27.5.09

lo constitucional y lo político: Habermas y Dworkin

A continuación unas breves citas de la parte habermasiana del interesante y relevante diálogo: Jürgen Habermas en diálogo con Ronald Dworkin:¿Impera el Derecho sobre la política?* Moderación: Klaus Günther

Salud!

-"el Estado de derecho, concebido hasta sus últimas consecuencias, es incompleto como tal sin una participación democrática real de los ciudadanos."

-Moderador

El enfoque de Habermas es más abstracto. Lo que mueve a los seres humanos a fundar una comunidad de derecho es, por un lado, el interés por regular legalmente sus relaciones mutuas. Por otro lado, les interesa que el derecho no esté impuesto arbitrariamente, sino que sea también legítimo, es decir que pueda ser aceptado por los ciudadanos. Esta legitimidad se busca normalmente en la moral, especialmente en la idea de la autodeterminación o autonomía moral. Pero según Habermas, el derecho posee propiedades que son difícilmente compatibles con tales ideas de legitimación. El derecho moderno vale positivamente, es decir, se establece por medio de decisiones y puede ser modificado cuantas veces se quiera. Además, el derecho moderno se impone con la coacción. Por último, existe el derecho de cada ciudadano individual a la autonomía privada, es decir, a la libertad de hacer todo lo que no viola las leyes. Tal derecho no puede obligar moralmente al ciudadano.

 -Jürgen Habermas

¿Qué cosa, si no un derecho moral de orden superior, le puede otorgar legitimidad al derecho positivo? Al igual que la moral, también el derecho debe proteger por igual la autonomía de todos los participantes y afectados. De este modo, el derecho también debe probar su legitimidad bajo este aspecto de la protección de la libertad. Es interesante que la positividad del derecho fuerza, sin embargo, a un peculiar desdoblamiento de la autonomía (de la idea moral de la autonomía), para la cual no hay un correlato desde el ángulo de la moral. La autodeterminación moral, en el sentido de Kant, es un concepto unitario, en la medida que pretende de cada individuo in propia persona que obedezca exactamente las normas que ella se impone a sí misma, según su propio juicio imparcial (o según el juicio de ella conjuntamente con el de todos). Ahora bien, la obligatoriedad de las normas jurídicas se funda no meramente en el proceso de formación de opinión y de juicio, sino en las resoluciones colectivamente obligatorias de las instancias legislativas y de aplicación jurídica. De ello resulta con necesidad conceptual una división de roles entre los autores, que establecen y aplican el derecho, y los destinatarios, que están sometidos al derecho vigente. La autonomía, que en el campo de la moral es de una sola pieza, en el campo jurídico aparece en la forma doble de autonomía privada y pública.

Ambos momentos deben entonces estar mediados de tal modo que una autonomía no perjudique la otra. Las libertades de acción subjetivas del sujeto de derecho privado y la autonomía pública del ciudadano del Estado se posibilitan recíprocamente. Esta es la intuición (creo que no hay desacuerdo respecto de esta intuición, el problema es explicitarla): esta relación recíproca sirve a la idea de que las personas jurídicas sólo pueden ser autónomas, en la medida en que puedan comprenderse, en el ejercicio de sus derechos, como ciudadanos del Estado, como autores precisamente de aquellos derechos a los que, como destinatarios, deben guardar obediencia.

-Moderador

En esta intuición de que la autonomía pública y privada se entrecruzan, Habermas pretende apoyar su versión de la tesis de que el derecho y la política se conjugan. La autonomía pública del pueblo, que se da sus propias leyes, tiene su lugar en los procesos de formación pública de opinión y de voluntad. En estos discursos y negociaciones tienen que poder tomar parte igualitariamente todos los afectados por una ley. La autonomía privada se entrecruza con la pública de modo tal que estos discursos deben ser construidos con ayuda del derecho positivo. La autonomía privada es una de las propiedades del derecho positivo moderno, que se utiliza para la conformación de la democracia.

 -Jürgen Habermas

Ahora bien, si los discursos y las negociaciones (cuya equidad, a su vez, descansa en un procedimiento fundamentado discursivamente), representan el modo en el que se puede desarrollar una voluntad política razonable, entonces aquella presunción de razonabilidad, que fundamenta el procedimiento democrático, debe apoyarse, en última instancia, en un laborioso arreglo comunicativo: esta presunción depende de las condiciones bajo las cuales puedan ser institucionalizadas jurídicamente las formas de comunicación necesarias para una actividad jurídica legítima. En este caso, la conexión interna deseada entre derechos humanos y soberanía popular consiste en esto: en que la precondición de la institucionalización jurídica de una praxis cívica del uso público de la razón, se satisface, justamente, a través de los derechos humanos. Los derechos humanos, que posibilitan el ejercicio de la soberanía popular jurídicamente posible, no pueden ser impuestos a esta praxis como restricciones externas, pues no se debe confundir las condiciones posibilitadoras con este tipo de restricciones. En este punto estoy de acuerdo con el profesor Dworkin. Por lo tanto, sin derechos básicos que aseguren la autonomía privada del ciudadano, no habría un medio adecuado para la institucionalización jurídica de aquellas condiciones bajo las cuales el ciudadano pueda hacer uso de su autonomía pública. Lo que pienso es que, para institucionalizar la autonomía pública, se debe garantizar derechos a la participación política, derechos a la comunicación, etc. Pero estos son derechos y, por tanto, algo que se expresa en un determinado lenguaje. Y para acceder a ese lenguaje, se debe primero crear un orden, el cual le atribuya a cada persona un estatus en la forma de derechos, es decir, que se refiera exclusivamente a personas en un sentido jurídico. Creo que esto pertenece a la idea misma del derecho moderno".

Comunidades defienden titularidad

Comunidades del Caño insisten en la titularidad de la tierra
Aclaran información sobre la Ley 489 y solicitan reunión con el Gobernador

San Juan – La titularidad en el Fideicomiso de la Tierra es la única manera de lograr dos objetivos primordiales para la comunidad: evitar el desplazamiento y el captar el valor de las tierras para ayudar a revitalizar el sector, aliviando la carga económica en el Gobierno.

“La tenencia de las tierras a través del Fideicomiso, que diseñamos y trabajamos por 8 años, es la única forma para que la comunidad continúe teniendo verdadero apoderamiento y autogestión. Revertir este proceso es la garantía del desplazamiento a largo plazo, pues abre la puerta a que gente ajena a la comunidad compre poco a poco los terrenos. Cuando el Caño esté rehabilitado, nuestras tierras van a valer mucho. Queremos captar el aumento en el valor de la tierra para invertir en vivienda asequible y en desarrollo económico. Así, los que se benefician de la inversión pública y privada en el área son los actuales residentes y no los especuladores”, dijo Mario Núñez, presidente del G-8, la organización que agrupa líderes de las ocho comunidades que bordean el Caño.

“Con la titularidad en el Fideicomiso los residentes, que son parte de éste, tienen la propiedad de sus casas que pueden vender, alquilar, hipotecar y heredar, similar como ocurre en los condominios. Los terrenos son de todos a través del Fideicomiso, por lo que nadie puede venderlos a terceros ajenos a la comunidad”, explicó el experto en derecho propietario y profesor de la Universidad de Puerto Rico, Michel Godreau. “Con el Fideicomiso, la tierra no se vende y permanece en manos de la comunidad a perpetuidad.”

Por ley, las tierras son de la comunidad desde 2005. “Estamos solicitando con carácter de urgencia una reunión con el Gobernador. Es importante comunicarle personalmente por qué esto es crucial para el destino de nuestras comunidades casi centenarias y para la lograr la política pública y el dragado del Caño”, añadió Núñez. “Las tierras ya son de la comunidad a través del Fideicomiso”, señaló. “Nos tendrían que quitar las tierras y eso atenta contra nuestro derecho a la propiedad que ya tenemos con el Fideicomiso”, dijo.

Información errada sobre el Fideicomiso y la Ley 489

Núñez añadió que durante el día de ayer surgió información errada sobre la Ley 489. “La Ley 489 se ha estado implantando desde su aprobación. Hemos logrado resultados en desarrollo social, económico comunitario, realojo de familias y la rehabilitación ambiental del Caño, entre otros”.

En lo relacionado con el Fideicomiso, explicó que mediante mecanismos altamente participativos se elaboró el Reglamento general que rige su funcionamiento. Dicho reglamento entró en vigor en noviembre de 2008, luego de vistas públicas. Ya está en funciones la Junta de Fiduciarios.

En cuanto a las escuelas, mediante la Ley 489 se traspasó el título de todos los terrenos públicos, no las estructuras de las escuelas ni su administración. De hecho, las tierras donde ubican las escuelas no eran del Departamento de Educación. “Las escuelas han continuado y continuarán dando servicios desde 2005”, puntualizó Núñez. La transferencia de todas las tierras del Distrito permite el mejor uso de los suelos que actualmente están subutilizados conforme al Plan de Desarrollo Integral, garantizando el fin público.

El Plan, que ha ganado reconocimientos internacionales, fue resultado de un amplio proceso participativo que incluyó al sector público, comunitario y privado. Para poder revitalizar la comunidad y rehabilitar el Caño, hay que proveer viviendas para las 600 familias que hay que realojar de las márgenes del Caño Martín Peña. “Todo esto se discutió ampliamente no sólo con la comunidad, sino con los funcionarios públicos de todos los partidos y se ha sido sumamente transparente”, dijo Núñez.

El otro argumento que se está usando ahora es que hay terrenos contaminados entre los que fueron traspasados al Fideicomiso de la Tierra. “Sabemos sobre la existencia de los tanques soterrados de gasolina en unos terrenos y eso se contempló”, dijo. “La comunidad ya tiene experiencia trabajando con remover tanques soterrados de gasolina de manera exitosa.” La comunidad de Israel Bitumul desarrolló el proyecto de viviendas Villas El Paraíso I y está desarrollando Villas del Paraíso II en terrenos con condiciones similares.

Por lo tanto, concluyó que “no es necesario enmendar la Ley 489 para atender los planteamientos que se han vertido. Queremos cero enmiendas a la Ley 489. Deseamos que se nos dé la oportunidad de trabajar junto al gobierno y al sector privado para revitalizar el área usando el mecanismo innovador del Fideicomiso de la Tierra”.

En Estados Unidos hay más de 175 fideicomisos de la tierra con propósitos similares. El Dudley Street Initiative en Boston ha sido reconocido por Fannie Mae por lograr construir 300 casas y revitalizar otras 300 en un área marginada de la ciudad, y garantizar el acceso a la tierra de los sectores marginados.

Sobre el G-8, Inc.

El G-8, Inc. es una organización sin fines de lucro que reúne al liderato de las doce organizaciones de base comunitaria que representan a los residentes de las ocho comunidades aledañas al Caño Martín Peña. Las ocho comunidades son Israel - Bitumul, Parada 27, Las Monjas, Barrio Obrero San Ciprián y Oeste, Barrio Obrero Marina, Península de Cantera, Buena Vista Santurce y Buena Vista Hato Rey.

26.5.09

Sonia Sotomayor es de 'la brega' boricua

Copio por aquí una contribución que hicimos al blog Seminario de Teoría Constitucional y Filosofía Política, de los grandes Roberto Gargarella y Lucas Arrimada, sobre la nominación de Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Gracias Roberto por la invitación!

Sonia Sotomayor es de la brega boricua

El Presidente Barack Obama acaba de nombrar al Tribunal Supremo a una de las de la brega. Sonia Sotomayor, podría decirse, es parte de la brega boricua. Ejemplifica a tantos puertorriqueños y puertorriqueñas (mis padres fueron de éstos) que desde mitad del Siglo XX emigraron a EEUU en busca de mejor calidad de vida, en busca de ‘echar pa´lante’, aquellos que -forzados y alentados por el gobierno- hicieron su espacio  poco a poco, con miles de sacrificios, enfrentados constantemente a la discriminación. Con ello, extendieron geográficamente a la comunidad puertorriqueña y ampliaron su identidad y significado. Esos puertorriqueños y puertorriqueñas tuvieron -al decir de Arcadio Diaz Quiñones (La Memoria Rota; 1993; El Arte de Bregar; 2000)- que hacer espacio de resistencia desde la brega. Define el maestro Arcadio la brega así:

‘Bregar es, podría decirse, otro orden de saber, un difuso método sin alarde para navegar la vida cotidiana, donde todo es extremadamente precario, cambiante o violento, como lo ha sido el siglo 20 para las emigraciones puertorriqueñas y lo es hoy en todo el territorio de la isla… […]

Bregar puede relacionarse con el sentido que Hannah Arendt le otorga a actuar en La Condición Humana: “tomar una iniciativa, comenzar, poner algo en movimiento”… En el uso puertorriqueño, bregar remite a un código de leyes implícitas que permite actuar, y con sutileza y discreción le disputan el lugar a las posiciones absolutas. Por lo general no se trata de grandes imperativos morales o heroicos, ni de desafíos en campo abierto, sino más bien de la posibilidad de negociar con el propósito de amortiguar los conflictos, justamente para eludir la lógica de la confrontación…”

Se trata de bregar en los caminos plagados de dificultades en la modernidad. Pero no traigo esto para de resaltar la brega de Sotomayor en lo individual. No triago este hecho para reconocer en ella un ‘ejemplo de superación’ o para darle una cinta de mérito. Tampoco para decir que ella ‘se merece’ la nominación. No.  Lo traigo porque –al menos por acá- este nombramiento puede verse como una forma de visibilizar la brega colectiva de los puertorriqueños (una brega muchas veces violentamente invisibilizada); para darle color a la resistencia de los y las puertorriqueñas en el día a día de su relación colonial con los Estados Unidos. La historia de Sonia Sotomayor, eso que Obama llamó ‘an inspiring life’, es parte de la historia de millones de puertorriqueños que han hecho un espacio importante de resistencia y no es poca cosa que desde esa resistencia se llegue a ese espacio institucional del Derecho (como espero que tampoco lo sea la diversidad que sea capaz de llevar a ese espacio).

Y eso fue lo que me vino a la mente cuanto el Presidente Obama describía el perfil de la nominada. Nacida en el Bronx, de padres puertorriqueños, se crió en un residencial público. Su padre cursó solo hasta el tercer grado, trabajador de fábrica (como los míos, permítaseme decir). Su madre, una enfermera que echó para adelante a dos niños sola, pues el padre murió cuando Sotomayor tenía nueve años. Ni padre ni madre hablaban inglés cuando llegaron a los Estados Unidos, pero como tantos otros puertorriqueños, en su cotidianeidad, supieron bregar. Y aquí estamos, con Sonia Sotomayor nominada al Supremo. Y creo que lejos de pensar su ejemplo como uno que ejemplifica el ‘sueño americano’, a mí se me antoja, me apetece mirarlo como un ejemplo de la resistencia de las minorías, de la resistencia boricua que se abrió espacio y se sigue abriendo espacio en las circunstancias más adversas que una puede imaginarse.

Hace semanas le sigo la pista a la discusión sobre el posible nombramiento al Supremo, con particular interés en el desenlace de Sotomayor pero en gran medida con el interés académico de cómo las diferentes concepciones sobre lo que es el Derecho se encarnan en el debate público. Sí, hay que leer sus opiniones, buscar su perfil, analizar sus disidentes. Habría mucho que decir sobre cuál es el giro de la discusión en términos del rol de los jueces, su concepción del Derecho, como ven el ejercicio de interpretación, la deseabilidad o no del llamado activismo judicial, entre otros asuntos propios de la teoría jurídica y adjudicativa. Obama buscaba una Jueza pragmática, realista, capaz de la ‘empatía’, que reconociera de primera mano las vicisitudes y dificultades del hombre y la mujer común, y que -como parte de su función adjudicativa- fuera capaz de entender (o aproximarse a entender) al ‘otro’. Por eso escogió a Sonia Sotomayor.

El requisito para Obama, de acuerdo a su concepción del Derecho, era que quien sustituyera a Souter -quien escogiera- debía tener claro que la práctica del Derecho y de la adjudicación incluye el ser capaz de entender y darle importancia a cómo el Derecho afecta la vida ordinaria de la gente (Law in everyday life; Law in Context). En su discurso ella reafirmó ser capaz de reconocer ‘las complejidades del Derecho’. Esa discusión es sin duda de extrema importancia para todos nosotros y nosotras los interesado(a)s en la teoría y el funcionamiento del Derecho. Pero hoy, cuando escuché a Obama nombrar a Sonia Sotomayor, opté por dirigir mi mirada celebratoria al hecho de que Obama habría nombrado al Tribunal Supremo de los Estados Unidos a una puertorriqueña proveniente de la brega. Eso no me significa poco, me hace una gran diferencia.

Algunos artículos en el NYT:

http://www.nytimes.com/2009/05/27/us/politics/27court.html?hp

http://www.nytimes.com/2009/05/27/us/politics/27websotomayor.html?ref=politics

Sobre las concepciones teóricas y el rol de los jueces:

http://fish.blogs.nytimes.com/2009/05/24/empathy-and-the-law/?emc=eta1



El poder desnudo

Hoy publicamos una columna en El Nuevo Día titulada ‘El Poder Desnudo’, en la que cuestionamos la legitimidad de la actuación de los componentes del poder legislativo que parece normalizarse y que nos deja con un cuerpo legislativo cada vez más arbitrario y deficiente en términos democráticos. La aprobación del P. del S. 365 y el maltrato que recibieron los residentes del Caño ejemplifica esta lamentable realidad.

También, hoy en Buscapié, Huáscar Robles publica ‘Mundo Green’ en la que también hace alusión al Caño Martin Peña y pone de manifiesto las contradicciones y lo vacuo de un discurso verde sin justicia.

26-MAYO-2009 

ÉRIKA FONTÁNEZ

El poder desnudo

El pasado jueves vi encarnado el poder desnudo. Es ese poder crudo, carente de legitimación, falto de las razones generalmente aceptadas que legitiman su uso. Irrumpe violentamente. Proviene de unos pocos sobre muchos otros que sufren su peso a través de la Ley. Pude presenciarlo en nuestra Legislatura.


Se trató de la aprobación de un proyecto de ley que busca desmantelar el Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña. El Fideicomiso de la Tierra es parte fundamental de una iniciativa comunitaria exitosa que ejemplifica los principios de democracia, autogestión económica, superación de la pobreza y un verdadero desarrollo.


Hace cuatro años las comunidades cuentan con este fideicomiso y sus terrenos. Sin embargo, en un proceso atropellado y falto de los más elementales principios de deliberación democrática, en cinco minutos, el Senado aprobó -mediante el abusivo mecanismo de descargue- un proyecto de ley que les quita los terrenos a las comunidades del Caño y echa por la borda años de esfuerzo.


Pero nada de esto se atendió en el hemiciclo del Senado. No hubo deliberación, debate o análisis; sólo arbitrariedad y desdén. En abierto menosprecio, los legisladores tertuliaban, paseaban, reían o dormitaban.


Atónitos, residentes y líderes comunitarios acudieron a la oficina del Presidente del Senado, quien en marzo pasado fue a la comunidad y les prometió a sus integrantes que el proyecto no se aprobaría sin antes garantizarles una reunión. No hubo reunión; ni vistas públicas. A la espe1ra del Presidente, dos de sus asesores salieron a “explicarles” a los ciudadanos que tenían “perfecto derecho a estar allí”, pero que no sería hasta la próxima semana cuando el Presidente les daría “la oportunidad de ser escuchados”.


Hay razones de gran peso para que este proyecto de ley no siga su curso, pero quisiera detenerme en el uso del poder desnudo por parte de nuestros legisladores.


Haber sido electos no hace del ejercicio de poder algo legítimo sin más. Si no hay explicaciones, si no hay deliberación, si se invisibiliza a los perjudicados, ese poder, así desnudo, es ilegítimo. Al usar así el poder, los legisladores actúan contrariamente a las premisas básicas en las que se fundamenta el funcionamiento de instituciones que dicen llamarse democráticas. El poder desnudo deshace la legitimidad de quienes ejercen el poder.


Habrá quien diga que esas acciones están justificadas por la legitimidad que les da el haber sido electos. No. No basta. Valga reiterarlo. Por el hecho de que ciertos hombres y mujeres hayan aceptado contractualmente representarnos, esa relación contractual no está libre de responsabilidades. Se trata de un contrato político que reiteradamente parece incumplirse, normalizándose una deficiencia constante del cuerpo legislativo y de los procesos deliberativos.


Se trastoca el pacto político cuando no hay debates reales y serios en que las partes estén receptivas a cambiar su opinión. Se laceran los principios más básicos de la democracia cuando se normaliza el intercambio de favores a cambio de votos; cuando se legisla a espaldas con abierto desdén a la ciudadanía; cuando no existe interés en escuchar la diversidad de voces; cuando se trata a los ciudadanos como si se les hiciera un favor o si bastara “la oportunidad” de escucharlos tardíamente; se derrumba el manto de legitimidad cuando se les trata como meros espectadores de un proceso que les pertenece de principio a fin. No pueden los legisladores usar el poder desnudo para desarticular las vidas de sus representados y justificar el peso de su poder sobre otros.


Los residentes del Caño se enfrentaron a ese poder, pero ellos saben bien que tienen el perfecto derecho -como lo tenemos todos los ciudadanos- a ser parte activa del proceso democrático. Ellos tienen derecho a que sus representantes cumplan con el pacto político, a que los representen verdaderamente, a que el poder desnudo no se les imponga.

25.5.09

A ver si nos entendemos

A propósito de los ataques que está recibiendo el proyecto del Caño Martin Peña y tratando de entender los pocos argumentos que hemos escuchado de sus detractores (y entre ayer y hoy del Gobernador), anoche estuve leyendo el ensayo-conferencia de G.A. Cohen, Libertad y Dinero, en el que, sobre el tema de la libertad, refuta dos premisas conservadorasprincipales: (1) aquella de carácter conceptual que expone que la pobreza no entraña falta de libertad (El problema de los pobres no consiste en carecer de libertad sino en que no siempre pueden ejercitarla libertad que indudablemente poseen); (2) y una segunda que se deriva de la primera y que tiene un carácter normativo: En tanto la pobreza (falta de dinero) no entraña falta de libertad y la principal función del gobierno es proteger la libertad, el alivio de la pobreza no forma parte de la principal función del gobierno.

Cohen elabora los argumentos para refutar estas premisas, tanto la conceptual como la normativa (I. Berlin y J. Rawls aceptan la conceptual pero rechazan la normativa). Para Cohen el concepto de libertad no se limita a la interferencia del gobierno con ‘el hacer’ del ciudadano; es que si no tiene lo que los conservadores llaman 'los medios', es decir, si está en estado de pobreza, simplemente no tiene libertad, porque no está en posición de hacer. Por lo tanto, esa situación habría que remediarla. No me detendré ahora a discutir los detalles de los argumentos de Cohen pero dejo aquí esta cita porque creo que en el fondo describe ejemplarmente la razón para que los conservadores que gobiernan, pese a sus creencias en la propiedad privada, la autogestión, el libre mercado y las alianzas con sectores privados en la gestión que de otra manera le correspondería al gobierno, tienen problemas con proyectos que siguen estos mismos principios pero en los que el capital y la gestión no está en manos de grandes corporaciones y sí de las comunidades del Caño Martin Peña. Y esto dice Cohen:

‘Para la autoconfianza de la derecha, y para la deferente acogida de que disfruta, es muy importante que ella pueda asumir el papel de defensora de la libertad humana. Por lo tanto, es igualmente importante poner al descubierto, como creo que puede hacerse, que es un engaño. La derecha se proclama defensora de un valor humano universal, la libertad, pero cuando quedan al descubierto sus errores conceptuales y sus trucos verbales, se comprueba que lo que realmente ofrece, en razonamientos tales como las proposiciones (1) a (5), es una defensa del derecho de propiedad privada. Lo único que defienden aquí es la libertad de los que poseen bienes.

 La idea general es que la derecha no se opone a la interferencia [a la libertad] como tal: se opone a la interferencia en el derecho de propiedad privada, pero apoya la interferencia en el acceso de los pobres a esa misma propiedad privada, y por consiguiente no puede defender el derecho de propiedad invocando el valor de la libertad, en el sentido de no interferencia. Sobre la base de una aversión de principio a la interferencia, la derecha no puede defender la propiedad privada del agravio que representa la pobreza recurriendo a la conocida táctica que he procurado desvirtuar aquí’.

(Estudios Públicos, 80 (primavera  2000); traducción de Rose Cave)

Cero enmiendas!

“Cero enmiendas, eso es lo que solicitamos a la presidenta de la Cámara, Jenniffer González. Los proyectos del ley que están ante la Cámara o cualquier sustitutivo que pretenda trastocar la transferencias de tierras que ya ocurrió, buscan quitarnos el derecho de propietarios que ya adquirimos”.

-Evelyn Quiñones, vicepresidenta de la Junta de Fiduciarios del Fideicomiso de la Tierra
noticia en Última hora endi.

Reportaje en Noticentro 4.

el derecho a ser escuchados?: atropello el jueves en el Senado



Vea el reportaje de Prensa Comunitaria aquí.

han dicho!

Comunidades vecinas de Martín Peña protestan por intento de desarticular el Fideicomiso de Tierra

lunes, 25 de mayo de 2009 
Actualizado hace 1 horas (12:17 p.m. ) 
Sara M. Justicia Doll / Primera Hora

Truenan las ocho comunidades aledañas al caño Martín Peña en contra de los proyectos del Senado 365 y el de la Cámara de Representantes 1403 que pretenden desarticular el Fideicomiso de la Tierra.

En una rueda de prensa celebrada al lado del caño, líderes de las comunidades Israel, Bitumul, Parada 27, Las Monjas, Barrio Obrero, San Ciprián y Oeste, Barrio Obrero Marina, Península de Cantera, Buena Vista Santurce y Buena Vista Hato Rey, se pronunciaron enérgicamente en contra de ambas medidas legislativas que entienden que provocarían el desplazamiento de la gente que por años ha batallado por el desarrollo, la autogestión y la superación.

El Fideicomiso de la Tierra nos hizo dueños de las tierras en las cuales hemos vivido por generaciones. El Fideicomiso es una solución diseñada por nosotros mismos con el apoyo de expertos en planificación, desarrollo de vivienda, desarrollo económico y derecho. Es un instrumento de desarrollo que asegura nuestra permanencia como comunidad, como dueños colectivos de la tierra”, subrayó la portavoz de Líderes Jóvenes en Acción, Melba Ayala.

Y es que el proyecto del Senado 365 se aprobó la semana pasada por descargue, sin vista pública, denunció. En la exposición de motivos de la medida se establece que la transferencia de títulos “no puede ocurrir automáticamente con la aprobación de una ley, ya que dicha transferencia tiene que cumplir con los requisitos exigidos por nuestro ordenamiento jurídico de que dichas transferencias tienen que constar en escritura pública”.

Según explicó el profesor de derecho de la Universidad de Puerto Rico, Michel Godreau, la Ley 489 del 24 de septiembre de 2004, entregó la tenencia de las tierras a la gente de las comunidades para evitar que corporaciones públicas y el Municipio de San Juan la obstaculizaran al no entregar las escrituras de las fincas. Desde la aprobación de la Ley 489 los residentes son titulares colectivos de la tierra. La Ley 489 tiene fundamento en el Código Civil.

Así las cosas, la comunidad, como dueño colectivo de la tierra, trabaja entre otros objetivos por lograr el dragado del caño y la superación de la calidad de vida en el lugar.

Según explicó la directora ejecutiva de la Corporación Proyecto Enlace del Caño Martin Peña, la planificadora Lyvia Rodríguez, actualmente ellos trabajan junto al Cuerpo de Ingenieros en hacer viable las obras del dragado para las cuales ya se autorizaron $150 millones. En las ocho comunidades viven cerca de 3,560 familias. 

24.5.09

las Simones



“Me intrigaba a causa de su gran fama de inteligencia y por su extraña vestimenta; deambulaba por los corredores de la Sorbona, escoltada por un grupo de ex alumnos de Alain; llevaba siempre en un bolsillo de su chaqueta un número de Libres propos y en otro un número de L’Humanité. Una gran hambre acababa de asolar a China y me habían contado que al enterarse de esta noticia se había echado a llorar: esas lágrimas forzaron mi respeto aun más que sus dones filosóficos. Yo envidiaba un corazón capaz de latir a través del universo entero. Un día logré acercarme a ella. Ya no sé cómo se inició la conversación; declaró en tono cortante que una sola cosa contaba hoy sobre la tierra: la Revolución que daría de comer a todo el mundo. Respondí de manera no menos perentoria que el problema no era hacer la felicidad de los hombres, sino encontrar un sentido a su existencia. Me miró de hito en hito: ‘Se ve que usted nunca ha tenido hambre’, dijo. Nuestras relaciones se detuvieron ahí. Comprendí que me había catalogado: ‘Una burguesita espiritualista".
-Simone de Beauvoir, (sobre Simone Weil) -Memorias de una joven formal

23.5.09

Editorial Nuevo Día: El montaje de un asalto


23-MAYO-2009 | EDITORIAL DE EL NUEVO DÍA

El montaje de un asalto

La aprobación senatorial por descargue, sin vistas públicas, de un proyecto de ley que busca detener la transferencia de terrenos públicos a las comunidades en el Caño Martín Peña es un asalto a la autogestión y apoderamiento comunitario.


No es difícil pensar que detrás de la aprobación del PS 365 mediante un mecanismo tan atropellante y antidemocrático como el descargue, donde el mollero de la mayoría aplasta y excluye toda participación ciudadana del proceso legislativo, hay un fin ulterior que no es el interés público.


El proyecto de la autoría del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y la senadora por San Juan, Kimmey Raschke, y su contraparte en la Cámara (PC 1403), busca detener la trasferencia voluntaria de los terrenos públicos aledaños al Caño, lo que desarticularía el Fideicomiso de la Tierra, corazón de la Corporación Proyecto Enlace, dirigido a rehabilitar el Caño Martín Peña y sus ocho comunidades.


Las comunidades, conocidas como “G-8”, han defendido el traspaso obligatorio, como lo dispone la Ley 489, para atender el problema de la tenencia de la tierra en el área y evitar el desplazamiento de las comunidades.


Sin la transferencia de los terrenos, se desestabiliza la principal herramienta que tienen estas comunidades que constituyen una pieza vital en el tejido cultural, económico y social de San Juan y de toda la Isla, para evitar ser desplazadas del lugar que ha sido su hogar por más de medio siglo y garantizar la titularidad de sus residencias.


¿Por qué tanto interés en detener el traspaso de esos terrenos?


¿Acaso hay un interés oculto de utilizar la situación fiscal como excusa para poder especular con ellos?


Esta es la única conclusión plausible cuando ninguno de los proyectos especifica cuál es el problema concreto que plantea la transferencia de terrenos a la Corporación ni menciona a qué agencia pública impacta, de modo que justifique las enmiendas propuestas.


En suma a la suspicacia que levanta el proceder de la mayoría legislativa, el mensaje que envían a los 30,000 residentes en los terrenos aledaños al Caño y a toda la comunidad que trabaja en proteger su permanencia y su derecho a superar la pobreza, es desmoralizante: no reconocen la participación como un derecho ni reconocen los méritos de los proyectos de desarrollo socioeconómico basados en la autogestión.


Este mensaje es contradictorio a las expresiones públicas que ha hecho el gobernador Luis Fortuño, de que su gobierno busca fortalecer las alianzas intersectoriales para fortalecer la estructura económica y administrativa de las organizaciones no gubernamentales.


Hacemos memoria, también, de que como candidato a la gobernación, Fortuño se comprometió con todos los líderes comunitarios con que si llegaba a la gobernación apoyaría el Fideicomiso tal y como estaba diseñado.


El Senado cree haberse apuntado una victoria legislativa, pero lo que ha hecho es desenmascarar su atropello y asalto a un sector guiado por principios comunitarios y que ha hecho una encomiable labor de promover la autogestión y el desarrollo socioeconómico de forma ágil, transparente y, hasta ahora, libre de interferencias partidistas.


La Cámara de Representantes está a tiempo para rectificar este error y esperamos que así lo haga. Si los representantes deciden seguir los errados pasos del Senado, insistimos en que el gobernador Fortuño haga buena su promesa de respetar y proteger los esfuerzos de las comunidades del Caño Martín Peña y vete una legislación que, de su faz, es un desafuero contra comunidades que no merecen ser condenadas a una perpetua marginación.


22.5.09

Para no olvidar... (votación P del S 365) (pulse sobre la lista)

No hay tregua: ante el proyecto de ley sobre permisos...

Una de las iniciativas que más pone en riesgo al País y su posibilidad de un verdadero desarrollo en términos del uso de nuestro suelo y de la transparencia de nuestros procesos administrativos y de gobernabilidad, es el proyecto de ley para la re-estructuración del marco administrativo y otorgación de permisos y uso del suelo. Las implicaciones son realmente preocupantes. Si te interesa conocer cuáles serían los cambios propuestos al proceso administrativo actual, el acceso de los ciudadanos a las agencias administrativas y a los tribunales (más bien la eliminación de) y los mecanismos propuestos para la privatización de procesos administrativos con miras a flexibilizar más aún en uso indiscriminado del suelo sin un Plan de Uso de Terrenos, no dejes de asistir a este taller:

¿Cuándo?           Sábado, 23 de mayo a las 9:30am

¿Dónde?              Escuela de Derecho, UPR-Río Piedras, Salón L-3

¿Info?                   787-378-1544 / 787-688-6214

La aprobación de Ley para la Reestructuración y Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos (P. de la C. 1649 y el R. del S. 880) está ahora bajo consideración de la Legislatura.  Este proyecto de ley propone un nuevo esquema para otorgar permisos de construcción y desarrollo. Las 167 páginas de la medida se enfocan en agilizar el tiempo en que se otorgan los permisos (en antes de 90 días), sin tomar en consideración sus implicaciones sociales, económicas, ambientales y la planificación integral de la Isla.

El licenciado Pedro Saadé Llorens y la planificadora Carmen Guerrero expondrán  las implicaciones de este proyecto de ley.  La presentación está dirigida a los que no conocen sobre el proyecto de ley e interesan insertarse en el proceso. 

Puede ver la reacción al proyecto de líderes comunitarios y ambientales AQUI.

Un pedido con urgencia

Columna de opinión del licenciado Héctor Jiménez Juarbe, presidente de la Junta de Directores de la Corporación del Proyecto ENLACE del Caño Martin Peña aquí.

21.5.09

Una vez más: apoya al Caño desde donde puedas...


Tristemente, en un proceso una vez más atropellado e indescriptiblemente falto de los más elementales principios democráticos, el Senado aprobó hoy por descargue el P. del S. 365 que enmienda la Ley 489 de 2004 para trastocar el traspaso de los terrenos al Fideicomiso de la Tierra del Caño Martin Peña.

Esta aprobación pone en serio riesgo un proyecto que ejemplifica extraordinariamente los principios de democracia participativa, autogestión comunitaria, integración de los objetivos de superación de la pobreza con el medioambiente y mecanismos efectivos para lograr justicia distributiva en materia patrimonial. Por lo que su defensa, permanencia y éxito beneficia a todos los proyectos comunitarios que se basan en estos principios.

No es el único esfuerzo por desmantelar este proyecto y para atentar directamente contra lo que significa para el País un proyecto comunitario como este. Por eso, les exhorto a mantenerse atentos y atentas a estos eventos y a unirse a la alerta del grupo comunitario G-8 y a todas las comunidades del Caño en la protección de este gran proyecto. 

En la medida que te sea posible, y desde diversas formas y escenarios, recabamos tu apoyo.

Ideólocos (otra de Rodríguez Casellas!)

Ideólocos (en Buscapié)

Miguel Rodríguez Casellas**

Para los que no puedan explicarse las políticas confrontacionales de nuestro gobierno mayoritario, asumiéndoles falta de lógica o incluso debilidad mental, sólo tienen que recuperar esa palabra asesinada por ejércitos de posmodernos en todo el mundo: ideología. También deberán sustituir “logo” por “loco”, pues hay enfermedad en la dirección apuntada.

Justo cuando el pragmatismo parece ser la ruta del liderato mundial frente al descalabro económico causado por la irracionalidad de un capital que se imaginó en un orden metafísico, aquí el Gobierno se repliega a la testarudez ideológica.

Lo peor es que ni siquiera son consistentes con sus propios postulados, de ahí la teoría del déficit de salud mental. Y es que cuando toda tu referencia de vida es un espacio urbano “high class”, lo próximo es perder la chaveta y defender una normalidad que sólo existe en la imaginación de Garden Hills.

Como ejemplo, tomemos el trato dado al liderato comunitario del Caño Martín Peña. En cualquier manual de liberalidad económica esta gente serían los niños símbolos de la comunidad autogestora que no “molesta” al Gobierno ni se monta en el relato del estado benefactor con la mano indigente eternamente extendida. Esta gente, que merecen respeto por su audacia, no quieren del Gobierno otra cosa que ser propietarios comunes de las tierras que habitan con el fin de financiar su desarrollo social.

Cualquier republicano de sangre caliente se orinaría encima, conmovido frente a estos pequeños empresarios. Pero aquí, el Gobierno amenaza con hacer otra cosa: quitarles las tierras, dividirlos repartiendo títulos de propiedad y desmantelarles la oficina que los organiza.

 El Gobierno republicano que este país de locura ha elegido, a falta de opciones en el menú de noviembre, prefiere gravar la noción del pueblo indigente y victimizado, (mucho más fácil de controlar), que la comunidad convertida en pequeño gran desarrollador, (con poder de negociación frente a la banca, el Gobierno y el Estado).

Hay locura y cálculo ideológico en el aire, dejando un colateral de maldad que mete miedo.

*El autor es decano de Arquitectura de la Politécnica.

19.5.09

porque los payasos no hacen reir

NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

-Mario Benedetti

Copio con el permiso del amigo RG un cuento de Benedetti que como bien reseña en su blog da cuenta de lo inevitable, esas tantas veces en que una se topa con "pensar el mundo de un modo, para encontrarse luego con que las cosas no eran así como uno quería o se ilusionaba que fuesen". Así es. Aqui va:

Esa boca (1955)
(Montevideanos, 1959)

Su entusiasmo por el circo se venía arrastrando desde tiempo atrás. Dos meses, quizá. Pero cuando siete años son toda la vida y aún se ve el mundo de los mayores como una muchedumbre a través de un vidrio esmerilado, entonces dos meses representan un largo, insondable proceso. Sus hermanos mayores habían ido dos o tres veces e imitaban minuciosamente las graciosas desgracias de los payasos y las contorsiones y equilibrios de los forzudos. También los compañeros de la escuela lo habían visto y se reían con grandes aspavientos al recordar este golpe o aquella pirueta. Sólo que Carlos no sabía que eran exageraciones destinadas a él, a él que no iba al circo porque el padre entendía que era muy impresionable y podía conmoverse demasiado ante el riesgo inútil que corrían los trapecistas. Sin embargo, Carlos sentía algo parecido a un dolor en el pecho siempre que pensaba en los payasos. Cada día se le iba siendo más dificil soportar su curiosidad.

Entonces preparó la frase y en el momento oportuno se la dijo apadre:“¿No habría forma de que yo pudiese ir alguna vez al circo?” A los siete años, toda frase larga resulta simpática y el padre se vio obligado primero a sonreír, luego a explicarse: “No quiero que veas a los trapecistas.” En cuanto oyó esto, Carlos se sintió verdaderamente a salvo, porque él no tenía interés en los trapecistas. “¿Y si me fuera cuando empieza ese número?” “Bueno”, contestó el padre, “así, sí”.

La madre compró dos entradas y lo llevó el sábado de noche. Apareció una mujer de malla roja que hacía equilibrio sobre un caballo blanco. Él esperaba a los payasos. Aplaudieron. Después salieron unos monos que andaban en bicicleta, pero él esperaba a los payasos. Otra vez aplaudieron y apareció un malabarista. Carlos miraba con los ojos muy abiertos, pero de pronto se encontró bostezando. Aplaudieron de nuevo y salieron —ahora sí— los payasos.

Su interés llegó a la máxima tensión. Eran cuatro, dos de ellos enanos. Uno de los grandes hizo una cabriola, de aquellas que imitaba su hermano mayor. Un enano se le metió entre las piernas y el payaso grande le pegó sonoramente en el trasero. Casi todos los espectadores se reían y algunos muchachitos empezaban a festejar el chiste mímico antes aún de que el payaso emprendiera su gesto. Los dos enanos se trenzaron en la milésima versión de una pelea absurda, mientras el menos cómico de los otros dos los alentaba para que se pegasen. Entonces el segundo payaso grande, que era sin lugar a dudas el más cómico, se acercó a la baranda que limitaba la pista, y Carlos lo vio junto a él, tan cerca que pudo distinguir la boca cansada del hombre bajo la risa pintada y fija del payaso. Por un instante el pobre diablo vio aquella carita asombrada y le sonrió, de modo imperceptible, con sus labios verdaderos. Pero los otros tres habían concluido y el payaso más cómico se unió a los demás en los porrazos y saltos finales, y todos aplaudieron, aun la madre de Carlos.

Y como después venían los trapecistas, de acuerdo a lo convenidó la madre lo tomó de un brazo y salieron a la calle. Ahora sí había visto el circo, como sus hermanos y los compañeros del colegio. Sentía el pecho vacío y no le importaba qué iba a decir mañana. Serían las once de la noche, pero la madre sospechaba algo y lo introdujo en la zona de luz de una vidriera. Le pasó despacio, como si no lo creyera, una mano por los ojos, y después le preguntó si estaba llorando. Él no dijo nada. “¿Es por los trapecistas? ¿Tenías ganas de verlos?”

Ya era demasiado. A él no le interesaban los trapecistas. Sólo para destruir el malentendido, explicó que lloraba porque los payasos no le hacían reír.

17.5.09

las preguntas triviales


26 diciembre


"Asja's stay in the sanatorium seems to be reaching its end. Over the past few days the hours she has spent lying outdoors have proved beneficial. She likes to lie there in her sack of blankets and listen to the crows in the air. She is even convinced that the birds have organized themselves with great precision and that their leader informs them as to what to do; certain birdcalls preceded by a long pause are, according to her, orders that they all follow. I have barely spoken to Asja in private of late, but in the few words we do exchange I believe I detect her closeness to me so distinctly that I feel a great sense of calm and well-being. I can think of nothing that has as healing and yet as intense an effect on me as the most trivial little questions she puts to me about my affairs. To be sure, she doesn't do this often. But on this day, for example, she turned to me in the middle of a meal where only Russian was being spoken and asked me what mail had arrived for me the previous day. Before eating, three of us had played dominos together".

W. Benjamin (Moscow Diary) 

poder, espacio y ambiente's Fan Box