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11.10.15

Convocatoria: CUERPO POLÍTICO: Una invitación a a(r)mar y desa(r)mar el rompecabezas de la democracia

Desde Derecho al Derecho les invitamos a participar en esta convocatoria-actividad interdisciplinaria. ¡Participen y compartan!


CUERPO POLÍTICO: Una invitación a a(r)mar y desa(r)mar el rompecabezas de la democracia se presentará a partir del lunes, 9 de noviembre de 2015 en la Escuela de Derecho de la UPR-RP, como parte de las iniciativas del blog derechoalderecho.

Convocamos a contribuir a toda persona interesada en reflexionar sobre cómo construimos nuestros cuerpos y el espacio público en interacción con el contexto político, jurídico, económico y cultural; y visibilizar instancias en las que se ensayan prácticas o ideas de otro mundo posible para la democracia y diversidad. Buscamos activar consciencia de nuestra intervención en y con el mundo, para potenciar acciones transformadoras hacia la libertad.

Tod+ participante podrá someter hasta tres fotografías (1-3). Cada fotografía debe estar titulada y acompañada por un texto de aproximadamente cincuenta (50) palabras. ...Más detalles: http://derechoalderecho.org/…/abre-convocatoria-de-fotogra…/

3.8.15

Sobre construir "pueblo"



Sobre "construir pueblo"
éft

Una sale a la calle, escucha las conversaciones y pesares de la gente, lee las noticias y sigue los fenómenos mediáticos y se da cuenta de que hay algo importante que atajar previo -o al menos como parte- de cualquier acción: hace falta la construcción de un "nosotros". La crisis apalea al "país", la crisis-deuda es del "gobierno", la crisis la atienden las personas en su carácter individual, es decir, impacta a individuos y familias; y como tal, lo que tenemos es un país (de individuos) en crisis pero una crisis que es y sigue siendo vista individualmente: no hay agua: entonces la gente resuelve con cisternas; el agua potable no es segura: entonces la gente compra botellitas de agua; hay criminalidad: entonces la gente no sale o compra alarmas o pone portones o cierra urbanizaciones y paga guardias privados; la educación no sirve: entonces la gente se endeuda para pagarla privada; no hay servicios de salud: entonces la gente paga planes médicos y primas altísimas o simplemente deja su salud en deterioro o crea una página de funding por Internet; el cáncer hace orilla: la gente celebra a un Raymond Arrieta que recolecta dinero; no hay trabajo para los jóvenes: no tienen más remedio que buscarse dos o tres part-times; quieres proveerle oportunidades educativas a tus hijos: pides colaboraciones en una de esas páginas de "charity". Y así por el estilo, la crisis está privatizada, la crisis es de individuos que han comprado la idea de que a cada cual conforme lo pueda resolver. No somos "pueblo", somos sujetos privatizados.

Eso tiene una premisa que quizás es la que debemos atajar si es que queremos constituirnos como un "nosotros", como un pueblo. Las subjetividades se construyen, hay que trabajarlas, pulsearlas con otras narrativas que las contrarrestan. ¿Qué nos constituye hoy por hoy como pueblo? ¿Qué identidad(es)? Si lo que constituimos es un grupo de individuos (incluso comunidades) que resuelven sus problemas aisladamente, entonces no hay un nosotros que tenga que enfrentarse a un ellos. La acción política más importante de estos tiempos, diría entonces, es precisamente la construcción de esa subjetividad, de una subjetividad que aglutine estas crisis individuales en crisis de un "nosotros". Pero eso no nace de la noche a la mañana, ni por generación espontánea.

Así como grupos identitarios han trabajado sus subjetividades para alcanzar reivindicaciones, hoy por hoy, eso que llamamos "pueblo" requiere construirse, narrarse, pensarse, aglutinarse a partir de entendidos comunes. No hay que tomarlo por dado, porque no existe, no en esta crisis. En esta crisis el neoliberalismo ha triunfado y su triunfo estriba en que nos concibamos como individuos de consumo, individuos cuyas crisis individuales incluso se hace vergonzoso aceptar. ¿Quién se atreve hoy día a decir que le van a quitar la casa, que no tiene crédito, que la quincena no le da? Lo cierto es que a las personas se les hace difícil decirlo públicamente porque hemos internalizado que esos problemas son culpa nuestra. El reto político hoy día está en desafiar esas lógicas, la mejor acción es construir una subjetividad de un "nosotros" que pueda identificar y desafiar a un "ellos" pero eso no hay que tomarlo livianamente. Es toda una gran gesta y urge articularla y pensarla a lo largo y ancho.

24.6.15

Democracia Ciudadana (texto para una reforma electoral)

Democracy-Michel-Luc-Bellemare
Te invitamos a leer nuestro texto/propuesta sobre la necesidad de una reforma electoral que permita mejorar y ampliar el modelo democrático en Puerto Rico.  Es un documento de trabajo que tiene como intención abrir una discusión que nos resulta urgente.

Comenta, discute, presenta propuestas y comparte. Si te sientes convocada/o, añade tu nombre final para incluir tu firma. Para esto, visita la página de Democracia Ciudadana-Puerto Rico.

Según la discusión se vaya desarrollando, organizaremos actividades para afinar otras iniciativas.

Democracia Ciudadana

.I.

La crisis

Vivimos en una crisis democrática. La crisis que nos agobia tiene dimensiones políticas, económicas y sociales muy serias. Las desigualdades económicas y sociales crecen a pasos acelerados, lo que a su vez genera más criminalidad, falta de acceso a las necesidades básicas y el éxodo de miles de puertorriqueños a diario. 

Asimismo, vivimos una inercia política en que la deuda pública , la corrupción y el dictamen del capital financiero informan no solo el gobierno sino también el sentido común y la imaginación política. Por otro lado, el bien común, la solidaridad, las instituciones que la posibilitan y la misión de una vida buena en libertad e igualdad se desdibujan del horizonte político. No podemos acostumbrarnos a este estado de cosas. Hay que pensar, imaginar y actuar hacia otro país posible.

Ansiosos por encontrar alternativas a las nefastas políticas económicas neoliberales que ejecutan los partidos dominantes chocamos contra los muros institucionales del bipartidismo. Se hace cada vez más necesaria la acción ciudadana amplia para buscar alternativas y ampliar el modelo democrático.

.II.

El sistema de trampa electoral

Desde la creación del Estado Libre Asociado se elaboró una maquinaria electoral de representación mínima que apenas permite grados de democracia menor, pues limita o trunca la participación ciudadana en el desarrollo de ideas, programas y proyectos políticos. Esta maquinaria y modelo perpetúa la alternancia de los partidos políticos sin que haya cambios significativos. El diseño institucional actual privilegia a estos partidos fuertes de forma tal que se excluye cada vez a más personas de la toma de decisiones y de sus aportaciones de acuerdo con sus experiencias y necesidades. Esto no tiene porque ser así. Urge cambiar este diseño.

Para que haya democracia real, tienen que estar las condiciones que la posibiliten y la promuevan. Prohibir –como ahora- las alianzas formales, dificultar hasta el asfixie las candidaturas independientes, obstaculizar la creación de nuevos partidos y otras formaciones políticas, entregar al capital privado la financiación de las campañas, mantener la simple mayoría como parámetro de victoria electoral, entre otras prácticas, son la orden del día, y la noche, de nuestro “déficit democrático.” 

Si bien el andamiaje democrático en Puerto Rico está claramente limitado y restringido por la relación colonial con los Estados Unidos, esa no es la única limitación. Hay diversos escenarios que deben atenderse y el déficit del ejercicio electoral de quienes “nos gobiernan” es uno de ellos.  El esquema electoral actual nos limita a “elegir” a un mismo régimen bipartita (PPD/PNP) que, a pesar de las diferencias de estilo y forma, a la larga implantan las políticas que favorecen a los mismos intereses económicos y le dan la espalda a la amplia mayoría social del país. Esta realidad que afecta el día a día de la inmensa mayoría es insostenible y debemos transformarla, ya. 

Para que una democracia funcione es importante que los ciudadanos tengan verdaderamente la posibilidad de escoger entre alternativas reales. Es vital que las alternativas del proceso político presenten posiciones claras y diferenciadas respecto a los principios ético-políticos que guiarán sus acciones de gobierno. La magnitud de la crisis -que se ha acumulado a través de décadas- demuestra que en nuestro país tales condiciones no existen. Lejos de diferenciarse, las recetas de los partidos que han gobernado han profundizado la crisis. Su perpetuación y alternancia en el poder, además, la han logrado a través de reformas electorales perversas y poco democráticas. En otras palabras, han perpetuado un sistema de trampa electoral.

.III.

Reforma hacia la Democracia Ciudadana

En este momento de crisis es asfixiante la ausencia de alternativas que puedan contribuir a construir otro país. Hasta el momento los esfuerzos en esta dirección, ya sea desde candidaturas independientes o desde partidos minoritarios, han chocado y seguirán chocando con una estructura electoral que perpetúa la hegemonía PNPPD. 

Para lograr un sistema diferente que parta del pluralismo ciudadano y permita candidaturas ciudadanas efectivas es urgente una reforma electoral. El punto de partida de esta reforma debe ser el pluralismo ciudadano y democrático y no la dictadura de los partidos. Para ello hace falta una reforma que profundice y radicalice la democracia realmente existente. 

Algunos elementos de una posible reforma democrática son los siguientes: 1) alianzas electorales; 2) representación proporcional; 3) facilidad para inscribir partidos minoritarios y candidaturas independientes; 4) mecanismos de revocación de funcionarios electos, si su ejecución es claramente contraria al programa que propuso para ser elegida o por corrupción; 5) límite de términos electivos; 6) iniciativas ciudadanas directas; 7) límites reales a la financiación y el tiempo de las campañas políticas; 8) sistema de dos rondas si no se adquiere una victoria de 50% + 1 en la primera vuelta; 9) acceso igualitario a los medios. 

Existen las condiciones para articular e impulsar una propuesta y un movimiento de reforma democrática profunda. A lo menos que podríamos aspirar es a tambalear el “debate político” del país; hay que hacer claro que las cosas pueden ser de otra forma. Trazar como objetivo una reforma electoral democrática es una táctica posible para abrir paso a la consolidación y convergencias de partidos emergentes y candidaturas ciudadanas independientes. Una reforma de este tipo debe romper con la estructura electoral actual. Ya basta de perpetuar la inercia del bipartidismo y el llamado “voto útil”. La diversidad de actores políticos a la que aspiramos no debe entenderse como sinónimo de fragmentación y debilidad democrática sino, por el contrario, como un movimiento para radicalizar la democracia en Puerto Rico. La crisis que vivimos no es únicamente “económica” sino principalmente política. Por ello es urgente democratizar nuestra sociedad. 

En ese camino es necesaria una reforma electoral que abra paso a la democracia ciudadana.  Exijamos una reforma que reconfigure el escenario político del país. Exijamos que la pluralidad y diversidad de personas que compone a Puerto Rico puedan ser partícipes directos de nuestro futuro. Exijamos una democracia ciudadana.

Érika Fontánez Torres
Carlos Pabón Ortega
Juan Carlos Rivera Ramos
Verónica Rivera Torres

Se han unido:

Luis José Torres Asencio
Carolyn Guzman Agosto 
José R. Rivera
Rafael Acevedo
Mariana del Alba
Victor Villariny
Javier Santiago Lucerna
Noeli Pérez de la Torre
Eugenio García Cuevas
Tito Otero
Mariana Iriarte
Alvin Rafael Couto de Jesús
Kahlil Chaar Pérez
Rashid Carlos Jamil Marcano Rivera
Ivette Chiclana
Fernando Moreno Orama
Myriam Quiñones Maura
Víctor Pérez Mejía
Raúl Santiago Bartolomei
Nicole Couret Alvarado
Luis Othoniel
Mabel Rodríguez Centeno
Carlos Manuel Martínez Casado
Álvaro A. Almonte Veloz
José Quiroga
Manuel Martínez Maldonado
Ricardo Rodríguez Santos
Jaime Géliga Quiñones
Coqui Carmen Santiago
Javier Andrés Córdova Sánchez
Ricardo A. Vega
Francisco Martínez
Maribel Rivera Ortiz
Grace Robiou
Eddie S. Ortíz
Santiago Delgado
Luis J. Beltrán Álvarez
Rodney Lebrón Rivera
Laura Náter Vázquez
Victor Torres Rodríguez
Eduardo Valsega Piazza
Miguel Lico Figueroa
Carolina Del Valle
Gegman Alexander Lee Rios
Angel Lozada
Pablo Samuel Torres 
Alexis Rodríguez
Jean Carlos Suárez
Ataveyra Medina Hernández
Alberto A. Sánchez Piñeiro
Carlos Muñiz Pérez
Ricardo Coronado
Anayra Santory Jorge
Marta Aponte Alsina
Natya Trujillo Santos
Bianca P. Ortiz Nuñez
Juan Pablo González-Marín
Javier Villar Rosa
Amado Martínez Lebrón
Joel Cintrón Arbasetti
Stephanie Mercado Irizarry 
Rafael Ayala Hernández
Abdiel E. Cabán
Ivette López
Javier Febo Santiago
Krystal N. Cobián Ayerdi
Ilean Pérez
Malena Rodríguez Castro
José Augusto Punsoda Díaz
Ana Eilyn López
Ricardo Ortíz Morales
Niorly Mendoza
José Román Ortíz
Carlos Colón
María Mayu Cruz
Bolivar R. Quiles
Elvin J. Díaz

Tu firma

1.3.15

Nuevo libro: Undoing the Demos: Neoliberalism's Stealth Revolution (Wendy Brown)

Al fin llegó el tan esperado libro de Wendy Brown, Undoing the Demos: Neoliberalism's Stealth Revolution, que esperábamos ansiosamente. Los planteamientos de Brown, junto a las conferencias de Foucault sobre el Homo Economicus (Ver en particular las Conferencias del 28 de marzo y el 4 de abril de 1979 en el College du France, en The Birth of Biopolitics (2008), páginas 267-290; 291-316), nutrieron el seminario que tuvimos en la Escuela de Derecho el año pasado, sobre el Derecho y las nuevas narrativas del homo economicus y cómo esto ha transformado tanto la idea de los derechos como el liberalismo y sus instituciones. El libro de Brown viene a ser un trabajo imprescindible en esta dirección. 

Brown había puesto en la Internet algunos borradores de sus trabajos sobre este tema, lo que nos permitió atisbar lo que ahora confirmamos: lo reunido en este libro es vital para cualquier reflexión sobre los modelos e instituciones liberales que hoy día cuestionamos, y sobre cualquier intento de narrativas para darle sentido a la democracia. Para los y las interesadas en el discurso jurídico y la idea de los derechos, también resulta imprescindible entender muchos de los argumentos que Brown elabora aquí. Mucho más, el libro es importante para analizar en lo que hoy día ha desembocado aquello que llamamos la política. 

Brown presenta argumentos y una explicación profunda y coherente para fenómenos que una puede apreciar a diario. Las formas torcidas y hasta perversas que por ejemplo, ha tomado la discusión de la reforma contributiva en Puerto Rico en la que los y las ciudadanas se ven obligadas y amarrados a participar en el espacio público en defensa de un mercado que los ahoga, contrario a lo que serían sus derechos como ciudadanos (el mejor ejemplo es el caso del derecho a la educación), es un indicio de que el lenguaje del mundo liberal se agotó.

Dejo un fragmento de su primer capítulo:

"My argument is not merely that markets and money are corrupting or degrading democracy, that political institutions and outcomes are increasingly dominated by finance and corporate capital, or that democracy is being replaced by plutocracy--rule by and for the rich. Rather, neoliberal reason, ubiquitous today in state craft and the workplace, in jurisprudence, education, culture, and a vast range of quotidian activity, is converting the distinctly political character, meaning, operation of democracy's constituent elements into economic ones. Liberal democratic institutions, practices, and habits may not survive this conversion. Radical democratic dreams may not either...."

Salud.


23.10.14

En Puerto Crítico: "Ambiguedad y Derecho"

Ayer estuvimos en el programa "Puerto Crítico" en Bonita Radio y conversamos con Juan Carlos Rivera Ramos (Juanqui) y Miguel Rodríguez Casellas sobre AMBIGUEDAD Y DERECHO: ENSAYOS DE CRITICA JURIDICA y otros temas relevantes a algunos problemas sociales contemporáneos vistos desde el lente jurídico. Aquí el video.

15.11.13

En 'Puerto Crítico' sobre derechos, contradicciones, lo político

Esta semana estuvimos conversando con los grandes Juanqui Rivera y Miguel Rodríguez Casellas en su programa de radio "Puerto Crítico". Dejo por aquí la descripción que hicieron de esa conversación y la grabación en youtube. Gracias, como siempre, a Juanqui y a Miguel por la oportunidad de conversar sobre estos temas. 

Sigamos!.

"Escuchen nuestra conversación con Érika Fontánez Torres, donde discutimos el derecho al voto de los/las confinados/as, contradicciones en los discursos de las izquierdas, la privatización de 'lo político', entre otras dinámicas de nuestra realidad social. Todo esto y más en Puerto Crítico, con Juan Carlos Rivera Ramos (Juanqui) y Miguel Rodríguez Casellas, por Bonita Radio."

1.9.13

'We have a vote but we do not have a voice' (recomendamos 'Agonistics', de Chantal Mouffe).

En julio de este año Chantal Mouffe publicó su más reciente libro, Agonistics: Thinking the world politically (Verso, 2013). Llevo un tiempo ya trabajando el tema de 'lo político' para desde ahí pensar y re-pensar el Derecho y el imaginario de éste que reproducimos en nuestras prácticas, discursos y quehaceres; en la inercia nuestra de cada día. Ya antes en algunos post, he expuesto y acogido algunos argumentos de Mouffe para analizar asuntos de Puerto Rico e intentar complejizar la concepción de lo político que aquí se impone y que a veces se oculta bajo la mirada jurídico-constitucional. Por eso, le sigo el rastro a Mouffe y desde que Verso anunció que este libro se publicaría, lo tuve en agenda. Acabo de terminar de leerlo y comparto un brevísimo comentario.

El libro es una especie de repaso o re-visita a su 'On the Political' pero esta vez, Mouffe se acerca consciente de los últimos acontecimientos mundiales y del debate que ha suscitado el activismo en los movimientos Occupy alrededor del mundo y otros movimientos y acciones en las que jóvenes parecen ser los y las protagonistas. Vale la pena pasar nuevamente por sus propuestas sobre lo agónico en lo político, sus críticas a la noción del razonamiento deliberativo y la propuesta de democracia o política radical. Hay un nuevo capítulo que sirve de conclusión al libro y en el que Mouffe se explicita sobre cómo su propuesta  ha variado a raíz de los últimos acontecimientos. Incluye, además, una entrevista que le hicieron sobre estos temas en el 2007.

En todo caso, recomiendo el libro. Dejo un fragmento de su conclusión, que replantea el elemento agónico de lo político y que merece verse de cerca. Sigamos. A los y las interesadas, que lo disfruten y ojalá podamos comentarlo.

"I would like to propose a different interpretation of the current mobilizations. In On the Political  where I criticized the prevalent 'post-political trend', my diagnosis was that we were witnessing a crisis of representation as a consequence of 'the consensus at the centre' that had come to dominate politics in most liberal democratic societies. This consensus, which is the result of the unchallenged hegemony of neoliberalism, deprives democratic citizens of an agonistic debate where they can make their voices heard and choose between real alternatives.

Until recently, it was mainly through right-wing populists parties that people were able to vents their anger against such a post-political situation. With the recent protests, we are seeing the emergence of other , much more estimable ways of reacting against the democratic deficit that characterizes our 'post-democratic' societies. But in both cases, what is at stake  is a profound dissatisfaction with the existing order. If so, many people, not only among the youth but across the whole population, are now taking the street, it is because they have lost faith in traditional parties and they feel that their voices cannot be heard through traditional political channels. As one of the mottos of the protesters claims, 'We have a vote but we do not have a voice'.

Understood as refusal of the post-political order, I suggest that the current protests can be read as a call for a radicalization of liberal democratic institutions, not for their rejection. What they demand are better, more inclusive forms of representation.  To satisfy their desire for a 'voice', existing representative institutions have to be transformed and new ones established, so as to create the conditions for an agonistic confrontation where citizens would be offered real alternatives. Such a confrontation requires the emergence of a genuine left able to offer an alternative to the social liberal consensus dominant in the center-left parties."

pp. 119-120.

21.8.13

Sobre el Derecho y lo Político en Puerto Crítico

Hoy estuvimos de invitada en el programa 'Puerto Crítico', en Bonita Radio, y conversamos con sus anfitriones, Miguel Rodríguez Casellas y Juan Carlos Rivera. Dejo por aquí la grabación del programa en el que tocamos temas como los casos de Manning y Snowden, el acceso a la justicia, las limitaciones que pueden suponer activar la racionalidad jurídica en temas que atañen a lo político, las perspectivas sobre lo político de Hannah Arendt y el derecho a tener derechos y la ética en la profesión legal.

Gracias por la invitación. Sigamos pensando el Derecho en voz alta. Salud!


23.7.13

Para hablar de responsabilidad convendría apuntar: the “I” is already social

Sigo con Dispossession: the performative of the political y la conversación entre Athena A. y Judith B. llega quizás al punto más interesante en el capítulo titulado "Responsiveness and Responsibility". En éste, desde el comienzo, se plantean: ¿Cuál es el lugar de cada una de nosotras para ser responsivas y responsables y poder vivir una vida política éticamente? ¿Cómo las diversas formas de precariedad, ya sean materiales y por las subjetividades que constantemente nos constituyen influyen esta respuesta?  


Lo primero que hacen plantear cómo es que hoy día la conversación sobre el ser 'responsable' o éticamente responsable está constituido de forma tan arraigada por los discursos neoliberales que ubican cualquier discusión o sentido de responsabilidad en los términos de 'responsabilidad personal', 'intereses', 'self-entitlement' (no encuentro un término en español que lo acoja completamente) y auto-preservación. Ejemplos como la idea de 'responsabilidad social corporativa' o la idea del voluntariado y la moralidad de las acciones 'caritativas' o del sacrificio personal, que comunmente escuchamos en este tipo de conversación e ilustraciones, son algunos de los ejemplos que ellas mencionan. Y luego de poner en cuestionamiento esa idea de la responsabilidad desde el 'yo', ambas pasan a explicar cómo podríamos concebir conscientemente otras formas de responsabilidad que se ubiquen en las afueras de estos discursos del proyecto liberal. Dejo un fragmento que ilustra lo rica que se pone la discusión. !Salud!.


AA: “We might consider what kinds of enabling spaces of politics open up on occasions where we find ourselves affected, undone, and bound by others’ calls to respond and assume responsibility. In a world of differentially shared sociality, if we are already “outside ourselves”, beyond ourselves, given over, bound to others, and bound by claims that emerge from outside or from deep inside ourselves, our very notion of responsibility requires this sense of dispossession as disposition, exposure, and self-othering….

Could you explicate the ways in which responsibility does not amount to the liberal and neoliberal apparatuses of moral narcissism and entrepreneurial governmentality?

JB: …

For me, the question of ethics is always a question of an ethical relation, that is, the question of what binds me to another and in what way this obligation suggests that the “I” is invariably implicated in the “we”. So, when I am called upon to care for another, or, indeed, to resist a social condition of inequality, or to oppose an illegitimate war or devastating occupation, it is not a matter of finding my bearings in my personal morality or my individual disposition. Rather, it is precisely because I am from the start implicated in the lives of the other that the “I” is already social, and must begin its reflection and action from the presumption of a constitutive sociality.” ...


11.7.13

¿Desposeernos para dejar de ser desposeídos?: una nueva performatividad en lo político

Hace unos meses comencé a anotar en este blog unas reflexiones producto de los trabajos y lecturas hechas en los últimos años relacionadas a lo común, lo político y el espacio de inter-relaciones. En Reflexiones 2: lo político no es personal, expuse brevemente que "hoy lo privatizado es precisamente lo político. La apariencia de un ámbito político en el cual podamos verter y develar lo antes escondido en la "esfera privada" ya no existe, pues aunque develemos lo escondido para llevarlo a lo político, allí la lógica que opera sigue siendo pasmosa y vorazmente privada (y sin ningún rubor)" y lanzábamos lo siguiente a menera de reflexión-provocación para un cuestionamiento más profundo: "Hoy es lo político lo que tendríamos que rescatar de su operación y racionalidad privada. Correspondería decir: lo político se ha privatizado. La consigna debería ser "Lo político no es personal"."

En otra de las reflexiones, Reflexiones 4: Entendidos ético-políticos ante un individualismo masificado, continué poniendo en aprieto la dupla dicotómica que mira los asuntos en los polos de lo individual versus lo colectivo: "El modelo de individuo y la libertad que terminó triunfante y se coronó a lo largo de todo ese proceso, terminó por convencernos de que toda neutralidad valorativa era (es?) un mejor precio a pagar que pensar en una nueva propuesta ético-política. Es la encarnación del prejuicio triunfante hacia cualquier concepto que se asemeje a lo político o a lo común entendido más allá del liberalismo capitalista. Al negar la idea de una o más propuestas ético políticas por temor a equivocarnos o por aferrarnos a la (solo aparente) libertad individual, paradójicamente sepultamos cada vez más nuestras posibilidades de libertad."

Sigo imbricada en estos temas y como parte de ellos, he comenzado a leer Dispossession: the performative in the political, un libro que organiza una especie de carteo o intercambios entre Judith Butler y Athena Athanasiou. Todavía me falta mucho por leer pero al saque veo que sus diálogos tienen la resonancia que busco precisamente para continuar las reflexiones que comencé con los temas antes expuestos. En un formato maravilloso, que tiene más de diálogo franco que de escritura hiper-académica, con los cánones que han restringido gran parte del decir desde los espacios académicos-intelectuales, estas dos intelectuales públicas se dan a la tarea de pensar en voz alta el concepto de la desposesión. Somos desposeídos, sí, pero el término es problemático así que lo abordan en toda su extensión y complejidad. 

¿A qué se refiere esta desposesión? Principalmente, a dos aspectos: en un primer plano somos desposeídos de nuestras subjetividades y en un segundo plano, tal cual la configuración del capitalismo moderno, la mayoría está y estará desposeída de las condiciones materiales que nutren su supervivencia y sus subjetividades a la vez. Ellas juegan con estos dos planos, los problematizan de forma tal que incluso la premisas del sentirse como poseedor a priori es cuestionado. De hecho, Butler se pregunta si es momento de, en el proceso de construir nuestras subjetividades, lo que ahora toca es de alguna forma sentirnos en la necesidad de desposeernos un poco, un poco nomás, hacia ciertas formas  de colectividades.

Yo lo traduciría así: ¿Por qué nos sentimos legitimados a hablar de sentirnos desposeídos cuando la controversia trata de derechos individuales -con un apriori claramente a tono con un liberalismo individual- que nos presupone individuos antes de cualquier subjetivación de la cual se nos priva, y sin embargo, parece hoy día cuesta arriba hablar legítimamente de los desposeídos de la tierra, de los medios, de la riqueza? Es decir, ¿por qué el apriori en este último caso no es el de que todos y todas deberíamos a priori ser legítimamente poseedores de lo que se nos privó? 

En todo caso, su diálogo busca atar estas dos formas de mirar la posesión y desposesión del sujeto. ¿Y cómo se relaciona esto con las reflexiones a las que hice alusión? El objetivo de este diálogo entre Butler y Athanasiou es precisamente poner en cuestionamiento las premisas de ese sujeto individual que el liberalismo construyó mediante el individuo que es soberano de su ser, y que para defender su subjetividad toma prenda de esa idea del individuo. Además, tienen un segundo objetivo, buscar cómo en la resistencia contra la desposesión en su segundo plano, la material, también se reproduce la idea de un sujeto-individuo que quiere reivindicar sus derechos propietarios, que también parten de la premisa liberal del individuo que enfrenta a la colectividad. 

Lo que he leído hasta ahora me parece no solo fascinantemente expuesto sino muy bien ilustrado con ejemplos de los movimientos sociales contemporáneos y controversias más álgidas: Israel-Palestina, los sin Tierra en diversas partes del mundo, las reivindicaciones de derechos sexuales y reproductivos, los reclamos de grupos indígenas en Australia, América Latina y Canadá, entre otros.

¿Cómo resignificamos esta dicotomía de lo individual versus lo colectivo que nos ha llevado al desgaste de la democracia liberal? ¿Cómo concebir un nuevo colectivo, un 'nosotros', común, que sea capaz de reconocer las subjetividades que algunos también quisieran erradicar? Esto en gran parte ha motivado mis búsquedas en estos meses (quizás años con el cuestionamiento de las premisas libertarias del Derecho de Propiedad) y por ahí van las reflexiones que he compartido en este blog. Y es eso también lo que encuentro en este diálogo en este libro.  Judith Butler lo expone hermosamente cuando usa la frase de "libertad con otros". Creo que en el fondo de eso se trata, de resignificar la idea de las 'libertades individuales' y quizás comenzar a hablar de libertades con los otros. En su prefacio, ellas definen su proyecto del libro de la siguiente forma:

"So we take up the question of how to become dispossessed of the sovereign self and enter into forms of collectivity that oppose forms of dispossession that systematically jettison populations from modes of collective belonging and justice".

Continuará...

éft
11 julio 2013.


27.5.13

Human beings as machines of self-interest (J.M. Coetzee)


November 11, 2010

Dear Paul,

...

Since I last wrote, you have had elections in the U.S., and the Republicans have resurged in force. I won't ask you to explain. But this is beginning to look like an interesting moment in history (and I don't just mean U.S. history).

Since about 1970, a pretty mean vision has been propagated and encouraged and allowed to take over the direction of the planet, a vision of human beings as machines of self-interest and of economic activity as a contest of all against all for material spoils (economy: properly the nomos of the oikos, the regulation of the household).

As a consequence a debased notion of what constitutes political life has come to prevail, and has in turn given rise to a pretty contemptuous view of what constitutes the practice of politics. Thus the same politicians who did nothing to counter the mean vision of social life get to feel the fury and contempt, the furious contempt, of voters who see them as little more than machines of self-interest themselves. The word "trust" has lost all purchase. If today a politician were to utter on a public platform the words, "I ask you to trust me", he would be laughed down, no matter how sincerely he meant it".

Yours in dark times,

John.

(From Here and Now: Letters, 2008-2011, J.M. Coetzee and Paul Auster, p. 194)

19.5.13

Reflexiones 4: Entendidos ético-políticos ante un individualismo masificado


(4)

Asumir en toda su extensión la vieja idea de que es mejor la "neutralidad" en materia de valores ético-políticos frente a la pluralidad de posibilidades, es uno de los asuntos que más urge repensar. El trauma ante el fallo de la última propuesta ética-política que se presentó como alternativa al avance del liberalismo capitalista parece habernos convencido de la amenaza de todo aquello que presente algunos contornos éticos para vivir en comunidad. Pero ¿acaso la amenaza actual más temible no es precisamente el avasallador alcance de un individualismo voraz que sagazmente ha hecho desaparecer todo asomo de propuesta alternativa? ¿Acaso al momento no es más de armas tomar la normalización que hemos asumido de temer, al punto del desvarío,  cualquier acción de un número mayor a 1 que presente propuestas de solidaridad? Si tememos a la puesta en la mesa de ciertos entendidos ético-políticos para una vida en común, cometemos el error deja dejar el terreno de la vida vacío (pero solo en apariencia vacío). No es el exceso de lo comunal nuestro problema, es precisamente lo contrario: nuestro problema es el imparable avance del individualismo masificado, encarnado en muchos, sí, pero concebido en yo(s).

Hay vida en común querámoslo o no y, hoy día, la negación de ese hecho en la idea de que solo somos individuos (con una noción particular de individualidad) tiene la implicación de que a falta criterios para ser en lo común, el espacio lo ocupe una única moralidad conservadora y opresiva. Lo llenan precisamente quienes se benefician del solo aparente vacío que se hace llamar neutral para beneficio de un tipo de individuo. Es el resultado, entre otras cosas, de la Guerra Fría, del ‘fin de la historia’. El modelo de individuo y la libertad que terminó triunfante y se coronó a lo largo de todo ese proceso, terminó por convencernos de que toda neutralidad valorativa era (es?) un mejor precio a pagar que pensar en una nueva propuesta ético-política. Es la encarnación del prejuicio triunfante hacia cualquier concepto que se asemeje a lo político o a lo común entendido más allá del liberalismo capitalista. Al negar la idea de una o más propuestas ético políticas por temor a equivocarnos o por aferrarnos a la (solo aparente) libertad individual, paradójicamente sepultamos cada vez más nuestras posibilidades de libertad. ¿Renunciamos a ella y aceptamos sin más la aparente neutralidad triunfante?

Diría que no hay que temer a avanzar hacia unos lineamientos ético-políticos que sustituyan en contenido las desgastadas premisas del liberalismo actual y que nos propongan unos entendidos distintos para vivir en comunidad. La neutralidad del Estado liberal hace rato quedó desecha. Ya quedó deconstruida y está bastante maltrecha. ¿Qué hacemos entonces con lo que quedó expuesto? No bastaría decir que no existe la neutralidad del Estado frente a intereses 'ocultos' para lidiar con sus nefastas implicaciones diarias.  Seguir insistiendo en una falsa neutralidad que sea "indiferente" a las preferencias de los individuos tampoco parece ser suficiente. Hablar del respeto a la pluralidad como principio, por ejemplo, no es lo mismo (ni discursiva ni jurídicamente) que exigir del Estado mera "indiferencia ante las preferencias individuales". Haría falta dibujar los contornos de unas nuevas reglas del juego y no conformarnos con un relativismo valorativo o con un hiper-escepticismo que quizás producto de ciertos emplazamientos, sirvió en un momento para poner en jaque al poder y a la idea de verdad. Hoy día ese acercamiento en demasía tampoco es neutral y quizás su exposición ya cumplió su función.

El cuidarse de los peligros de la certeza en demasía, de la convicción inamovible o de la dictadura de la verdad es importante, pero no es ni puede ser sinónimo del "todo se vale" o de abandonar el tablero del juego. Conocer los peligros del aferrarse a una idea no es óbice para proponer contornos de eticidad sobre cómo queremos vivir, aunque éstos se transformen y no sean necesariamente universales. Lo que sí sabemos hoy es que dejar el tablón vacío y renunciar a esto último, implica ver como lo llenan arbitrariamente quienes sí tienen una narrativa monolítica que ofrecer, y la ofrecen precisamente en tiempos de incertidumbre y desgaste. Lo llenan, y vaya que lo llenan, con los peores valores: los de la exclusión, los del miedo, el odio, la avaricia, el egoísmo. ¿Qué proponer frente a eso?

No hay que temer a proponer contenidos mínimos para una ética-política común lo suficientemente plural que nos guíe en el continuo agónico de la vida en común, una ética-política que comience por repensar, y quizás revigorizar, lo más básico: el respeto, el amor, la solidaridad, la igualdad, la equidad, lo común, un nuevo concepto de individuo, una nueva noción de libertad.

éft mayo 2013.

13.5.13

Reflexiones 2: lo político no es personal

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En las décadas de los 60 y los 70 una de las consignas fue  "lo personal es político". El punto era llamar la atención sobre cómo, la entonces llamada "esfera privada" ocultaba situaciones de desigualdad y opresión para las mujeres y, como consecuencia, aquello que se relegaba al ámbito oscuro de lo privado -debía dejarse claro,-era parte también de la rueda de lo político y debía cuestionarse. Los criterios de la llamada esfera privada no permitían poner a la luz asuntos urgentes que debían discutirse y que silente y convenientemente se tomaban por buenos, sin que se polemizaran y problematizaran como propios de lo político. La premisa es que aquello que es político debemos develarlo y atenderlo con el crisol de lo político y no con el crisol de lo privado o "lo personal". Lo político, pues, debía responder a parámetros de la comunidad política, de la protección de todos los cuidadanos y ciudadanas según criterios de libertad, igualdad, justicia, democracia, todos ellos criterios para potenciar a la comunidad, que a su vez se enriquece con la protección de la diferencia y con la libertad de cada uno y una de sus componentes. Lo privado suponía ser del interés de cada individuo y no sujeto a escrutinio de la comunidad política. Lo político, sin embargo, suponía un nosotros que habría que atender entre ese diverso nosotros.

Hoy dia el problema parecería al revés. Lo político ha devenido en individual, en lo personal. Los criterios para atender, evaluar y discutir los problemas y retos de la comunidad política -si se mira de cerca- la mayoría de las veces son criterios personales, sus premisas individualistas, al antojo y para los intereses personales de ciertos individuos y no de la pluralidad que compone la esfera de lo político. Solo unos ejemplos. Educación, Salud, Vivienda: según la capacidad de pago privada de cada cual, son bienes de consumo individuales. Servicios indispensables: se adquieren y tributan por individuos según su posibilidad de pago y consumo. Seguridad: a cada cual conforme al poder adquisitivo, de acuerdo al tipo de cierre de la calle y al valor de los pequeños feudos. El servidor o la servidora pública cobra de acuerdo a criterios patrimoniales privados y no de acuerdo con la posibilidad del país al cual 'sirve'. Las tragedias del país se reportan y analizan como tragedias familiares y personales. Las controversias jurídicas se adjudican de acuerdo con la preferencia y unicidad de valor de quien las atiende. Los temas colectivos se analizan desde preferencias individuales y las políticas públicas se asumen dirigidas hacia un aislamiento cada vez mayor del individuo, por supuesto, unos más vulnerables que otros.



En lo político se adoptan como buenos -y sin mucho cuestionamiento- lógicas privadas, hiper-individualistas, intereses de los beneficiarios del mercado y creencias personales que se hacen pasar como de aceptación general y se le adjudican falazmente a la pluralidad que compone la comunidad.  Libertad, Igualdad, Fraternidad, Justicia, Democracia, parecen haberse desgastado como conceptos, la mayoría de las veces ausentes pero cuando se presentan, suelen pervertirse.

Quizás la consigna "lo personal es político" nos sirva para divisar que las problemáticas que estamos viviendo, se ven con un crisol excesivamente privado. La consigna anterior entonces no alcanza ni conceptual ni material ni estratégicamente. Y es que hoy lo privatizado es precisamente lo político. La apariencia de un ambito político en el cual podamos vertir y develar lo antes escondido en la "esfera privada" ya no existe, pues aunque develemos lo escondido para llevarlo a lo político, allí la logica que opera sigue siendo pasmosa y vorazmente privada (y sin ningún rubor). 

Hoy es lo político lo que tendríamos que rescatar de su operación y racionalidad privada. Correspondería decir: lo político se ha privatizado. La consigna debería ser "Lo político no es personal". éft. mayo 2013.

11.5.13

Reflexiones 1: el desafío del poder

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Luego de cientos de años ideando las formas de frenar y ponerle cortapisas al poder, de diseñar sus instituciones, creo que el desafio de los tiempos no está ahi. El verdadero desafio sobre el poder en estos dias es ejercerlo, no frenarlo; es el cómo de su ejercicio, no el cómo de su renuncia, de su delegación. El asunto está más en cómo concebirlo, no presumirlo abandonado en constitutivas instituciones. Es cómo mantenerlo conscientemente omnipresente, cómo reactivar su potencia, no cómo escindirla. El problema hoy no es tanto la doctrina de división de poderes en tres. El genio está en trascender la premisa desgastada de la ubicación y la división de poderes en un lugar remoto. Hoy, diría, no es tanto esa 'división de poderes' la que debe ocupar nuestra atención. Por el contrario, hoy el reto está más bien en juntar y rejuntar los poderes, una y otra vez, potenciar el poder desde la pluralidad, allí, en esa pluralidad donde está ausente o no se ejerce.

Habría que cambiar el enfoque de la mirada y la estrategia, que no esté exclusivamente puesta en el lugar desde donde el poder se ejerce actualmente sino precisamente en los espacios en que no se potencia, en que podría ejercerse y no se le concibe como tal. Habría que retrotaernos al momento en que se echaron a pérdida sus posibilidades y se descansó en una hoy vacua autoridad para su ejercicio.  

El desafio actual, no está tanto en frenar el poder como en rasgarle el velo de su autoridad moribunda para vestirse de gala con él, sintiéndonos sujetos de su pleno y constante ejercicio. éft
mayo 2013.

1.5.13

Libro: Agonistics: Thinking the World Politically (Chantal Mouffe, 2013)

Sale en julio de este año lo más reciente de Chantal Mouffe (Verso, 2013):


Agonistics: Thinking the World Politically

Passionate defense of “the political” by the author ofTheDemocratic Paradox  
Political conflict in our society is inevitable, and the results are often far from negative. How then should we deal with the intractable differences arising from complex modern culture?
In Agonistics, Mouffe develops her philosophy, taking particular interest in international relations, strategies for radical politics and the politics of artistic practices. In a series of coruscating essays, she engages with cosmopolitanism, post-operaism, and theories of multiple modernities to argue in favor of a multipolar world with a real cultural and political pluralism.

22.1.13

The end of the common world has come when it is permitted to present itself in only one perspective


“[T]he reality of the public realm relies on the simultaneous presence of innumerable perspectives and aspects in which the common world presents itself and for which no common measurement or denominator can ever be devised. For though the common world is the common meeting ground of all, those who are present have different locations in it, and the location of one can no more coincide with the location of another than the location of two objects. Being seen and being heard by others derive their significance from the fact that everybody sees and hears from a different position.


[the] destruction of the common world [is] usually preceded by the destruction of the many aspects in which it presents itself to human plurality. … Men have become entirely private, that is, they have been deprived of hearing and seeing others, of being seen and been heard by them. They are all imprisoned in the subjectivity of their own singular experience, which does not cease to be singular if the same experience is multiplied in innumerable times. The end of the common world has come when it is seen only under one aspect and is permitted to present itself in only one perspective”.

H. Arendt, The Human Condition, p. 58.

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