos urbanizadores, los residentes crearon la Comisión de Ciudadanos al Rescate de Caimito (CCRC). La CCRC surgió en respuesta a lo que ya para algunos residentes del barrio Caimito era evidente: el proceso de urbanización no planificada no los tomaba en cuenta, los excluía y tenía efectos detrimentales sobre su calidad de vida. Esto provocó que se organizaran con el objetivo de promover una mejor calidad de vida, evitar las decisiones unilaterales sobre su entorno y “rescatar” a Caimito del proceso que estaba ocurriendo. 

En el 2000, surgió un incidente que acaparó la atención de muchos de los residentes de Caimito. AH Development, en el proceso de construir una de las secciones de Montehiedra, había sepultado una quebrada con toneladas de terreno. Curiosamente, la quebrada no tenía nombre en los mapas topográficos pero los residentes de Caimito la habían nombrado hacía muchos años. Se trataba de la Quebrada Chiclana. La “desaparición”[3] de la quebrada causó consternación en el barrio, lo que llevó a la CCRC a organizarse en diferentes escenarios para denunciar lo ocurrido y conseguir su restauración. Fue la CCRC la que alertó a las agencias reguladoras sobre lo ocurrido. Producto de su denuncia se hizo una querella formal contra la compañía por el relleno ilegal de una quebrada y la remoción de material de la corteza terrestre sin los permisos de las agencias. 

El relleno de la quebrada por parte de AH, ocasionó la destrucción de su entorno y de los recursos naturales e inundaciones a residencias de algunos residentes, poniendo en riesgo sus vidas y propiedades.[4] Denunciaron el relleno como parte de un “desarrollo irresponsable en Caimito”.[5] La CCRC le requirió al gobierno y a la compañía, la restauración de la quebrada a su “estado natural” y exigieron participación en el proceso administrativo.

La controversia tuvo presencia en la esfera pública,[6] en la Legislatura, en las agencias administrativas del Ejecutivo y en los tribunales. Varios actores fueron protagonistas de los eventos alrededor de esta controversia: residentes, académicos, científicos, abogados y abogadas, ingenieros, políticos, proyectistas, periodistas, entre otros. El reclamo de la CCRC para participar del proceso y asegurarse que la quebrada fuera restaurada y AH multado, acaparó la atención pública, provocó la atención de los partidos políticos y tocó las puertas del sistema legal. En el transcurrir del proceso administrativo, a la CCRC se les excluyó de la toma de decisiones sobre la selección de un remedio para la restauración de la quebrada, bajo el fundamento de que se trataba de asuntos propios al peritaje de la agencia. La inacción de la agencia en determinar un remedio para la quebrada llevó el caso hasta el Tribunal Supremo de Puerto Rico en busca de un remedio. El Tribunal Supremo ordenó al Departamento de Recursos Naturales (DRNA) a llevar a cabo una vista para darle participación a la CCRC y el DRNA llevó a cabo la vista para cumplir con el requisito de participación.[7] Pero los abogados de la agencia, así como los ingenieros y los de la empresa respectivamente, llegaron a unos acuerdos para que sólo se restaurara la quebrada ‘parcialmente’. Se aprobaron unas guías para ese propósito, a lo que la CCRC se opuso, lo que dio lugar al caso administrativo y a lo que aquí se reseña. Años más tarde y a insistencia de la CCRC, finalmente se emitió una resolución que ordenó a AH restaurar la quebrada a su “estado natural”. La CCRC fue actora partícipe en los procesos de restauración." 


28.4.14

Conversatorio: "La reforma a la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme y el deber ser el derecho administrativo"


Ante la Cámara de Representantes de Puerto Rico pende en estos momentos el P. de la C. 1130. El mismo propone una revisión exhaustiva a la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme (LPAU), medida que, por más de 25 años, ha servido como pieza central para regular los mecanismos mediante los cuales las agencias e instrumentalidades del Gobierno operan dentro del ordenamiento. Se trata, pues, de una ley de gran importancia y alcance, particularmente en la medida en la que el derecho administrativo y sus agencias cada vez acaparan más funciones anteriormente reservadas para las Ramas Legislativa y Judicial.

La presentación y análisis del proyecto despierta varias interrogantes: ¿Qué elementos e interesen motivan esta propuesta de revisión a la LPAU? ¿Qué entendidos sociales y políticos deben inspirar las relaciones entre el Estado y la ciudadanía? ¿Debe una revisión a la LPAU estar limitada y/o condicionada por el texto original, o deben ampliarse los términos de la discusión para acometer la tarea como una reforma al derecho administrativo puertorriqueño? ¿Qué principios fundamentales deben regir sobre la función de las agencias del Estado? ¿Cómo deben proceder las agencias del Gobierno cuando aprueban reglamentos? ¿Qué garantías deben observarse al adjudicar controversias entre partes en procesos administrativos? ¿Qué rol deben jugar la Rama Judicial y los postulados sobre el Acceso a la Justicia en la revisión de actuaciones administrativas? ¿Qué impacto debe tener sobre la revisión de la Ley la jurisprudencia del Tribunal Supremo interpretando sus disposiciones? ¿Cuánta atención debe dar la Ley a los debates sobre la participación de la ciudadanía en los procesos deliberativos de las agencias administrativas? ¿Cómo atender los problemas de falta de acceso a la información en manos de agencias del Gobierno?

Una reforma a la LPAU en los extremos que se propone exige un debate amplio y robusto sobre su contenido, uno que trascienda los espacios de discusión provistos en la Asamblea Legislativa para ello. 

A tales efectos, la Clínica de Asistencia Legal de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, el Movimiento Pro Justicial Social y Estudiantes de Derecho Unidos Creando Conciencia Ambiental (EDUCCA) han organizado el conversatorio "La reforma a la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme y el deber ser el derecho administrativo", a celebrarse el martes, 29 de abril de 2014, a partir de las 6:00 p.m., en el Teatro de la Facultad de Derecho de la UIPR. El mismo contará con la participación de los/as siguientes panelistas:

Érika Fontánez Torres, Profesora de la Escuela de Derecho de la UPR
Carmen Guerrero Pérez, Planificadora y Secretaria del DRNA
Jorge Oyola Torres, Portavoz de la Alianza de Líderes Comunitarios y de la Comunidad Los Filtros, en Guaynabo
Ruth Santiago, Abogada ambientalista y portavoz del Comité de Diálogo Ambiental
William Vázquez Irizarry, Profesor de la Escuela de Derecho de la UPR
Luis Vega Ramos, Presidente, Comisión de lo Jurídico, Cámara de Representantes de Puerto Rico.

Cada panelista expondrá por espacio de entre 10 a 15 minutos, al cabo del cual se ofrecerá un espacio para preguntas y comentarios por parte de la audiencia.

Al final de la actividad tendremos refrigerios para el público.

2.6.13

Una propuesta: Estado, democracia y los hippies en Arendt

En el verano de 1970, el escritor alemán Adelbert Reif, entrevistó a Hannah Arendt. La entrevista, traducida al inglés por Denver Lindley, giró en torno a controversias en ese entonces contemporáneas, como los movimientos estudiantiles en Estados Unidos y en Francia, la oposición a la Guerra de Vietnam, el concepto ‘revolución’ y otros temas políticos. La entrevista fue publicada en 1971 en la NYRB.

En otro momento comentaré algunos asuntos interesantes respecto a cómo Arendt veía los movimientos estudiantiles y las universidades en términos políticos y su distinción entre asuntos ‘internos’ y ‘externos’ respecto a las universidades. En esta entrada, sin embargo, me interesa destacar dos cosas que surgen al final de la entrevista: (1) la propuesta de Arendt –de orden institucional-- sobre la democracia y lo que hoy día se conoce como democracia participativa y deliberativa; y (2) un comentario puntual sobre la diferencia de su propuesta (que nace bajo la premisa del espacio de la polis como el espacio de ‘lo político’) con lo que fueron los movimientos hippies en Estados Unidos y sus motivaciones. (Pongo el comentario en negrillas).

Esto último lo comento en tanto hoy día parece interesante analizar una serie de movimientos que yo llamaría de ‘retirada’, que enfocan su resistencia al mercado y la política (en su precariedad actual) en alternativas que tienen su base en cierta idea de ‘autogestión’ (énfasis aquí en el prefijo 'auto'). Estas propuestas, que son ciudadanas y que surgen de sectores medios, son de corte más individual y, por lo tanto, una podría analizar cómo despolitizan ciertos temas (e.g. proyectos de agricultura a escala familiar, como huertos caseros, consumo ecológico o ‘saludable’, por nombrar algunos). Si bien estos proyectos se justifican frente a la homogeneización y masificación imperante, los mismos, como muchos han señalado, dependen de posibilidades e iniciativas individuales y parecen renunciar a un cuestionamiento más estructural o sistémico, renunciar o abandonar ‘lo político’, en el sentido arendtiano. Otra alternativa sería ver estas iniciativas en el largo plazo y pensar cómo una vuelta o regreso a lo micro podría –si de alguna manera- poner en jaque el estado de cosas actual. Esto requeriría otra entrada, pero el comentario de Arendt en esta entrevista sobre los hippies arroja alguna luz para un buen debate sobre esto.

Sólo una precisión más: la propuesta aquí resumida por Arendt -valga enfatizar que es una entrevista- hay que entenderla en relación con sus escritos, en los que desarrolla abordajes muy particulares sobre los conceptos revolución, lo político, la libertad, el pluralismo y la acción. En On Revolution, Arendt explicita mucho más abarcadoramente lo que aquí expone. Llama la atención cómo otros teóricos más contemporáneos han desarrollado parte de lo que aquí ella expone como su propuesta institucional (e.g. Habermas). ¡Salud!

“When I said that none of the revolutions, each of which overthrew one form of government and replaced it with another, had been able to shake the state concept and its sovereignty, I had in mind something that I tried to elaborate a bit in my book On Revolution. Since the revolutions of the eighteenth century, every large upheaval has actually developed the rudiments of an entirely new form of government which emerged independtly of all preceding revolutionary theories directly out of the course of the revolution itself, that is, out of the experiences of action and out of the resulting will of the actors to participate in the further development of public affairs.

This new form of government is the council system which, as we know, has perished every time and everywhere, destroyed either directly by the bureaucracy of the nation states or by the party machines. Whether this system is a pure utopia –in any case it would be a people’s utopia, not the utopia of the theoreticians and ideologies—I cannot say. It seems to me, however, the single alternative that has ever appear in history, and has reappeared time and again. Spontaneous organization of council systems occurred in all revolutions, in the French Revolution, with Jefferson in the American Revolution, in the Parisian commune, in the Russian revolutions, in the wake of the revolutions in Germany and Austria at the end of World War I, finally in the Hungarian Revolution. What is more, they never came into being as a result of a conscious revolutionary tradition or theory but entirely spontaneously, each time as though there had never been anything of the sort before. Hence the council system seems to correspond to and to spring from the very experiences of political action.

In this direction, I think, there must be something to be found, a completely different principle of organization, which begins from below, continues upward, and finally leads to a parliament. But we can’t talk about that now. And it is not necessary since important studies on this subject have been published in recent years in France and Germany, so that anyone seriously interested can inform himself.

To prevent a misunderstanding that might easily occur today: The communes of hippies and dropouts have nothing to do with this. On the contrary, a renunciation of the whole of public life, of politics in general, is at their foundation; they are refuges for people who have suffered political shipwreck –and as such they are completely justified on personal grounds. I find the forms of these communes very often grotesque – in Germany as well as in America –but I understand them very well and have nothing against them. Politically they are meaningless.

The councils desire the exact opposite, even if they begin very small –as neighbourhood councils, professional councils, councils within factories, apartment houses, etc. There are indeed councils of the most various kinds, by no means only workers’ councils; workers’ councils are a special case in this field.

The councils say: We want to participate, we want to debate, we want to make our voices heard in public, and we want to have a possibility to determine the political course of our country. Since the country is too big for all of us to come together and determine our fate, we need a number of public spaces within it. The booth in which we deposit our ballots is unquestionably too small, for this booth has only room for one. The parties are completely unsuitable; there we are, most of us, nothing but the manipulated electorate. But if only ten of us are sitting around a table, then each expresses his opinion, each hears the opinions of others, then a rational formation of opinion can take place through the exchange of opinions. There too it will become clear which one of us is best suited to present our view before the next higher council, where in turn our view will be clarified the influence of other views, revised of proved wrong.

By no means every resident of a country needs to be a member in such councils. Not everyone wants to or has to concern himself with public affairs. In this fashion a self-selective process is possible that would draw together a true political elite in a country. Anyone who is not interested in public affairs will simply have to be satisfied with their being decided without him. But each person must be given the opportunity.


In this direction I see the possibility of forming a new concept of the state. A council of this sort, to which the principle of sovereignty would be wholly alien, would be admirably suited to federations of the most various kinds, especially because in it power would be constituted horizontally and not vertically. But if you ask me now what prospect it has of being realized, then I must say to you: very slight, if any at all. And yet, perhaps, after all –in the wake of the next revolution.”

28.4.13

Bureaucratization of public life, progress and the power to act- (1969) (...) (2013)


“[t]he greater the bureaucratization of public life, the greater will be the attraction of violence. In a fully developed bureaucracy there is nobody left with whom one could argue, to whom one could present grievances, on whom the pressures of power could be exerted. Bureaucracy is the form of government in which everybody is deprived of political freedom, of the power to act; for the rule by Nobody is not no-rule, and where all are equally powerless we have a tyranny without a tyrant. The crucial feature in the students’ rebellions around the world is that they are directed everywhere against the ruling bureaucracy. This explains, what at first glance seems so disturbing, that the rebellions in the East demand precisely those freedoms of speech and thought that the young rebels in the West say they despise as irrelevant. Huge party machines have succeeded everywhere to overrule the voice of the citizens, even in countries where freedom of speech and association is still intact. 

The dissenters and resisters in the East demand free speech and thought as the preliminary conditions for political action; the rebels in the West live under conditions where these preliminarics no longer open the channels for action, for the meaningful exercise of freedom. The transformation of government into administration, of republics into bureaucracies, and the disastrous shrinkage of the public realm that went with it, have a long and complicated history throughout the modern age; and this process has been considerably accelerated for the last hundred years through the rise of party bureaucracies.

What makes man a political being is his faculty to act. It enables him to get together with his peers, to act in concert, and to reach out for goals and enterprises which would never enter his mind, let alone the desires of his heart, had he not been given this gift—to embark upon something new. All the properties of creativity ascribed to life in manifestations of violence and power actually belong to the faculty of action. And I think it can be shown that no other human ability has suffered to such an extent by the Progress of the modern age.

For progress, as we have come to understand it, means growth, the relentless process of more and more, of bigger and bigger. The bigger a country becomes in population, in objects, and in possessions, the greater will be the need for administration and with it, the anonymous power of the administrators. Pavel Kohout, the Czech author, writing in the heyday of the Czech experiment with freedom, defined a “free citizen” as a “Citizen-Co-ruler.” He meant nothing else but the “participatory democracy” of which we have heard so much in recent years in the West. Kohout added that what the world, as it is today, stands in greatest need of may well be “a new example” if “the next thousand years are not to become an era of supercivilized monkeys.”” 

H. Arendt, A Special Supplement: Reflections on Violence, FEBRUARY 27, 1969 • VOLUME 12, NUMBER 4, pp. 22-23. 

4.10.10

HOY, HOY, HOY: Llama a la Cámara, házte sentir!

Nos llega esta petición URGENTE del Proyecto de Cabildeo comunitario:


PROYECTO DE CABILDEO COMUNITARIO AMBIENTAL:

Tenemos una oportunidad única actuar en conjunto HOY para defender las comunidades especiales de la expropiación sin consulta. Quizás piensas, pues, no vivo en una comunidad especial o quizás piensas esto es de política. Pero un realidad si actúas hoy por otro, mañana actúan por ti. Y no importa que administración invento el programa de Comunidades Especial, toda comunidad debe tener el derecho de participar en decisiones que afectan su futuro. Así que, por favor, llama la Cámara de Representante ahora mismo.

ACCIÓN REQUERIDA DE PARTE DE TODO CIUDADANO:

Llama HOY HOY HOY a la Cámara de Representantes para que NO se aprueben los proyectos 1575 y 1670, que permiten la expropiación sin consulta en nuestras comunidades. (Para los que quieren cabildear en persona o ir a ver la votación. Pueden ir al capitolio hoy a las 12md y llamar a Wilfredo, 787.602.1839 o ir directamente a las gradas para observar.)

PROYECTO DE LEY:

Proyecto del Senado 1575: elimina el requisito de consulta a las Comunidades Especiales cuando se vaya expropiar terrenos y vivienda, por parte de un municipio

Proyecto del Senado 1760: permite a los Municipios expropiar terrenos sin consulta de ubicación, cuando haya un Plan de Ordenamiento Territorial(POT).

ESTATUS DE LAS MEDIDAS:

Las medidas, radicadas por el Seandor Thomás Rivera Schatz y Roberto Arango, ya pasaron en el Senado y ahora están en la Cámara, se espera que hoy sean consideradas. POR ESO ES URGENTE QUE HACEN LA LLAMADA LO ANTES POSIBLE.

PASOS DE ACCIÓN:

  1. Abre el anejo incluido y escoge tu área.
  2. Llama a todos los Representantes de tu área pidiéndoles que no se aprueben los proyectos 1575 y 1670

¿QUE DEBO DECIR A MIS REPRESENTANTES?

Mi nombre es _________ soy residente de ___________.Leí que aprobaron una medida en el Senado que permite la expropiación sin consulta en las comunidades. Por esta razón estoy llamando al honorable _______ para pedirle su apoyo en la cámara para que NO se aprueben los proyectos 1575 y 1670. Con esta nueva ley se establecería como política pública la eliminación de las consultas a la comunidad cuando un municipio tenga planes de expropiación. Sabemos que hay más de 40 comunidades por toda la isla que están ya en peligro de expropiación. (Vietnam en Guaynabo, Bocas en Barceloneta, Puente Blanco en Cataño, Calzada en Ponce, son solamente algunas) ¿Tenemos el apoyo de el/la representante para que vote en contra de esta medida? ¿Estarían dispuestos a hablar con él para que detenga el proyecto?

INFORME:

Mándanos un email una vez que llames para informar que te dijeron a

unsolomovimiento@gmail.com

INFORMACIÓN ADICIONAL:
- El Ejecutivo y el Legislativo han dirigido sus cañones contra los residentes, eliminando legislación que ha beneficiado mediante un proceso de autogestión al liderato de las comunidades. Le están quitando su tierra a los pobres. Están acentuando la pobreza en el país en lugar de erradicarla.

- En el caso del proyecto 1670, no es un asunto exclusivamente en contra de las comunidades especiales, sino contra todas las comunidades, pobres y no pobres. El proyecto busca impedir la participación ciudadana en vistas públicas relacionadas con proyectos que afecten a cualquier comunidad. Elimina la vista pública del proceso.

Camilla Feibelman

Sierra Club de Puerto Rico

PO Box 21552 SJ, PR 00931-1552

787.765.8110

camilla.feibelman@sierraclub.org

www.puertorico.sierraclub.org

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