Documental sobre la vida y obra de Franz Kafka. Gracias a Libros Colgados por compartirlo.
30.9.12
28.9.12
No a la pena de muerte
28 de septiembre de 2012
UN DICTAMEN DESDE LA RAZÓN
Mantener incólume la densidad ética de nuestra Constitución es una obligación de todos los puertorriqueños, más aún cuando se trata de un principio fundamental desde el cual se desarrolla el resto de los criterios morales que nos organizan dinámicamente como humanidad.
Por ello, la decisión unánime de un jurado federal de decirle “no” a la pena de muerte en Puerto Rico y condenar a cadena perpetua al convicto de asesinato y narcotráfico Edison Burgos Montes, constituye un paso trascendental de defensa de la dignidad de la vida y de nuestra reafirmación moral como pueblo.
Es altamente significativo que, por cuarta ocasión, un jurado seleccionado por su apertura a la pena capital, vuelve a considerar, en el plano federal, que hay formas racionales para que un asesino convicto, como es el caso del comerciante yaucano, pueda pagar por los crímenes que ha cometido. De este modo, estos 12 puertorriqueños han salvaguardado la integridad de nuestra Constitución. También ha evitado el renacimiento del engendro de un Estado homicida del que Puerto Rico se ha distanciado por vía de hecho desde 1927 y por vía de derecho desde 1929.
Esta decisión es verdaderamente histórica porque se da en el contexto de un país que sabe que debe resolver el gravísimo problema de la criminalidad que nos azota, pero que ha evitado -expresamente mediante sufragio- las rutas que limitan derechos y no van a la raíz auténtica de los problemas. La decisión del jurado confirma una ruta trazada ya, de modo indeleble, en nuestra Constitución. El tema, aunque adquiere otra dimensión, no ha terminado. La Fiscalía federal proyecta en Puerto Rico juicios de pena de muerte en dos casos el año próximo.
Es incomprensible que las autoridades federales se empeñen en solicitar una aplicación de la ley ofensiva al sentir moral de los puertorriqueños, y no menos desfasada en el plano universal de los derechos humanos que defienden las democracias modernas. Hacemos, pues, un llamado para que se aseguren de que en pleno desarrollo del siglo XXI no se permita que un pueblo imponga sobre otro un designio contrario al respeto innegociable a la vida de la persona, sea ella inocente o culpable.
El asunto requiere la formulación de nuevas estrategias, tanto en el plano gubernamental como cívico y educativo, dirigidas a salir de una vez por todas de esta pesadilla que nos abruma cada cierto tiempo. Debe entonces el liderato político comprometerse públicamente a impulsar una revisión en propiedad de estas disposiciones, para que pueda superarse esta lastimosa incongruencia que lastima el ser puertorriqueño.
Una gran mayoría, en la serenidad de la reflexión, reprueba la pena de muerte, abolida estatutariamente en 1929. Por este motivo, se recoge llana y sucintamente en la Carta de Derechos. Así, cuando surgen los inevitables infortunios y se disparan contradictoriamente nuestras emociones, tenemos la garantía de una Carta confiable donde hemos dejado impreso, para ampararnos en ella, lo mejor de nuestra voluntad personal y colectiva.
Ahora, incluso en medio del dolor que con frecuencia impide una racionalidad despejada, escuchamos las palabras aleccionadoras de la madre de la informante de la DEA asesinada, Madelyn Semidey Morales. Georgina Morales afirmó con gran sentido de proporción y coherencia un día antes del veredicto: “Justicia debe imponer el castigo, pero castigo de cárcel”.
El pueblo puertorriqueño se ha pronunciado con entereza una y otra vez. Es hora de acatar definitivamente el dictamen de su sabiduría.
27.9.12
US Supreme Court: What's next?
-Affirmative action
-1965 Voting Rights Act
-Same-Sex Marriage:
At stake in all of these cases is the meaning of the Constitution’s guarantee of equal protection of the law, a right that the nation has struggled over since its inception and that still means radically different things to different people. Does equality allow a university to take racial diversity into account in its admissions process? Does a commitment to equal voting rights justify making certain states and counties seek the Justice Department’s approval of any change in their voting laws, as the Voting Rights Act has required since its enactment in 1965? And perhaps most controversially of all, does equality demand that Congress, or the states, treat same-sex marriages the same as marriages between a man and a woman?"
21.9.12
Faltan voces femeninas: la OPDEM y la OMED alertan sobre falta de representación femenina en análisis auspiciado por la Academia de Jurisprudencia
La Organización Pro Derechos de las Mujeres (OPDEM), estudiantes
de Derecho de la UPR y la Organización de Mujeres Estudiantes de Derecho
(OMED) de la Universidad Interamericana presentan el siguiente comunicado
de prensa en atención a una actividad de la Academia Puertorriqueña de
Jurisprudencia y Legislación en la que se analizarán "las tendencias
recientes" del Tribunal Supremo de Puerto Rico. (Ver comunicado e invitación abajo).
Ciertamente, el tema de género, y implicaciones
directas para las mujeres, ha sido uno de los temas de mayor relevancia en las últimas
opiniones del Tribunal Supremo. Desde este blog y desde derechoalderecho, hemos
comentado y analizado algunas de estas opiniones y debates suscitados sobre
este tema, que incluso ha incluido la mención de ambos blogs.
No dudamos de la calidad ni capacidad de los panelistas para analizar
y comentar rigurosamente las tendencias en el proceso adjudicativo y valga decir que estamos conscientes que la inclusión de mujeres en el panel no
tiene en sí misma que garantizar un análisis de calidad. No obstante, incuestionablemente, la
discusión y el análisis desde una diversidad de perspectivas y miradas, sería mucho más incisivo, acertado y holístico y daría pie a un abordaje, no solo mucho más rico, sino además, más a tono con una perspectiva igualitaria e inclusiva. Un panel que incluya mujeres es condición primordialísima para este propósito. En cuanto al análisis en sí mismo, no hay duda de que cualquier abordaje que deje fuera sustantivamente el tema de género en las últimas tendencias del Tribunal Supremo estaría penosamente incompleto.
En cualquier caso, diría que viene siendo hora de que estos asuntos no se dejen a la improvisación y a la normalidad del techo de cristal que yace sobre nosotras. Desde la Academia, la Escuela de Derecho y la Universidad, habría que hacer todos los esfuerzos que correspondan. Nos solidarizamos desde aquí con la expresión de
ambas organizaciones.
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21 de septiembre de 2012
Mujeres estudiantes de Derecho de la Escuela de Derecho de la
Universidad de Puerto Rico y de la Universidad Interamericana se pronunciaron
hoy en reclamo por la ausencia de representación femenina en un panel que
analizará las tendencias recientes del Tribunal Supremo de Puerto Rico.
El panel, auspiciado por el Presidente y el Pleno de Académicos
Numerarios de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, se
presentará esta tarde en la Facultad de Derecho de la Universidad
Interamericana de Puerto Rico. Entre los propósitos de esta institución se
encuentra el “contribuir a las reformas y progreso de la legislación
puertorriqueña”. Sin embargo, dicho panel estará compuesto sólo por profesores
y/o licenciados. Actualmente, sólo tres mujeres son "académicas de números"
en la Academia.
Según datos de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico,
para este año académico 2012-2013, 57% de la matrícula de nuevo ingreso son
mujeres. Es en atención a esta realidad, cónsona con la de otras disciplinas en
la misma institución y en espacios profesionales en Puerto Rico, que las
estudiantes exigieron mayor representatividad en este foro y en los demás foros
académicos y profesionales relacionados con el Derecho.
“Reconocemos la necesidad de que se analicen estos temas, que nos atañen
a todos y a todas, desde varios ángulos, incluyendo la perspectiva de género.
Resulta imprescindible que se otorgue oportunidad a académicas, juristas,
profesoras y licenciadas para que contribuyan y enriquezcan la discusión sobre
un tema tan importante. La aportación de las mujeres, además de necesaria, es
igualmente válida, importante y académica a la de los profesores que participarán
en el panel”, expresaron las futuras abogadas.
Además de sentenciar que la voz de las mujeres no puede continuar
silenciada, las estudiantes interpretaron la ausencia de profesoras en el panel
como un "retroceso en las discusiones y el diálogo, como una forma de
excluir a las mujeres de las discusiones importantes en Puerto Rico".
"Esta exclusión y silenciamiento ha sido objeto de discusión en otros
espacios. Así lo señalamos en el Primer Encuentro de Mujeres Estudiantes de
Derecho celebrado por la Comisión de la Mujer del Colegio", afirmaron. Las
estudiantes exhortan a que estas discusiones sean espacios para construir
equidad y analizar con perspectiva de género las opiniones recientes del
Tribunal Supremo, algunas de las cuales han afectado negativamente tanto a las
mujeres como las comunidades LGBTT en Puerto Rico.
Organización Pro Derechos de las Mujeres (OPDEM),
Escuela de Derecho UPR
Organización de Mujeres Estudiantes de Derecho (OMED), Facultad de Derecho, Universidad Interamericana
Organización de Mujeres Estudiantes de Derecho (OMED), Facultad de Derecho, Universidad Interamericana
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Conversatorio sobre Tendencias Recientes del
Tribunal Supremo de Puerto Rico
con los Académicos
Prof. Carlos Ramos González
Prof. Ernesto L. Chiesa Aponte
Prof. José Julián Álvarez González
Dr. Efraín González Tejera
Lic. Salvador Antonetti Zequeira
Prof. Antonio García Padilla
el viernes, veintiuno de septiembre de dos
mil doce,
a las siete de la noche en los
Salones 201 y 202
de la Escuela de Derecho
de la Universidad Interamericana de Puerto
Rico.
Este conversatorio es parte del ciclo
académico 2012-2013.
8.9.12
"Ways of Listening" (Tilda Swinton and John Berger).
Tilda Swinton escribió el guión para este documental, "Ways of Listening" en el que conversa con John Berger, sobre el silencio, sus lugares comunes, la memoria y los trazos de la historia, el dibujo, la cocina y los poemas; la vida. Conmovedor. (Producido por The London Consortium). La presentación del documental formó parte de los eventos esta semana en Londres en conmemoración del 40 aniversario de la obra de John Berger, G.
31.8.12
"I have always written only for myself. To clarify things, to clarify things with myself" (Herta Müller)
| Foto de Roberto Gargarella. |
Herta Müller.
En estas noches leo The Land of Green Plums, de Herta Müller:
"The words in our mouths do as much damage as our feet on the grass. But so do our silences.
Edgar was silent.
To this day, I can't really picture a grave. Only a belt, a window, a nut, and a rope. To me, each death is like a sack.
Anyone who hears that, said Edgar, is bound to think you've lost your mind.
And then, I have the feeling that whenever someone dies he leaves behind a sack of words.
And barbers, and nail-clippers -- I always think of them, too, since the dead no longer need them. And they don't ever lose buttons either.
Maybe they sense the dictator was a mistake in a different way than we did, said Edgar.
They have proof enough, because we considered ourselves a mistake. Because in this country, we had to walk, eat, sleep, and love in fear, until it was once again time for the barber and the nail-clippers."
La fuerza de su narrativa eriza. Deja a una en completo silencio, en absoluto proceso de duelo con una misma.
Sobre escribir, Herta Müller dice lo siguiente, en una de las entrevistas a raíz del Premio Nobel de Literatura (2009):
[MG] When you started to write, for whom did you write, and whom do you write for now?
[HM] Well, actually, I have always written only for myself. To clarify things, to clarify things with myself, to understand in an inner way what is actually happening. Or: What has become of me? I come from a very small village, and then came the city, and there were always discontinuities and then I was a minority, German ... and one didn't belong anyway. Then I had this major conflict with my compatriots, with the German minority: they excommunicated me, already when I wrote my first book, as someone who fouls their own nest, so to speak, because I wrote about the situation with the involvement with National Socialism, and about the archaic fossilized way of life in the village, about its ethnocentrism. And they did not forgive me for that.
They wanted literature about their homeland, "Heimatliteratur", and they felt that I, well that I compromised them. It is a very conservative minority and thus I was excluded, and I was excluded from Romanian society for political reasons. And then I came to Germany and here in Germany I was always the Romanian, and in Romania I was always the German. So somehow one is always the other ...
[MG] Yes, indeed. Is that important, do you think, that you felt you were on the outside?
[HM] I don't know whether it's important. It's certainly something one can do without. And sometimes it hurts. People want to belong in certain respects, but it was as it was and I got used to it and at some point it was just a matter of fact. And that's what it is. And, one can't force oneself upon people and betray the way one thinks? If I don't belong because of what I think and because of my opinions, then so be it. What can one do about it? One can't bend over backwards or pretend to be someone else just to belong. And in any case it doesn't work. Once you no longer belong, it's over.
[MG] Is literature for you ... writing ... does one have to be very honest?
[HM] Yes, one has to be honest with oneself. Through writing one experiences something different to what one experiences with the five senses one has because language is a different métier. And in writing one searches, and that is what keeps one writing, that one sees and experiences things from another angle entirely, one experiences oneself during the process of writing. Writing itself does not know what it looks like while one is doing it, only when it's finished. And as long as I am writing I am in safekeeping, then I have some idea of how life could go on, and when I get to the end of a text I don't know it anymore.
27.8.12
26.8.12
24.8.12
Do I imagine myself to be influential? No. I want to understand (Hannah Arendt)
“You ask about
the effect of my work on others. If I may wax ironical, that is a masculine
question. Men always want to be terribly influential, but I see that as
somewhat external. Do I imagine myself to be influential? No. I want to
understand. And if others understand –in the same sense that I have understood—that
gives me a sense of satisfaction, like feeling at home”
Hannah Arendt, Essays in Understanding (1994), p. 3.
La vulnerabilidad de quien escribe (entrevista a Ian McEwan).
El famoso escritor inglés Ian McEwan acaba de lanzar su última novela, Sweet Tooth, en el Festival Internacional del Libro en Edimburgo. La BBC2 le hace una entrevista en la que, entre otras cosas, expone lo que considera, su vulnerabilidad como escritor.
Dejo un clip de la entrevista y la nota de la BBC. Además, pueden leer en The Guardian una reseña crítica de la novela.
Aquí el artículo en el TVblog de la BBC.
18.8.12
The demon of fear
“Fear is
arguably the most sinister of demons nesting in the opens societies of our
time. But it is the insecurity of the present and uncertainty about the future
that hatch and breed the most awesome and least bearable of our fears. That
insecurity and uncertainty, in its turn, is born of the sense of impotence: we
seem to be no longer in control, whether individually, severally or
collectively –and to make things still worse, we lack the tools that could
elevate politics to the level where power has already settled, and so enable us
to recover and retake control over the forces that shape our shaped condition
while determining the range of our possibilities and the limits to our freedom
to choose: control which has now slipped or has been torn out of our hands. The
demon of fear will not be exorcised until we find (or more precisely construct) such tools.”
-Zygmunt Bauman,
“Uncertainty and Other Liquid-Modern Fears”, in Jiri Priban, Liquid Society and Its Law (2007), page
36.
17.8.12
"Derecho a tener derechos" o del por qué de la defensa del derecho constitucional a la fianza-Madeline Román (en 80grados)
Se pregunta Giorgio Agamben (1998) en su libro La
vida desnuda, ¿será posible que haya vidas que no tengan valor jurídico
alguno? Pienso que la pregunta es importante pues hay quienes ven los derechos
como privilegios de las llamadas buenas personas y esas mismas personas creen
que pueden quitarlo a otros desde el entendido de que, como dice el título
de uno de los libros de Michel Foucault, La sociedad debe ser
defendida.
La pregunta también es importante porque, si bien la preeminencia del
derecho positivo ha tenido como efecto toda una juridización de la sociedad,
esto es, una tendencia a representar las relaciones jurídicas como si fuesen
humanas, lo cierto es que detrás de cada debate de derechos se encuentran las
vidas irremplazables de la gente y el carácter que de único, que de singular,
tienen las personas y los eventos.
Todo para comunicar que, a mi modo de ver, el debate en torno al derecho
constitucional de la fianza desborda lo jurídico. Es un debate enteramente político
y político en el sentido amplio de relaciones de poder en sociedad.
La pregunta que tendríamos que hacernos también es, ¿cómo es que hemos
llegado hasta aquí? ¿Cómo es que ciertos imaginarios de violencia y de
ley se han enraizado al punto de constituirse casi en un segundo sentido común
para la gente?
Encuentro en la discusión de René Girard de su libro La
violencia y lo sagrado sobre el espectáculo de la violencia
sacrificial una pista importante. Plantea Girard (1979), por ejemplo, que ya en
el contexto de las sociedades sacrificiales la violencia sólo puede ser pensada
en términos de sacrificio. El tránsito de la violencia de toda una colectividad
a la violencia del uno (esto es, a la violencia representada como violencia de
un sujeto en su carácter singular) se produce a través del emerger de la figura
de la víctima. La víctima es el sustituto de todos/as los miembros de la
comunidad ofrecida por la comunidad misma. El sacrificio tiene la función de
proteger a la comunidad de su propia violencia. Los elementos del disenso,
dispersos por toda la comunidad, son condensados en la figura de la víctima y
la violencia del todo es aliviada temporeramente por el sacrificio de ésta.
Producir un culpable, alguien a quién echarle la culpa, encontrar un
responsable del acontecer, condensar en un sujeto la violencia de toda una
colectividad, en esto consiste el proceso de conversión de la violencia del
todo a la violencia del uno. Plantea Girard que hay sociedades en las que
categorías completas de sujetos son sistemáticamente reservadas para el
sacrificio en aras de proteger otras categorías de sujetos. Entre la comunidad
(de iguales) y estas categorías completas de sujetos hay una diferencia: la
condición de extraños o de extrangeros, una condición servil o cualquier
atributo que los coloque en los márgenes de la sociedad(de iguales). La
estructura compleja de la violencia tiene que ver con la invisibilización
de esa violencia de toda una colectividad y del operar, al decir de Pedro
Cerruti, de “una cultura siempre sujeta al retorno de aquello que ha debido
excluir para constituirse como tal y que impone la necesidad de nuevos
sacrificios” (2010:280). Es ese espectáculo de la violencia sacrificial el que
está implicado en la reflexión de Zygmunt Bauman al plantear:
La nuestra es una época proclive a chivos expiatorios -ya sea de los políticos
que hacen de sus vidas un desastre, de los criminales salidos de la sordidez de
las calles o de barrios peligrosos, o de los ‘extraños’ entre nosotros. La
nuestra es una época de cerraduras patentadas, alarmas antirobo, cercas de
alambre de púas, grupos vecinales de vigilancia y personal de seguridad;
asimismo de prensa amarillista ‘de investigación’ a la pesca tanto de
conspiraciones con las que poblar de fantasmas un espacio público ominosamente
vacío como de nuevas causas capaces de generar un ‘pánico moral’ lo
suficientemente feroz como para dejar escapar un chorro de miedo y de odio
acumulados. (2003:44)
En este sentido, el primer paso hacia una discusión más compleja de este
drama político en torno al derecho constitucional a la fianza es el
reconocimiento de la violencia propia, la violencia de los buenos ciudadanos.
Esto es, la violencia de aquellos que se colocan en calidad de gatekeepersde
los derechos y de los derechos que debe o no disfrutar el otro.
Encuentro otra pista importante en la obra de Michel Foucault
particularmente en sus reflexiones sobre la biopolítica como forma de
gobernabilidad contemporánea. Para Foucault, ya al interior de esa forma de
gobernabilidad denominada como biopolítica, el enemigo se representa como
amenazas a la calidad de vida de las personas. Esto propicia una subjetivación
en la que, algunos sectores entienden que es necesario erradicar ciertos “males
sociales” como única forma de mantener eso que llaman “calidad de vida”. De ahí
que, para Michel Foucault (1997), en el contexto de la biopolítica, la
criminalidad se tramite racistamente. El clasismo, la xenofobia, el sexismo, la
homofobia, son los rostros de esta violencia de la biopolítica en la que está
puesto que unos deben ser sacrificados como manera de mantener la calidad de
vida de otros. Por ejemplo, el contraste de procedencias sociales e imaginarios
de vida entre el joven asesinado Stefano Cornelis Steensbakkers Betancourt,
fenotípicamente blanco, hijo del comerciante Eric Steenbakkers, “un muchacho
bueno, un caballero, un artista en todo el sentido de la palabra, un líder”,
descrito así por amigos de su familia, maestros y compañeros deBaldwin
School, joven de ascendencia holandesa, que hablaba tres idiomas, vecino de
la urbanización El Prado en Guaynabo cuya meta era especializarse en Relaciones
Internacionales, vis a vis la representación que se hace de aquellos
que fueron identificados como sus victimarios: Alexis Amador Huggins,
fenotípicamente negro, 21,22 ó 23 años de edad, desempleado, técnico
de refrigeración, vecino del barrio Bairoa, en Caguas, y Jordan Ayala
Cruz, “un mozalbete conocido como Menor”, “Menor” “como se conoce en el bajo
mundo”, con domicilio en Las Palmas, Cataño, no es (a mi modo de ver) el contraste entre el
sujeto decente del contrato versus el sujeto criminal sino el contraste entre
un sector minoritario de nuestra sociedad y un social generalizado en
condiciones de precariedad material y simbólica cada vez más abismal.
Debo precisar aquí que no se trata de pensar este drama jurídico/político
desde las coordenadas simples propuestas por la distinción ricos y pobres, sino
desde el reconocimiento profundo de nuestra complicidad con eso que Slavoj
Zizek (2008) denomina la violencia objetiva, aquella que se encuentra en lo que
se nos representa como el orden normal de las cosas. Es esta violencia
objetiva, sistémica, la que imposibilita la reflexión sobre la violencia como
problema político condenándonos a verla siempre como si se tratase de un
problema moral. Para Zizek, lo urgente es el análisis de las imbricaciones
complejas entre esa violencia objetiva y la violencia subjetiva (esto es,
aquella que se atribuye al sujeto en su caracter singular). Cada vez que
asumimos el problema de la violencia y de la criminalidad desde una posición de
exterioridad como el problema de un otro, volvemos a activar el imaginario
sacrificial por la vía del discurso de ley y orden.
El título de este foro me permite también entrar en una reflexión sobre
las relaciones entre la memoria y el olvido. La larga trayectoria de debate en
Puerto Rico (que usualmente olvidamos) en torno a la centralidad del derecho
constitucional a la fianza se vincula justamente a la diversidad de contextos
históricos en que este derecho ha querido restringirse o eliminarse siempre a partir
del drama pedestre de la política partidista en Puerto Rico, de lo que sus
incumbentes son capaces de hacer en aras de prevalecer y de su bancarrota
intelectual a la hora de lidiar con el problema de la violencia y de la
criminalidad contemporánea. Sin embargo, todos esos contextos han sido, a su
vez, oportunidades para hacer pasada de balance de lo que evidentemente sabemos:
que no existe vínculo alguno entre la eliminación o la restricción del derecho
constitucional a la fianza y la criminalidad; que, como tendencia, “de todas
las personas que reciben fianza por cualesquiera delitos, sólo entre un 1.5% y
un 2.7% violan las condiciones que se le imponen” (Colón Morales, 2012), que la
fianza es un derecho constitucional que descansa en la presunción de inocencia
de la persona y que, como ha sido debatido públicamente en diversidad de
ocasiones, la fianza se ha convertido en un dispositivo punitivo en manos
de poder discresional de los jueces al punto de que, “se priva de la
libertad bajo fianza a un 92% de los acusados de asesinato al tiempo que se
imponen fianzas promedio que son imprestables” (Colón Morales, 2012).
Es importante poner en foco aquí, lo que ha sido señalado por diversidad
de constitucionalistas y criminalistas: que la eliminación o restricción del
derecho constitucional a la fianza, al abonar a la presunción de culpabilidad
de la persona y desde el efecto multiplicador en la constricción de derechos
que esto produce, “constituye un duro golpe al derecho constitucional de igual
protección de las leyes y un ataque a todas las demás salvaguardas del debido
proceso de ley”1.
La limitación al derecho constitucional a la fianza es también, de facto, un
reforzamiento de la pena privativa de libertad como castigo privilegiado
abiertamente antagónico al avance de la justicia restaurativa en el plano
global sobretodo en su reconocimiento de que la cárcel como institución de
encierro ha producido más problemas de los que ha podido solucionar, ampliando
y ahondando el problema de la exclusión política y social. Como vemos, es
evidente la pregunta forzada que se deriva de este cuadro de denuncias. Si
una medida no incide de ninguna manera con su propósito expreso, qué otra cosa
se puede pensar sino que la misma obedece a racionalidades políticas de otro
orden. Y es este el asunto, a mi modo de ver, políticamente más preocupante.
Los intentos de restricción del derecho constitucional a la fianza obedecen (a
mi modo de ver) a una voluntad de exclusión y de gobierno (dentro y fuera del
aparato del Estado) pues desde una cierta mentalidad de gobierno es
infinitamente más fácil sacar de circulación a unos cuantos (desde imaginarios
de limpieza de la sociedad) que tomar las difíciles decisiones que tendríamos
que tomar de querer y, de optar, por lidiar con este problema de la violencia y
de la criminalidad de maneras más cónsonas con la complejidad de los tiempos.
Después de todo, es evidente que el Estado ya no tiene el monopopio de la
fuerza y la violencia, el narcotráfico se la disputa todos los días y de
maneras contundentes, pero es evidente también que la limitación al derecho a
la fianza no toca por ningún lado ese poder
paralelo al poder que es el narcotráfico.
A otro nivel, es importante tener en cuenta aquí el que, como tendencia,
la notoriedad mediática que se le atribuye a ciertos asesinatos-mayormente
aquellos que envuelven víctimas de los sectores medios y/o acomodados tiende a
acompañarse tanto de un trámite racista del problema de la violencia y de la
criminalidad como de tendencias a la ampliación del lado punitivo y represivo
del Estado: las distintas marchas en contra de la violencia y el
despliegue mediático de los asesinatos de Natalio (Talito) Bayonet
Tartak, hijo del Dr. Bayonet Tartak en el 1987, el de Nicole Muñíz, hija de
Nestor Muñíz, empresario en San Juan en el 2003 y, ahora, el de Stefano
Steensbakkers el pasado mes de junio constituyen expresión de esta tendencia vis
a vis la naturalidad con la que se asumen los cientos y cientos de víctimas
que cobran la virulencia contra el otro y esa guerra, en el sentido literal de
la palabra, que es el narcotráfico.
¿Por qué no considerar también que la gobernabilidad moderna descansa en
lo que Zymunt Bauman (2004) denomina la “producción oficial del miedo”
(entendido como la capitalización y el desplazamiento de los imaginarios de
incertitumbre y vulnerabilidad propiamente humanos al ámbito del problema de la
seguridad pública) y en una mobilización constante de estos sentimientos en el
espacio mediático? El miedo es el efecto más productivo del poder y, éste
es, paradojalmente, el único espacio en el que los Estados contemporáneos
ejercen un cierto tipo de soberanía. Es decir, soberanía en el sentido de
representar como legítimo el disponer de aquellos sectores poblacionales (las
poblaciones sobrantes, los indeseables, los “desechos de la fábrica del orden”)
simbólica y materialmente excluídos de toda comunidad política.
Me permito traer a la considerción de ustedes otra observación
importante. Como tendencia, cada vez que se propone enmendar la Constitución en
Puerto Rico la enmienda en sí misma tramita toda una involución jurídica. Casi
siempre es para recortar derechos históricamente conquistados en el terreno de
diversidad de luchas. En este sentido, el proyecto dirigido a enmendar la
Constitución tramita una respuesta conservadora y, a su vez, la respuesta del
lado de sus opositores, en la necesaria defensa de los derechos adquiridos, lo
que se produce es una defensa de la Constitución como documento congelado,
marcado indeleblemente por lo establecido por los llamados founding
fathers (todos padres, nunca madres). Este tratamiento de la
Constitución en Puerto Rico contrasta significativamente con el
constitucionalismo europeo, significante éste que nos permite caer en cuenta cómo,
en este otro contexto, la Constitución aparece como un documento vivo
sujeto a discusión permanente desde el horizonte de una democracia cada vez más
inclusiva cuya concresión se expresa a través de una ampliación constante de
los derechos, incrementando de esta manera, como plantea Fernando Savater
(2003), las libertades efectivas de aquellos sectores que todavía los disfrutan
sólo de forma minusválida.
Es en este punto donde la obra de la filosofa política Hannah Arendt y
paticularmente su frase the right to have rights /el derecho a
tener derechos, para algunos la frase menos comprendida del pensamiento de
Arendt (Birmingham,2006), termina siendo central. ¿Qué intenta comunicar
Hannah Arendt con esa frase “derecho a tener derechos” y por qué, a mi
modo de ver, es esa la reflexión más importante a la que remite el presente
debate sobre el derecho constitucional a la fianza? Su relevancia estriba en
que nos permite reconocer que lo que está en juego en este debate es el
principio de la humanidad misma, pues, para Hannah Arendt, la idea de humanidad
(liberada ya de toda metafísica y de todo sentimentalismo) implica nuestra
obligación de asumir responsabilidad por todos los crímenes cometidos por todas
las personas. Y esta responsabilidad remite al reconocimiento doble y simultáneo
de la capacidad humana de hacer el mal, esto es, del reconocimiento de nuestra
capacidad de destrucción, así como del reconocimiento de un contexto contemporáneo
en el que la presencia de cientos de miles de personas sin medios de
subsistencia, sin vivienda, sin Estado, económica y/o socialmente redundantes,
sin cobijo jurídico alguno, tiene que movernos a conceder a que el derecho de
cada sujeto de pertenecer a la humanidad tiene que ser garantizado por la
humanidad misma y no por los poderes soberanos (Birmingham, 2006).
El problema es que los Estados modernos y el mundo del derecho positivo
han equiparado los derechos con los derechos de los ciudadanos excluyendo-
ahora- no sólo al amplio mundo de los no ciudadanos sino también a aquellos
simbólicamente expulsados de la ciudadanía (desde el rechazo de lo que se
entiende es su diferencia). Como sabemos, están los que se han escandalizado
porque los confinados del país voten también en el referendum en
torno a la enmienda constitucional al derecho a la fianza. Esos que se
escandalizan son justamente aquellos que no han comprendido el señalamiento
profundo de Michel Foucault en su libro Vigilar y castigar en
torno a que, no es que el crimen nos vuelva ajenos a la sociedad, sino que
vivimos en sociedad como si fuésemos extraños. La formulación moderna de los
derechos ató los derechos al poder de la soberanía y de lo que se trata es de
que los derechos no pueden estar atados al Estado ni tampoco a esa pretendida
soberanía (del pueblo) colectiva y racista sobre la que descansa el Estado
mismo, pues es precisamente la diversidad de rostros que asume el racismo, el
obstáculo mayor a la posibilidad de una humanidad en común y al reconocimiento
de nuestra común implicación en los difíciles problemas vinculados a la
violencia y a la criminalidad contemporánea.
El sujeto de derecho no conforma una naturaleza fija -mucho menos buena-
los derechos no son privilegios de los llamados buenos ciudadanos sino que están
marcados por la incertidumbre y la impredictibilidad humana. La singularidad de
cada sujeto es justamente a lo que apunta nuestra condición humana y no hay que
olvidar el señalamiento de Hannah Arendt en torno a que el primer paso en aras
de constituir una población en superflua (esto es sin valor
jurídico alguno) es quitarles sus derechos. Para Arendt, de ahí a los campos
(de concentración) hay un solo paso. La ley tiene que hacerse acompañar de la
legitimidad de la ley misma. Y es, al decir de Peg Birminghan (2006), el
derecho a la insurrección, esto es el derecho a cuestionar la legitimidad de la
ley, lo constitutivo de un sistema democrático. Es en nombre del derecho
a tener derechos –es decir en nombre de “la capacidad de actuar juntos y
comenzar algo nuevo” (Birmingham, 2006) que decimos NO a
la enmienda constitucional al derecho a la fianza.
Referencias
Agamben, G. (1998). Homo Sacer: Sovering Power and Bare Life. California:Standford
Univesity Press
Bauman. Z. (2004). Wasted Lives:Modernity and Its Outcasts.Cambridge:Polity Press
Birmingham, P. 2006. Hannah Arendt and Human Rights. Indiana:
Indiana University Press
Cerruti, Pedro (2010). El sacrificio como matriz jurídico-política: Crítica
del fundamento biopolítico de la comunidad. Revista Pléyade. Núm. 5
Foucault, M. (1997). Society Must Be Defended. New
York:Picador.
Foucault, M. (1983). Vigilar y castigar. México:Siglo
Veintiuno, editores.
Girard, R. (1979). Violence and the Sacred. Baltimore:The
John Hopkins University
Zizek, S. (2008). Violence. New York: Picador.
Texto de la ponencia presentada en el Foro Criminalización del derecho a
la fianza: Memoria, Criminalidad y Política. Escuela de Derecho, Universidad
Interamericana de Puerto Rico. 15 de mayo del 201
1. Planteamiento de la abogada de
Asistencia Legal, Verónica Vélez en el Programa Pesquisa Boricua,
Bonita Radio. San Juan, Puerto Rico Recuperado de http://bonitaradio.net/audios-y-videos-2/ [↩]
13.8.12
9.8.12
Sword and Scales: Law and Politics
“Politics is an essential aspect of public activity and if it is unable
to perform its vital task of managing basic conflicts effectively, then virtues
of civility on which a stable social order rests are likely to be undermined.
The liberal-legalist order, so the argument goes, will be founded on self-interested,
rights-bearing, adversarial individuals and this will not be sustainable. This type
of social order is likely to aggravate precisely those points of tension in
society which any vibrant political process should aim at alleviating. The
ultimate danger is that liberal-legalism may, paradoxically, bring about the
precise end –despotism—which it is designed to avoid”.
-Martin Loughlin, Sword &
Scales: Law and Politics (commenting on Gray’s concern about the
replacement of politics by law); page 5.
8.8.12
On writing and solitude. In London.
Una nueva etapa. Espacio e imaginario distinto. Una nueva ruta de disciplina para el quehacer. Al comienzo de este nuevo transcurrir, me propongo que mis lecturas de sosiego sean aquellas huellas que dejaron escritoras y escritores sobre el acto de escribir, sobre cómo organizaron su tiempo y espacio alrededor de esta actividad. ¿Qué tienen que decirnos aquellos y aquellas cuya pasión, soledad y disciplina nos regalaron las letras que tiempo después, hoy, llenan nuestras almas? Voy a su encuentro. En varias entradas en el blog estaré compartiendo algunos de los más atesorados fragmentos que iré encontrando o que me encontrarán a mí. Aquí el primero, de Marguerite Duras.
“It is in a house that one is alone. Not outside it, but inside. Outside
in the garden, there are birds and cats. And also, once, a squirrel, and a
ferret. One isn’t alone in a garden. But inside the house, one is so alone that
one can lose one’s bearings. Only now do I realize I’ve been here for ten years. Alone. To write
books that have let me know, and others now, that I was the writer I am. How
did that happen? And how can one Express it? What I can say is that the kind of
solitude found in Neauphle was created by me. For me. An that only in this
house am I alone. To write. To write, not as I had up until then, but to write
books still unknown to me and not yet decide on by anyone.
…
The person who writes books must always be enveloped by a separation
from others. That is the kind of solitude. It is the solitude of the author, of
writing. To begin with, one must ask oneself what the silence surrounding one
is –with practically every step one takes in a house, at every moment of the
day, in every kind of Light from outside or from lamps lit in daytime. This
real, corporeal solitude becomes the inviolable silence of writing.”
-Marguerite Duras, Writing (1993, translated by Mark Polizzotti).
2.8.12
MediaWatch / Periodistas sin fronteras (Félix Jiménez)
MediaWatch / Periodistas sin fronteras / Félix Jiménez/
Fue doloroso
decirle adiós brevemente anoche a los siete canales de Direct TV que
transmiten los Juegos Olímpicos y apostar por unos momentos al Junte
Constitucional de Univision. Los candidatos no importaban - nunca
importan. En los días en que se debate la prensa y sus misterios y sus
abogados/analistas y sus muñecas y sus titiriteros y sus supuestas
estrellas, era el performance de los periodistas involucrados lo que
importaba, y su fracaso total en ese Junte evidencia todo lo que está
mal en el periodismo piuertorriqueño, que es casi todo.
No
hay estructuras, no hay secuencias, no hay producción, no hay
inventiva, no hay astucia. Sólo una dosis de agresión y mal utilizada
"voz de autoridad imparcial" que pretende llenar el vacío de las mentes
que la utilizan.
Errores, muchos: Caras largas, actitudes
indeseables. Cyd Marie Fleming errando en fechas y nombres (19 de
septiembre en vez de 19 de agosto; llamar "gobernador" a Alejandro
García Padilla). Rubén Sánchez, quien se ha querido vender como un Instagram intellectual recientemente,
analizando - ja ja ja - la "competencia", preguntando si fue la
corbata naranja de Rogelio Figueroa la que le logró mejores
calificaciones en la encuesta relámpago que se llevó a cabo (de nuevo:
tratar a los habitantes de un país como jueces de gimnasia Olímpica,
otro Instagram moment). Felipe Gómez tuteando a sus
entrevistados, con esa familiaridad entre periodistas y políticos que se
cuela por la pantalla sin querer queriendo y que causa hastío y
perocupación. Mariliana Torres lamando a Juan Dalmau por el nombre del
primo, José Luis Dalmau, y seguir como si nada.
Eso, fue
una nada. La producción de escuela superior y la utilización de las
víctimas de la violencia que estaban sentadas allí al frente, más para
ser enfocados por las cámaras y presentadas como almas en pena, pero sin
que sus voces fieran escuchadas como se supone que fueran. Y la
arrogancia de los periodistas de creerse que son a la vez, en el mismo
segundo, todo lo posible: periodistas y analistas y narradores de un
combate boxistico que no existió, salvo en sus imaginaciones. Querer
abarcar, esa es la consigna que se imponen. Pero no pueden. Son
"periodistas sin fronteras" que se tropiezan con todos los marcos de las
puertas que desean abrir para sostener y avanzar sus carreras y que -
por sentencia de un país que ya está sentenciado - se evocan y se ven y
se escuchan diariamente como si fueran Dioses o Musas de una antigua
civilización intelectualmente apta para dirigir al "pueblo" al que
realmente no sienten que pertenecen, aunque lo nieguen. Después de esto -
y antes, también - por favor, que a nadie se le ocurra criticar a otros
porque prefieran su dosis de Comay o Candela a las 6 de la tarde.
27.7.12
26.7.12
24.7.12
Conferencia: Complexities of Violence : Between Sacrificial and Emancipatory Politics
El Instituto de Investigación Violencia y Complejidad, y el Departamento de Sociología de la UPRRP invitan a la conferencia:
Dra. Peg Birmingham: “Complexities of Violence : Between Sacrificial and Emancipatory Politics”.
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