Mostrando las entradas con la etiqueta justicia social. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta justicia social. Mostrar todas las entradas

26.5.16

Por la reconfiguración del mapa político (Juan Carlos Rivera Ramos)



En una coincidencia inusitada entre los líderes carismáticos del Partido Nuevo Progresista, la derecha estadista y líderes tradicionales de la izquierda independentista, se llama a boicotear o no votar por el socialista democrático, Bernie Sanders, en las primarias presidenciales del Partido Demócrata de los Estados Unidos, a celebrarse en Puerto Rico el próximo 5 de junio. Se suman estos a la élite política del Partido Popular Democrático, quienes, al igual que los líderes del PNP, apoyan a Hillary Clinton. A todas luces, los y las líderes tradicionales de las tres fuerzas políticas hacen un llamado al orden, a obedecer la línea de partido, o a seguir las prácticas tradicionales basados en principios ‘eternos,’ obviando así la coyuntura histórica y política que contextualiza la práctica de todo principio ético.
Sin embargo, nos honran con sus quejas, pues demuestran que algo hacemos bien y que se les va el monopolio político de las manos. Estas reacciones y llamados al orden visibilizan las grietas de tres discursos y formas de liderato que insisten en encuadrar la lucha por la justicia social (que incluye la descolonización) en tres “fórmulas de estatus” dictadas de “arriba hacia abajo” y con voz masculina. Otras fuerzas políticas se asoman, y van cuajando expresión y fuerza. Las vimos en el teatro de la Universidad de Puerto Rico y las vemos en las redes sociales y en la calle. Son herejes, y no titubean al momento de sentarse a la mesa con estadistas, soberanistas o independentistas para luchar en contra de la dictadura del capital financiero, a favor de la profundización de la democracia, por los derechos de las mujeres, en contra del colonialismo y el racismo, a favor de la comunidad LGBTTQ, en contra de la “codicia de la clase millonaria”, como dice Bernie Sanders, en contra de Wall Street, y a favor de los pobres y la clase trabajadora.
La campaña de Bernie Sanders llamó a un “political revolution” y le tomamos la palabra. Nos sumamos a múltiples grupos y luchas para incluir las nuestras, rompiendo así la hegemonía de los partidos y los líderes locales. Preferimos la heterodoxia de la democracia ciudadana frente la ortodoxia que imponen los partidos y movimientos encuadrados en fórmulas de estatus y estructuras jerárquicas que no nos representan.
Llamamos a los que se entusiasman con la “political revolution” y la candidatura de Bernie Sanders - independentistas, estadistas, soberanistas, libreasociacionistas - a que salgan a votar y desobedezcan el llamado al orden de los mismos de siempre. Agüemosle la fiesta Hillarista, y salgamos a ganar en unas elecciones históricas que definirán, no solo una parte importante de las condiciones sociales en los Estados Unidos y Puerto Rico, sino también el mundo. Participemos de la reconfiguración del mapa político mundial. Contra el neo-fascismo de Donald Trump, contra el neoliberalismo depredador de Hillary Clinton, votemos por el socialismo democrático de Bernie Sanders. Que esta elección primarista sea solo el comienzo de una plataforma heterodoxa y plural para la politización ciudadana fuera de los dogmas de partido y enfocada en la justicia social, aquí y ahora."



18.4.15

Derecho penal y exclusión social (Luis A. Zambrana)


» Derecho penal y exclusión social
:

… cualquier explicación del castigo que
pretenda darle un lugar central a la
reflexión sobre la justicia de la pena
que se le impone al ofensor debe
enfrentar el problema de si podemos
castigar de modo justo a sujetos cuyas
ofensas se encuentran íntimamente
asociadas con injusticias sociales
serias que ellos han sufrido.
(Duff, 1998, p. 197)

....¿En realidad el Derecho penal en nuestras sociedades contemporáneas se encuentra dirigido a toda la ciudadanía? Así debería serlo en una sociedad efectivamente democrática, ¿pero lo es así en una sociedad altamente violenta y peligrosamente desigual como es la puertorriqueña?¿Cuán legítimo es que el Estado castigue a una persona que poco o nada tuvo que ver con la creación de ese difícil entramado de normas que caracterizan el Derecho penal?
Screen-Shot-2013-06-10-at-12.30.27-PMEstas, entre tantas otras, son preguntas básicas que debemos hacernos en una sociedad puertorriqueña que por décadas se ha encontrado inmersa en un patrón de sobre-utilización del Derecho penal como paliativo ante las graves contradicciones que nuestra sociedad crea, desarrolla y perpetúa. De esta manera, seguimos viendo cómo asuntos estructurales tan importantes como es la constatación de una enorme y creciente desigualdad socio-económica en la Isla son sustituidos por discursos propios de un populismo penal irresponsable, contraproducente y radicalmente injusto. Continuamos padeciendo los insufribles programas de aumento de penas, de delitos, de peores condiciones de cumplimiento de sentencia, de más severidad en las formas de infligir castigo y de un peligroso simplismo institucional que contribuye al error garrafal de pensar que, mientras más ámbitos y actividades del ser humano colonice el Derecho penal, tendremos una sociedad menos violenta y más segura.
Ante este panorama, es ingenuo pensar que ese Derecho penal cada vez más voluminoso y draconiano se dirige de forma general a todos los sectores sociales en Puerto Rico. Esto nos lleva necesariamente a reflexionar brevemente sobre tres asuntos medulares en materia de Derecho penal y justicia social: (1) a quiénes –o a qué sectores sociales- efectivamente se dirige el Derecho penal como forma estatal de reproche y castigo altamente severo; (2) qué proceso político se utiliza para la creación y desarrollo de normas penales, así como el modelo de democracia que lo inspira, y (3) a raíz de las conclusiones que hayamos realizado en virtud de las primeras reflexiones, ¿es legítimo que nuestro Estado castigue?


'via Blog this'

8.4.15

Hoy: Presentación de “Una Mirada a Las Corozas; Cuatro Décadas Después”

Comunicado:
“Una Mirada a las Corozas; Cuatro Décadas Después”, es el título del libro que la Dra. Awilda Paláu acaba de publicar. Este trabajo parte de un estudio sociológico que comenzó en 1978 cuando la autora, experimentada investigadora social, se interesó por el desplazamiento de la comunidad que para aquel entonces componía el arrabal Las Corozas en Santurce. Cuatro décadas tuvieron que pasar para que se develara la intricada red de factores políticos, económicos y sociales que se entretejieron para que hoy, en lugar de una comunidad, haya allí un natatorio y una enorme mega-tienda. Este libro narra y hace constar las diversas estrategias y gestiones de políticos de turno (promesas, ayudas, títulos propietarios, entre otros) en torno a los habitantes de esos terrenos. Sin embargo, más que una mirada a aquel momento histórico, este trabajo sirve para transpolar tales factores y procesos a otras tantas comunidades especiales en Puerto Rico.


Como señala la profesora Paláu, “He querido que la mirada al pasado sirva como examen profundo del presente y sobre todo, de pie forzado para cuestionarnos si hay historias que no deben repetirse en el futuro”.  Según el Dr. Jaime L. Rodríguez Cancel, el texto, “nos acerca la mirada a lo acontecido con las iniciativas de los proyectos de renovación urbana y vivienda, durante la década del 1970, a partir de los intereses  económicos y partidistas locales. Es un llamado a retomar la conciencia sobre las formas de marginalidad que tienen un largo pasado histórico y las que persisten en la actualidad”.

Doña Awilda lega a Puerto Rico un cuidadoso acopio histórico de esa comunidad, y a los investigadores sociales, un excelente modelo de trabajo.” La autora es profesora retirada de sociología y ex Directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

El libro será presentado el miércoles 8 de abril de 2015 a las 6:30 pm en la Fundación Sila M. Calderón (calle González, Santa Rita, RP). La presentación estará a cargo de la Dra. Linda Colón y las comentaristas serán la señora Lyvia Rodríguez, Directora Ejecutiva de la Corporación Enlace del Caño Martín Peña y  la Profa. Erika Fontánez, profesora de la Facultad de Derecho de la UPR.

Se invita al público en general. Entrada libre de costo.
Contacto: Ixa López
Tel. 787 667-0145

ixalopez@gmail.com

24.9.14

10 años del Proyecto ENLACE- Caño Martín Peña




'
10 años de ENLACE: Modelo de transformación social, ambiental y económica para el país

San Juan – Hace diez años, las comunidades del Caño Martín Peña impulsaron la firma de la Ley 489-2004, creando la Corporación del Proyecto ENLACE y el Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña, instrumentos cruciales para  rehabilitar el cuerpo de agua y transformar el Área Metropolitana de San Juan.

“La ley es un modelo para atajar la crisis que se vive en Puerto Rico.  Ha servido para aglutinar la comunidad y sus más de 100 aliados del sector público, privado y universitario en un proyecto común, participativo y de justicia social que tiene beneficios para el desarrollo económico de la Isla.  La implantación del Plan de Desarrollo Integral ha atraído incontables recursos de Puerto Rico y de fuera, y ha incluido el desarrollo de mecanismos innovadores, como el primer Fideicomiso de la Tierra en la Isla”, dijo José A. Barea, presidente de la junta de directores de la Corporación para el Proyecto ENLACE

La ley, resultado de dos años de participación ciudadana, se firmó el 24 de septiembre de 2004 y logró el apoyo de legisladores de los tres partidos puertorriqueños, muestra de un trascendental esfuerzo en conjunto para un proyecto que beneficia al país.

“Los logros de nuestro proyecto se ven en la comunidad y se viven.  A través de esta ley, se están cumpliendo los sueños de muchos en vivienda y desarrollo socioeconómico.  Tenemos un Fideicomiso para desarrollar estas tierras para beneficio de todos.,” dijo Evelyn Quiñones Ortiz, presidenta del G-8, Inc., la organización que une al liderato de las comunidades aledañas al Caño.  

Quiñones agradeció a quienes han creído en la comunidad y les han acompañado en el proceso.  Recalcó, además, que aún queda trabajo por delante, y que el dragado del Caño sólo se logrará con el apoyo de todos los sectores del País.  “Ahora nos toca obtener los fondos necesarios para dragar el Caño y convertir esta área en un lugar de oportunidad para nuestra comunidad, para San Juan, Puerto Rico y el Caribe”, sentenció.

El trabajo del Proyecto ENLACE ha sido premiado y reconocido por la Asociación Americana de Planificación, la Agencia Federal de Protección Ambiental, la Universidad de Harvard, entre otros.

###

ALGUNOS LOGROS

Salud y ambiente
El Caño es el conducto que conecta una de las grandes maravillas naturales del área metropolitana, el Estuario de la Bahía de San Juan, un tesoro natural que tiene un alto potencial recreativo, educativo, pesquero, turístico y para deportes acuáticos.  Los logros incluyen:

·         
Estudio de viabilidad y declaración de impacto ambiental del dragado, que está en la quinta de siete etapas de revisión por el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos.
·         Documentación de como la degradación del Caño afecta la salud: estudios de la Escuela de Medicina de Ponce y la Universidad de Puerto Rico han encontrado que la degradación ambiental del caño y las frecuentes inundaciones son la causa principal para elevadas cifras de condiciones respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas entre los 26,000 habitantes del área.  Además, la Icahn School of Medicine de Mount Sinai de Nueva York realizó la primera Evaluación sobre el Impacto de la Salud en la isla.
·         Proyectos de concienciación ambiental: miles de niños y jóvenes de las comunidades del Caño han participado de las iniciativas de concienciación ambiental, y muchos son líderes de esfuerzos en pro del ambiente. El Caño Reggaeton Contest, De Teatro por el Caño, la red de huertos escolares y comunitarios, Patrulleros del Ambiente,  Estudiantes Dispuestos a la Rehabilitación Ambiental, entre otros.
Urbanismo e Infraestructura
·         Mejoras a la Troncal San José, proyecto crítico para el dragado (AAA).
·         Sistema sanitario en Barrio Obrero Marina (ACT) y, además, se han trabajado talleres para desarrollar una vivienda multifamiliar.
·         Diseño, adquisición y realojo para la realineación
·         Diseño del Paseo del Caño (calle que bordeará el Caño en el futuro).
·         Rescate de espacios públicos mediante el arte, huertos, y procesos de organización comunitaria.
Vivienda y Realojo
·         ENLACE ha adquirido 133 inmuebles y ha realojado a 99 familias en viviendas seguras, la mayoría en su comunidad.  Junto a los esfuerzos de otras entidades (Proyecto Península de Cantera, CHDO Israel Bitumul, ACT), se han hecho 500 realojos.  El proyecto hizo los primeros realojos bajo un Fideicomiso de Tierras, en EEUU y sus territorios.   
·         Se han rehabilitado 20 estructuras para vivienda, muchas por empresas comunitarias.
·         El Comité de Realojo, compuesto por líderes comunitarios, ha garantizado que los realojos sean justos y sensibles a las necesidades de las familias.
Social  y económico
ENLACE apoya al G-8, Inc, que es la organización que representa a las ocho comunidades que conforman el Caño. En adición, miles participan de los programas escolares y  de desarrollo social, que abarcan temas como la prevención de violencia,  educación, desarrollo de microempresas, vivienda, artes y deportes.
Algunos de estos programas son:
·         Programa de Alfabetización de Adultos del Caño Martín Peña
·         Proyectos de prevención de la violencia: Técnicos Deportivos, junto al Municipio de San Juan, ocho jóvenes de la comunidad son contratados para trabajar un deporte con treinta niños de lunes a jueves en cada una de las canchas de las comunidades.
·         Torneos de voleibol, baloncesto y balonmano incluyen talleres sobre temas pertinentes a los participantes antes de cada partido.
·         Guardianes de la Prevención en las escuelas de nivel elemental, con 32 niños en 8 escuelas que facilitan talleres con sus pares para discutir temas que son de su interés.
·         Curso Clemente de las Humanidades, auspiciado por Chocolates Cortés y la Universidad Interamericana,  provee créditos universitarios a sus participantes.
·         Universidad del Barrio
·         Líderes Jóvenes en Acción, organización juvenil que refuerza las destrezas de liderazgo de 60 jóvenes.  Los participantes reciben apoyo educativo, con miras a entrar a las universidades del País.
·         Renovando mi Entorno: Proyecto de organización comunitaria para el rescate de los espacios públicos.

Fideicomiso de las Tierras

Las comunidades junto a ENLACE, sentaron un precedente, al lograr establecer el Fideicomiso de las Tierras del Caño Martín Peña, primero en la historia del país. Esto permite la tenencia colectiva de las tierras, asegura la permanencia de las comunidades, aumenta el valor de las tierras y ayuda a reducir los costos de redesarrollo de toda la zona.   El Fideicomiso ha enfrentado muchos retos.  Quizás su logro principal es estar, finalmente, en la etapa de ejecución.    

14.5.14

Recuperemos lo que nos conecta (Únete a la campaña por el dragado del Caño)

Beneficios del Proyecto ENLACE y dragado del Caño
Reducción en el gasto público: Generará ahorros estimados en $38M en 50 años en la atención de algunos problemas de salud que resultan de las inundaciones con aguas contaminadas.  Reducirá los costos asociados a pérdidas y al manejo de emergencias y seguros que paga el gobierno, estimados en $5.3M por evento.  El Fideicomiso de la Tierra reduce el costo de cada realojo en $20,000 a $30,000 al no requerir la compra de la tierra.
Mejoras a las condiciones de salud pública: Al atender la degradación ambiental y evitar las inundaciones con aguas contaminadas, se elimina una de las principales causas de enfermedades gastrointestinales, alérgicas y de la piel entre los residentes del Caño. 
Recuperación ambiental: Mejorará significativamente la calidad de agua y aumenta la biodiversidad en el Estuario de la Bahía de San Juan, mejorando 6,600 cuerdas del único estuario tropical en el Programa Nacional de Estuarios de la EPA al restaurar la conexión hidráulica del sistema.  Se protegerán especies amenazadas, y mejorará el hábitat de mangle como vivero, lo que enriquecerá los corales al norte de Puerto Rico y potenciará la pesca en el Caribe.
Reducción del riesgo a inundaciones: Reducirá inundaciones en las comunidades aledañas, que llega al 70% de calles y casas, y en sectores de Carolina y contribuirá a manejar el aumento en nivel del mar por cambio climático.  Ayudará a proteger las instalaciones del aeropuerto Luis Muñoz Marín.
Nuevo ofrecimiento de recreación y turismo: Permitirá la navegación de bajo impacto conectando Piñones, el aeropuerto, las comunidades del Caño, la Milla de Oro, las zonas turísticas del Condado, el Viejo San Juan, Cataño, Guaynabo, Isla Verde y el Distrito del Centro de Convenciones, así como centros comerciales.
Generación de riqueza: Promoverá la revalorización de los terrenos urbanos en la zona, capturada parcialmente por el Fideicomiso de la Tierra como mecanismo de superación de la pobreza, y generará oportunidades de desarrollo económico comunitario, pesca, recreación y turismo. 
Creación de empleos: Estimados indican la creación de un promedio de 1,400 empleos directos e indirectos al año. 
Urbanismo: Creará un nueva forma de disfrutar la ciudad desde el agua, un sistema de plazas y espacios públicos en las comunidades del Caño, e infraestructura adecuada. 
Vivienda: Se desarrollarán más de 900 unidades de vivienda asequible y adecuada, se rehabilitarán viviendas existentes y se garantizará la permanencia de la comunidad con realojos in situ y mediante el Fideicomiso de la Tierra.
Transformación social: ENLACE fomenta nuevos estilos de liderazgo y participación ciudadana.  Pone la toma de decisiones en manos de la comunidad, quienes ejercen su responsabilidad ciudadana mediante acciones concretas.  Fortalece las alianzas entre la ciudadanía, el gobierno, la empresa privada y las universidades.  Cada aporte al proyecto es magnificado por medio de una red de 400 voluntarios y 100 empresas y organizaciones aliadas.  Se han desarrollado más de 30 programas, abordando la alfabetización de adultos, la prevención de la violencia, fomentar el pensamiento crítico, la concienciación ambiental, el rescate de espacios públicos, el liderazgo juvenil, los huertos comunitarios y escolares.

5.4.12

5 historias puertorriqueñas: propiedad, medioambiente y justicia

Hace unos años publiqué un artículo presentado en Argentina en ocasión del Seminario Latinoamericano en Teoría Política y Constitucional (SELA), auspiciado entre otras universidades, por uno de los programas intelectuales de la Escuela de Derecho de la Universidad de Yale. El ensayo presentado y publicado en el libro Derecho y Propiedad (Libraria; ver carátula al lado), se convirtió en el artículo de título La contingencia de las políticas propietarias: un examen de los supuestos de la teoría política propietaria en los contextos de justicia social y medioambientales puertorriqueños. 
 
Mediante cinco historias de controversias propietarias y de justicia ambiental, intenté ejemplificar cómo la atención a los problemas de propiedad, justicia ambiental y justicia social deben atenderse holísticamente y cómo los supuestos teórico-políticos y filosófico-políticos que subyacen muchos de los problemas, hay que develarlos para proponer premisas y diseños institucionales más justos y con mayor atención a las relaciones de poder que casos como estos encierran. Aquí reproduzco la introducción al artículo que seguirá con una mirada a la línea del tiempo filosófico-política propietaria en Puerto Rico, una discusión sobre las alternativas filosófico-políticas que existen y cómo muchas de estas premisas convergen en la quinta y reciente historia: el proyecto del Fideicomiso de la Tierra del Caño Martin Peña. 

De esto estaré hablando en la actividad del 12 de abril cuyos detalles puede encontrar en esta entrada.
 ***
I.         Introducción: Cuatro historias contemporáneas de propiedad, justicia social y medioambiente[1]
-1-
piñones/loíza

Doña Demetria Escalera pertenecía a una de las muchas familias descendientes de esclavos libertos en Piñones-Loíza, costa norte de Puerto Rico y una de las áreas de mayor valor ecológico y cultural afro-puertorriqueño en el país. Para principios de los años ochenta, el Derecho no las reconocía como propietarias, a pesar de que su familia llevaba allí casi un siglo, trabajando la tierra y haciéndose cargo de ésta. A principios de esa década, la familia Katz, compradores sucesivos de las tierras, pidieron su desahucio para construir lo que sería el proyecto turístico-hotelero más grande del país. En 1990, Doña Demetria logró el pronunciamiento oficial que la mantuvo en el lugar: el tiempo la hizo propietaria de ese pedazo de tierra. Pero el señor Katz mantuvo el resto de las tierras y en el 2006 logró que el gobierno le aprobara el proyecto hotelero, aún con las restricciones legales de protección medioambiental. Yolanda, nieta de Doña Demetria, pese a ser propietaria heredera, estaba en riesgo de que una carretera para viabilizar el hotel la desplazara. La prerrogativa propietaria de Katz, a su vez, significaría el desplazamiento del resto de la comunidad centenaria de Piñones. La cultura afro- puertorriqueña quedaría desplazada para dar paso al hotel cinco estrellas, y a su vez, el bosque de mangle más importante de Puerto Rico sería sólo un recuerdo. Los piñoneros exigieron del gobierno la revocación del proyecto y la expropiación de las tierras de Katz, lo que al día de hoy se discute con timidez gubernamental. Hay quienes señalan que si el área es ecológicamente importante, ni Katz ni los piñoneros deberían permanecer ahí.

-2-
cangrejos
A pocos kilómetros, el gobierno implanta la “revitalización” del barrio Cangrejos, conocido también por Santurce. Para revitalizar la ciudad, dice el Departamento de Vivienda, hay que expropiar a los residentes de barrios populares legendarios como el de “Alto del Cabro”. Las costosas modificaciones y las nuevas viviendas millonarias que se planifican requieren que los propietarios actuales cedan su interés propietario a favor del “interés público”. Así, Mary Ann perdió su casita en el barrio Cangrejos.  Lo compensado no le permitió un espacio en la ciudad. A pocas calles hay otros propietarios, éstos con residencias de millones de dólares que colindan con la playa, pero el bullicio y el paso de otros para acceder a la playa, los motivaron a poner portones para cerrar su urbanización. La Coalición Playas Pal Pueblo denunció el cierre y reclama el acceso a la playa. Los propietarios aluden a su derecho a salvaguardar su propiedad. 

-3-
san isidro

Janet, residente del barrio San Isidro en el municipio de Canóvanas, recibió una carta de la agencia federal de protección ambiental indicándole que sería multada por haber rellenado un humedal sin permiso. La ley federal protege los humedales. Janet y los residentes de San Isidro están ahí pese a que es una zona inundable pues no tenían otro lugar para hacer sus viviendas. Ahora, por violación a leyes ambientales están en riesgo de ser multados y desalojados. A pasos de San Isidro, otro propietario, esta vez Walmart, solicita permisos para rellenar parte del mismo humedal para construir la famosa megatienda. Walmart consiguió los permisos para el proyecto. Janet busca asesoría.
-4-
adjuntas

En 1942, mientras se llevaba a cabo la reforma agraria y se repartían parcelas a los campesinos agregados, se designaban ciertas tierras en el centro de la isla como reserva forestal: esto pasó a ser el Bosque Guilarte. La designación no tomó en cuenta a las familias de agregados que vivían en esas tierras. A 2008, Don Adrián, descendiente de los campesinos agregados recibió una carta para que en seis meses desalojara el pedazo de tierra donde vive. El gobierno reclama hacer valer la Ley de Bosques. Don Adrián se aferra a su tierra y dice que lleva casi medio siglo cultivándola. El bosque, dice, no le arrebatará lo único que tiene.
***
Estas historias ilustran el escenario y la complejidad de controversias en Puerto Rico que tienen elementos de justicia social, propietarios, y medioambientales. En cada controversia, estos tres conceptos se escenifican de diversas formas, es decir, contingentemente. No es lo mismo el bosque de mangle que está bajo acecho de un propietario millonario en Piñones, que el bosque que justifica el desalojo de Don Adrián en Adjuntas. Tampoco es lo mismo el propietario Katz al que no se le quiere expropiar, que  la propietaria Mary Ann que vivía en Santurce pero fue expropiada. La contingencia de estos conceptos hace necesario analizar las políticas y sus presupuestos teóricos para buscar respuestas y remedios.

Todas estas historias tienen como antecedentes -directos y fácilmente palpables- las políticas públicas adoptadas en Puerto Rico en momentos clave de nuestra historia. Sus protagonistas también parecen ser los mismos a través de décadas. También, las historias están hilvanadas, de manera diversa y contingente por concepciones particulares sobre la justicia, la propiedad y el medioambiente. En la mayoría de los casos sobresalen políticas utilitaristas o liberales conservadoras, en lo que a los elementos de justicia y propiedad se refiere, y una noción conservacionista o ecologista en lo que a lo medioambiental concierne. Tampoco las alternativas parecen integrar estos elementos. De manera que, urge develar los supuestos teóricos de lo que antecede y analizarlos a la luz de cada uno de estos conceptos en el contexto puertorriqueño, para de esta forma, atajar mejor estos problemas.

En tanto la mayoría de las controversias medioambientales, como las ejemplificadas en las historias introductorias, tienen como protagonistas más afectados a quienes ya tienen serias desventajas socio-económicas, ya es muy difícil cuestionar que las controversias de política medioambiental están vinculadas con las de justicia social. Se habla de la posibilidad de aludir a derechos medioambientales para atender a las inequidades en la distribución de los recursos, pero a su vez, cualquier propuesta en esta dirección tendrá además que enfrentarse a la teoría y la aplicación de la justicia en relación con los derechos propietarios. Por lo tanto, la atención sobre los asuntos medioambientales tiene que incluir el tema y el debate de la distribución de los recursos y el tema de la propiedad.[2]

Las premisas y los abordajes filosóficos sobre las cuales analizaré críticamente estos temas en el contexto puertorriqueño son: (1) la convicción de que para que estas controversias encuentren remedios cónsonos con la justicia sólo pueden ser atendidas mediante supuestos igualitarios; (2) las políticas de justicia distributiva del igualitarismo rawlsiano deben ser capaces de incorporar los elementos medioambientales en los valores de distribución; (3) los reclamos a favor del medioambiente deben inexorablemente incluir los elementos de justicia social y el respeto a las comunidades como parte intrínseca del medioambiente (de lo contrario están abocados al fracaso); (4) las normas y concepciones propietarias deben reflejar una función social y no deben concebir derechos propietarios originales que se interpreten de formas tan amplias y abarcadoras como lo plantea el liberalismo conservador (5) las medidas de justicia distributiva no deben circunscribirse a remediar la falta de acceso a los recursos materiales y naturales sino que deben ser capaces de propiciar nuevas relaciones sociales de poder.




[1] Las historias que aquí se reseñan son casos atendidos por la Clínica de Asistencia Legal de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, secciones de Derecho ambiental y Desarrollo comunitario y el Programa Pro-Bono de la Escuela.
[2] Justice, Property and the Environment: Social and Legal Perspectives  (Tim Hayward & John O’Neill eds., 1997).

poder, espacio y ambiente's Fan Box