1.5.10

Copio el reportaje de Firuzeh Shokooh Valle en Global Voices sobre la huelga estudiantil en la UPR.

Puerto Rico: Amidst protests, students speak up for themselves online

The University of Puerto Rico (UPR) has been paralyzed since last week. Students, professors, and non faculty have been voicing their concerns for months regarding the impending budget cuts in the UPR. Finally, in an assembly, students voted in favor of paralyzing the UPR's main campus in Río Piedras for 48 hours as an act of protest against a $100 million budget cut and the proposed elimination of certain registration and fee waivers. But, after the University's main authorities failed to sustain negotiations with the Students Negotiating Committee, students decided to initiate an indefinite stoppage of the main campus [ES], where about 20,000 students are enrolled.

In a turn of events, the Provost Ana Guadalupe decided to close the campus. There are Police officers at every gate prohibiting the entry and exit of people. The students remain inside. Issues regarding the rights to free expression and association are being discussed in the courts. The UPR has appealed a decision that favored the students. The case is now in the hands of the Supreme Court. Since Río Piedras started the protest, at least four other units have joined [ES]. The UPR has a total of 11 campuses in the Island.

Students protest in the Río Piedras campus. Photo by Ricardo Alcaraz. Originally published un Diálogo under a CC License.

Students protest in the Río Piedras campus. Photo by Ricardo Alcaraz. Originally published in Diálogo under a CC License.

The students of Río Piedras have demonstrated a high level of organization since the protests began. They have organized a series of artistic, political, and academic activities, such as concerts, workshops, and dialogues. Numerous groups of artists participated in the 12 hour concert Qué vivan los estudiantes that took place last April 28 in front of the campus. The singer René -AKA Residente-, from the duo Calle 13, presented a video with supportive messages from international artists such as Ricky Martin, Alejandro Sanz, Andrés Calamaro, Bebe, Juanes, and Rubén Blades. A group of actors has formed a group called “The Special Force of Police Clowns” [ES] who have been performing on site.

Students throw flowers to police officers. Photo by Ricardo Alcaraz. Originally published in Diálogo under a CC License.

One of the most original activities the students have undertaken has been to start the blog Desde adentro [ES]. A complete staff of student reporters, editors and photographers are blogging about many of the political, economic, and social issues that are affecting the UPR. They are covering the array of activities they have organized, and also doing important fact-checking of politicians' messages and comments. The Student Press Collective has also opened a channel on YouTube. The chief editor of the blog, Aura Colón Solá, explains the blog's mission:

El derecho a la información y la libertad de prensa son básicos para el desarrollo de la educación del Pueblo y la creación de este colectivo tiene como base este objetivo. Necesitamos crear espacios de información libres de mediadores donde todos y todas tengamos un acceso directo a la información. La creación de este canal por Youtube y este blog le brinda al estudiantado en lucha una herramienta para publicar sus reclamos, informar sobre las negociaciones con la administración, denunciar prácticas lesivas y documentar todo este proceso formativo.

The right to have access to information and freedom of press are fundamental rights in the education of a country. This is the objective behind the creation of this collective. We have to create spaces in which information can flow freely: where each one of us has access to information. The creation of the YouTube channel and this blog will offer students in this struggle a tool they can use to publish their claims, inform about the negotiations with the administration, denounce bad practices, and document this formative process.

Paro de 48 horas desde dentro de la Universidad de Puerto Rico from Noelia González Casiano onVimeo.

Video of the protests at the UPR by Noelia González Casiano.

Conmemorative poster of the concert "Qué vivan los estudiantes."

The hashtags #paroUPR and #huelgaUPR are being used to discuss and debate the student protests on Twitter. The UPR's monthly newspaper Diálogo is covering the daily incidents, activities, and negotiations. Mainstream media in Puerto Rico, such as Primera Hora and El Nuevo Día, are also publishing minute by minute accounts of the events related to the UPR's situation.

porton abierto

Editorial de El Nuevo Día: el Caño en la adversidad

01 Mayo 2010

Reto para el caño en la adversidad

http://www.elnuevodia.com/columna-retoparaelcanoenlaadversidad-696302.html

La decisión del Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Boston, desestimando la demanda del Fideicomiso de la Tierra en contra de la Ley 32, que entrega los terrenos del Caño Martín Peña a las agencias públicas, es un golpe a un proyecto ejemplar y lanza a un escenario desfavorable la autogestión comunitaria en Puerto Rico.

La decisión del Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Boston, desestimando la demanda del Fideicomiso de la Tierra en contra de la Ley 32, que entrega los terrenos del Caño Martín Peña a las agencias públicas, es un golpe a un proyecto ejemplar y lanza a un escenario desfavorable la autogestión comunitaria en Puerto Rico.Se ha consumado lo que se venía temiendo desde hace varios años. Ya durante la campaña electoral de 2008, alertados por los intentos previos de desmantelar el Fideicomiso de la Tierra, sus portavoces pidieron al entonces candidato Luis Fortuño que hiciera claro su compromiso con las ocho comunidades, organizadas bajo el Proyecto Enlace, en el monumental proyecto de rehabilitación del Caño.

Eran -todavía son- unas 30,000 familias, incluyendo las de la Península de Cantera, que por primera vez tenían la oportunidad de superarse y salir adelante, social y económicamente, mediante una plataforma de principios cooperativos y ambientales nunca antes vista en el País.

No obstante, apenas iniciado el año 2009, desde la Cámara y el Senado arreciaron los intentos por enmendar la Ley 489. Esa ley, conocida como Ley para el Desarrollo Integral del Distrito de Planificación Especial del Caño Martín Peña, es la que da soporte al Fideicomiso de la Tierra, garantizando el pleno disfrute de los terrenos por parte de sus verdaderos propietarios, y protegiendo a la vez a esas comunidades para que no sean pasto de la especulación o la codicia.

Pocos meses después, el 23 de junio de 2009, el gobernador Fortuño firmaba la Ley 32, producto del Proyecto de la Cámara 1403, que prácticamente echaba una losa sobre la aspiraciones comunitarias de los residentes del Caño.

De inmediato, el Fideicomiso solicitaba al Tribunal federal que declarara inconstitucional la Ley 32. La respuesta a esa demanda, que se conoció el pasado miércoles, ha sido obviamente adversa al Fideicomiso. Un gran golpe y una difícil situación a la que ahora deben enfrentarse las comunidades afectadas, que tienen el gran reto de enfrentar con realismo y determinación el retroceso que marca esta validación de la Ley 32.

Los representantes legales del Fideicomiso han anticipado que buscarán otras alternativas para salvaguardar la continuidad del proyecto, mediante reclamos de compensación económica para las comunidades y otras vías que ayuden a mantener, y reforzar si es posible, las formidables iniciativas que ya están en marcha.

Sin embargo, hay otro ángulo importante aquí. El Gobierno ha obtenido un éxito legal, algo que nadie le discute, pero por un elemental sentido de responsabilidad institucional y de conciencia ética, tendría que poner en una balanza lo que significa ese triunfo versus lo que puede llegar a ser el lastre de dinamitar un proyecto que es orgullo de Puerto Rico, reconocido en foros internacionales.

El Nuevo Día, consciente de los méritos del proyecto del Caño Martín Peña, sigue respaldando su preservación y su desarrollo plenos.

Pero ahora, además, instamos al Gobierno a que, en un gesto de buena voluntad y de renuncia al indigno recurso del mollero político, tienda la mano a esas ocho comunidades para que su pujante esfuerzo de autogestión se mantenga vivo.

28.4.10

Ha lugar!

Los estudiantes de Derecho Fernando Moreno Orama y Jorge Farinacci Fernós obtienen una victoria en el tribunal en defensa de los derechos constitucionales de libertad de expresión y asociación de los y las estudiantes. Vea la orden!!!!!!!!! BRAVOOOO, TITO Y NANDO!!!

¡Que vivan los estudiantes! (concierto HOY desde la 1pm!)


Concierto Que vivan l@s estudiantes! en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, portón principal en la Ave. Ponce de León. El concierto está pautado para comenzar a la 1pm y culminar a la 1am. Serán 12 horas en donde la música y el arte servirán como instrumento de solidaridad al movimiento estudiantil

Entre los artistas confirmados que participarán en el concierto se encuentran Calle 13, Danny Rivera, Andy Montañez, Haciendo Punto en Otro Son, Velcro, Muchos Cuerpos, Gamaliel, Trafico Pesado, Intifada, SieteNueve, Taller de Utopias, Rayos Gama, Mima,Viento de Agua, Mikie Rivera, Fernandito Ferrer, El Topo, Tito Auger, Aiz 731, Velcro, Radio Pirata,Tepeu, Yeva, Dj Cell, EA Flow, Plena Libre, Cultura Profética, Macabeo, Calle 13 y muchos más.

conferencia: Políticas públicas y Derecho Ambiental

27.4.10

Nace 'rojo gallito': Colectivo de Prensa estudiantil Desde Adentro

Se crea Colectivo de Prensa Estudiantil- Desde Adentrohttp://rojogallito.blogspot.com/

Río Piedras- Mantener al pueblo informado, en general, y a los estudiantes del Sistema de la Universidad de Puerto Rico, en específico, es parte imprescindible de la lucha estudiantil que pretende salvar la educación pública del País. Con este objetivo se crea el Colectivo de Prensa Estudiantil- Desde Adentro y se lanzó un canal por Youtube (http://www.youtube.com/user/PrensaEstudiantil) y un blog (www.rojogallito.blogspot.com).

Estudiantes egresados de la Escuela de Comunicación que ahora cursan estudios graduados en la UPR, estudiantes voluntarios de la Asociación Puertorriqueña de Estudiantes de Periodismo(APEP) y estudiantes con conocimiento en fotografía y edición de videos se unieron para crear este medio de información.

“El derecho a la información y la libertad de prensa son básicos para el desarrollo de la educación del Pueblo y la creación de este colectivo tiene como base este objetivo. Necesitamos crear espacios de información libres de mediadores donde todos y todas tengamos un acceso directo a la información. La creación de este canal por Youtube y este blog le brinda al estudiantado en lucha una herramienta para publicar sus reclamos, informar sobre las negociaciones con la administración, denunciar prácticas lesivas y documentar todo este proceso formativo”, expresó Aura Colón Solá, Jefa de Información y periodista del colectivo.

El Colectivo cuenta con un cuerpo de editores, periodistas y una mesa de redacción que la componen la Jefa de Información, los y las editores, un miembro del Comité Negociador y un miembro de la Coordinadora de los Comités de Acción.

“Ya se hizo el primer foto-ensayo documentando el comienzo del paro, la huelga y las actividades educativas que se llevan a cabo en el Recinto riopedrense. Hoy podrán observar a los periodistas voluntarios del colectivo, debidamente identificados, cubriendo todas las actividades y realizando reportajes que luego se publicarán por el canal. Invito a todo el pueblo a conectarse y conocer mejor al movimiento estudiantil” añadió Colón Solá, también del Comité de Acción de Estudiantes de Derecho y quien trabajó como periodista por cinco años.

26.4.10

sobre el mensaje y la Universidad...

Y en reacción el mensaje del Gobernador, Rima Brusi (UPR Mayaguez), comenta en su blog Parpadeando y concluye:

"El desafío es claro. Hay que recordarle al país que la UPR es el sistema universitario del país, del pueblo. Que su costo real por crédito es mayor que el de las privadas no porque sea más “ineficiente” sino porque se trata de un proyecto cultural que va más allá de (y que enriquece) las aulas. Que sus tasas de graduación son las más altas del país. Que produce la mayor parte del conocimiento científico y humanístico del país. Que su destino y el de Puerto Rico, están atados uno al otro con lazos de fuerza, de antiguedad, y de una lógica racional y emocional que tal vez al gobe se le escape pero que no deja por ello de existir. Que la universidad nos permite imaginar y construir futuros. Que romper a la universidad es en cierto modo romper el espíritu colectivo, el ethos, la cosa, el no sé qué. ¿Que se equivocan (nos equivoca mos) a veces los que la habitan? Pues claro que sí. Pero la UNIVERSIDAD es mucho más que las partes que la componemos, y (¡tan distinta del mercado!, y de la ley!) nos perdona. Es otra cosa. Es nuestra".

gracias, Rima.

El Coro y la Tuna de la UPR (los $726 de CADA CONTRIBUYENTE)



Los estudiantes desde adentro (mini-documental Noelia González)

Paro de 48 horas desde dentro de la Universidad de Puerto Rico from Noelia González Casiano on Vimeo.

25.4.10

Flores















(foto Ricardo Alcaraz, Diálogo Digital) (calce de la foto: Estudiantes lanzaron flores a los policías que estaban frente al portón).

Defendemos la Universidad sin condición (Madeline Román)

La fuerza de la justicia contra la ley

Prof. Madeline Román

Vengo preparado para proponerles a ustedes la posibilidad de una justicia que contradiga a la ley, de una justicia que no tenga nada que ver con la ley, de una justicia que esté más allá o mas acá de la ley. La fuerza de la justicia contra la ley. ( Jacques Derrida, Force of Law: The Mystical Foundation of Authority)


• El cuadro de transformaciones que se ha venido suscitando en el sistema de la Universidad de Puerto Rico so pretexto de las “medidas cautelares”: amenaza de prescindir de una buena parte de los profesores/as por contrato, amenaza de eliminación de las exenciones de matrícula, reducciones dramáticas de las ofertas de verano, cambio del máximo de cupo de estudiantes por sección, amenaza de eliminación de los descargues por investigación,congelación de ascensos, etc. con toda probabilidad se han ido implantando “acorde con la ley “, en consonancia con las estipulaciones en ley, pero hemos arribado (y seguimos arribando) a una nueva sensibilidad de época en la que reconocemos que algo puede estar “en ley” pero no necesariamente es justo.

Está claro que el tiempo que se dedica a la formación (educación) está adquiriendo la misma importancia que el que se dedica al trabajo, cuando no lo eclipsa realmente. Esto ha sido reconocido internacionalmente.

• Este reconocimiento requeriría que la mayor inversión de capital fuese destacado al proceso de producción de conocimiento pues, no por nada y no por casualidad, son muchos los que caracterizan las economías contemporáneas como “Knowledge economies” en tanto expresión de un sistema de producción donde los elementos intangibles son cada vez más centrales. Tenemos que seguir defendiendo el lugar que ocupa la Universidad como espacio privilegiado de esa producción de conocimiento.

No es posible propiciar la producción de una economía del conocimiento si los recursos materiales e intelectuales necesarios para producir conocimiento. No hay educación de excelencia sin recursos.


• Esto es contundente. Y sin embargo, habría que combatir las maneras en que el fenómeno mediático tiende a reducir las luchas universitarias a una racional económica. Es decir, a un problema “de chavos”. Todos los que formamos parte del sistema de la Universidad de Puerto Rico sabemos que hay más complejidad, que se trata de toda una transformación paradigmática, sistémica, la que estamos transitando y una cada vez más contraria a los valores universitarios.

Defendemos la Universidad como el espacio en el cual se lleva a cabo la actividad del pensar como forma de vida consistente.

• Todo agenciamiento universitario tendría que hacerse acompañar de las explicitaciones teóricas y políticas que le dan sentido. Esto no se logra con palabras maestras (privatización, neoliberalismo, gobierno de turno, administración de turno, etc.) sino con la discusión detenida y profunda en todos los contextos (salones de clase, medios de comunicación, etc.) del sentido de los agenciamientos. El careo de posiciones y de lecturas dentro de una disposición democrática es vital.

Defendemos la posibilidad de una Universidad protegida de los vaivenes económicos y políticos y de todas las fuerzas que obstaculizan su autonomía. Autonomía tiene que ver con la posibilidad de un sistema de reproducirse según sus propias operaciones.


• Al presente, la Universidad se encuentra amenazada por una serie de poderes internos y externos. Incluso habría que decir,como en los tiempos de la sociología de la dependencia latinoamericana, que esos poderes externos también encuentran su correspondencia interna.

• El cuadro de transformaciones que se han venido suscitando en la Universidad no comienza ni termina con las presentes “medidas cautelares”. Este cambio paradigmático desborda también la gestión de la presente administración al tiempo que la política partidista, si bien sus flancos abiertamente represivos (aparato policíaco, fuerza de choque) están siendo confrontados en tiempo presente. Es preciso hacer estas denuncias sin perjuicio de otras.

Defendemos la Universidad sin condición.

24.4.10

Carta abierta de los estudiantes

Carta abierta de los estudiantes: (Léala en El Nuevo Día junto a la nota de que el Comité de la Junta de Síndicos está en sesión evaluando el pliego de reclamos estudiantiles presentado por su Comité Negociador)

21 de abril de 2010

Querido País:

Hoy te escribimos esta carta porque, cuando abras tus ojos, nos verás en plena acción de paro. Al despertar seguramente habrás escuchado al gobernador Luis Fortuño Burset, al superintendente José Figueroa Sancha y a tantos otros funcionarios referirse a nosotros como "revoltosos" que "no quieren estudiar" – para censurar nuestras voces. Pedimos que nos escuches pues te hablaremos honestamente.

No te dejes engañar, no creas que no queremos estudiar. Claro que queremos, pero también buscamos que tú, pueblo de Puerto Rico, puedas estudiar. Por nuestro derecho a la educación y por el tuyo, hoy realizamos este paro.

El gobierno pretende utilizar la confrontación como cortina de humo en los medios para desviar la atención de los responsables reclamos y propuestas que hemos hecho. Porque queremos estudiar nos indignamos ante los recortes que atentan contra: el ofrecimiento académico regular y de verano, las exenciones, el costo de la matrícula y los servicios fundamentales para el funcionamiento de la Universidad. La administración de la UPR, controlada por la Junta de Síndicos, pretende entorpecer la educación de miles de estudiantes que se preparan académica y profesionalmente para servirte. Una universidad pública tiene la función de democratizar la educación, de asegurar que la mayor cantidad de ciudadanos puedan educarse adecuadamente para luego servir a la sociedad como profesionales. A pesar de que tenemos propuestas concretas para atender el déficit y que hemos buscado negociar constantemente, la administración de la UPR ha cerrado las puertas del diálogo en repetidas ocasiones.

La Universidad es reflejo de la realidad que enfrenta el País. Denunciamos que el deterioro de tus condiciones de vida y nuestras condiciones de estudio son producto de la mala administración, despilfarro y corrupción.

Como ves, realizamos este paro porque lo más que queremos es estudiar para poner en práctica nuestros conocimientos. Lo hacemos porque, aunque algunos nos graduamos pronto, nos siguen multitudes de estudiantes que aspiran a recibir la mejor educación que se ofrece en nuestro país. Esa educación peligra cuando administración de la UPR y el gobierno, favoreciendo los interese privados, procura reducir el ambiente educativo a una mera transacción entre cliente y comerciante.

Paramos porque queremos que nuestros hijos e hijas, nietos y nietas tengan una educación
pública superior como la hemos tenido nosotros gracias a ti.

Atentamente,

Los y las estudiantes de la Universidad de Puerto Rico
"El conocimiento es el arma más poderosa del ser humano y de un pueblo, por esto hay que defenderlo.”

22.4.10

columna: La Crisis universitaria (Efrén Rivera Ramos)

21 Abril 2010

La crisis universitaria

Efrén Rivera Ramos
Catedrático en Derecho
UPR

La situación en la Universidad de Puerto Rico nos afecta a todos. Incide en todos sus componentes internos.

La situación en la Universidad de Puerto Rico nos afecta a todos. Incide en todos sus componentes internos. Externamente, impacta a los egresados, a los familiares de los estudiantes actuales y futuros, a los patronos potenciales, a la administración pública, a los consumidores de bienes y servicios, a los sindicatos, en fin, a la sociedad y economía toda del país. No se puede ser indiferente, pues, a lo que ocurre en nuestro primer centro docente. Tampoco pueden reducirse sus dificultades a las amenazas ocasionales de huelgas y paros, a veces irreflexivos e innecesarios, pero otras producto de problemas que no logran atenderse adecuadamente.

En la coyuntura actual no debe perderse de vista la causa inmediata del descontento. Repasemos. El financiamiento básico de la UPR procede, por un lado, de recaudos que la propia institución genera por el cobro de la matrícula y otras actividades y, por otro, de las asignaciones que recibe del Estado.

Éstas últimas se computan aplicando una fórmula dispuesta por ley que le destina a la UPR el 9.6% de las rentas ingresadas al Fondo General del Estado Libre Asociado. Se trata de un pacto generoso entre el pueblo de Puerto Rico y su universidad pública que le ha permitido a ésta alcanzar sus conocidos niveles de excelencia.

El monto total que recibe la UPR cada año no depende tanto del porcentaje aludido, como de la base de recaudos del Estado que se utiliza para computar la cuantía correspondiente. Pues bien, al amparo de la crisis fiscal decretada por el Gobierno, el año pasado la Asamblea Legislativa decidió reducir la base sobre la cual aplicar el 9.6%. Lo hizo a través de la famosa Ley 7. Dictaminó que parte de los ingresos del IVU, que se contaban para el cálculo de la base, ya no se incluirían en el cómputo correspondiente a la UPR. También excluyó de esa base todos los recaudos nuevos que se generaran por las medidas tributarias adoptadas en la Ley 7.

La administración de la UPR estimó que esas disposiciones le representarían a la institución una merma de cerca de trescientos millones de dólares en los próximos dos años. Para compensar esta pérdida se acudió al plan del presidente Obama conocido como los fondos ARRA. Para el 2009-10 se le asignaron a la UPR $105 millones de esos dineros. Pero para el año académico que viene el Gobierno redujo la cantidad a 14.8 millones, una contracción muy sustancial. Se ha estimado que todo ello habrá de dejar la UPR expuesta a un déficit neto de unos $169 millones para el año académico 2010-11.

Esta reducción ya está teniendo consecuencias en la institución. Se empiezan a afectar los estudiantes y el personal administrativo. Pero, a la luz de las decisiones preliminares que se han informado, parece que el peso mayor recaerá sobre sus claustrales. Se han congelado sus aumentos salariales. En el Recinto de Río Piedras se han suspendido las sabáticas, las licencias de estudios, los ascensos en rango, las descargas para investigación y otras actividades universitarias, los viajes a congresos y seminarios para presentar trabajos académicos y otros apoyos imprescindibles para el desarrollo profesional de los docentes y el adelanto de sus proyectos académicos. De mantenerse, estas medidas tendrán un efecto detrimental en la calidad de la actividad académica de la institución que costará mucho revertir.

La situación ha generado nuevas fuentes de tensión. Los estudiantes, claustrales y no docentes comenzaron a manifestar sus reclamos. Los administradores intermedios (directores de departamentos, decanos, comités de personal y otros) tienen la presión de implantar una política en cuya confección no han participado y que les ocasiona fricciones con sus colegas inmediatos.

La alta dirección universitaria se siente obligada a reaccionar al descontento defensivamente. En fin, una receta para el conflicto interno. Todas ellas son buenas razones para que la comunidad universitaria reclame al unísono que se reviertan las decisiones fiscales sobre la UPR tomadas recientemente.

http://www.elnuevodia.com/columna-lacrisisuniversitaria-689305.html

17.4.10

Defendamos las historias de amor con la Universidad


Hace unas semanas fui a una de las ceremonias más hermosas a las que he asistido. Se trató de la ceremonia de distinciones académicas de este año en la que el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico otorgó un grado honoris causa al escritor Carlos Fuentes, dos rangos de Profesor y Profesora Distinguida a los doctores Fernando Picó y Luce López Baralt, respectivamente, y dos distinciones como Profesora y Profesor Emérito a Myrna Casas y Manuel Maldonado Rivera (Vea reseña en Diálogo Digital).

Fue una ceremonia maravillosa, he dicho, y fue así porque además de celebrar los logros individuales de estos ilustres profesores y profesoras, vimos patentemente lo que significa la Universidad de Puerto Rico, lo que es.

La doctora Luce López Baralt ofreció un mensaje que recibió grandes ovaciones y en mi caso hizo brotar intensas lágrimas. Nos contó una historia de amor. Su historia de amor con la Universidad de Puerto Rico. Es una historia personal fascinante, ni hablar de la gracia e histrionismo con que la doctora López Baralt leyó sus letras. Pero dije que lloraba porque mientras la escuchaba pensaba en la posibilidad, más bien en la necesidad, de que su historia de amor se replique a tantos otros; en la posibilidad de garantizar que esa Universidad amorosa, entregada y fiel que ha posibilitado el desarrollo de capacidades de nuestra querida Luce López Baralt se multiplique para todo aquel y aquella que así quiera seguirla. Que nuestra Universidad sea, como bien ella describió, accesible al amor de tantos otros, autónoma, sensible y le de el sí al país, a todos y todas las que vemos en ella el potencial de una verdadera historia que potencie nuestras vidas individuales y colectivas. En estos días vale la pena tener presente esta historia para, sobre todo, defender el potencial de amor de tantos y tantas más con la Universidad de Puerto Rico. Porque el amor hay que cultivarlo y las condiciones que lo potencian, defenderlas.

Aquí el extraordinario ensayo de la admirada doctora López Baralt.

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(En ocasión del nombramiento como Profesora Distinguida de la Universidad de Puerto Rico )

Luce López-Baralt

26 de marzo de 2010


Voy a contarles una historia de amor. Una historia íntima y jubilosa, ya que es la historia de un amor correspondido. Mi historia personal con la Universidad de Puerto Rico.


La ví por vez primera muy niña, cuando mis padres nos llevaban a mi hermana Merce y a mí a merendar sobre la hierba del campus, como hacían tantas familias entonces. Mis padres amaban mucho su Universidad. Y con razón: mi madre, cuando era estudiante de leyes, vio a mi padre, un profesor de Derecho alto, rubio y misterioso, por vez primera en el Edificio Janer, justo frente al Programa de Honor que hoy me presta sus seminarios para enseñar. Mi madre habría de trabar conocimiento con él poco después, nada menos que en el contexto de su examen de reválida, que mi padre le administró en el Tribunal Supremo. El sobresaliente que mi madre obtuvo culminó en boda y produjo las futuras universitarias apasionadas que seríamos, al cabo de los años, Mercedes y Luce López-Baralt. Puedo decir pues que esta Universidad riopedrense me engendró: nací, literalmente, de ella.


Mi primer destino académico lo constituyeron precisamente sus claustros, que me abrieron las puertas de la sabiduría desde muy temprano. Fue tal la alegría de estos primeros encuentros con el saber que solía caminar por los pasillos bordeados de columnas acariciando un sueño: enseñar algún día en este recinto y, por más, casarme con un profesor de este recinto. Ya atisbaba mi destino desde antes de ver al que habría de ser el compañero de mi vida en la clase que el poeta Jorge Guillén enseñaba en el Edificio Pedreira. Nací pues del encuentro furtivo de mis padres en una esquina de la Torre—Edificio Janer--y precisamente en la otra esquina—Edificio Pedreira—encontré mi felicidad personal para siempre. Al final de mi vida, sé que será en la rotonda de la Torre—espacio central y equidistante entre esas dos esquinas—desde donde, como claustral, se me dirá el último adiós. Ese pasillo universitario bordeado de columnas es pues la mandala simbólica de mi vida, la médula de mi amor.
Con los años se cumplió mi antiguo sueño: logré ser catedrática de Estudios Hispánicos y casarme con quien hoy es profesor emérito de este recinto, Arturo Echavarría. Por más alegría, también terminé siendo colega de mi hermana Mercedes y de muchos otros hermanos que una vez fueron mis alumnos. Les narro una historia de amor bifurcada gozosamente en muchos amores.


Vuelvo a los años en los que aún soñaba. En este mismo escenario del Teatro desde donde les hablo recibí mi diploma de bachillerato de manos de aquel gran universitario que fue Jaime Benítez. Aun siento su abrazo regocijado cuando celebró mis cuatro puntos y mis 6 medallas (una de ellas la llevo aun al cuello). Desde entonces aprendí a darle a mi Universidad el máximo de mis esfuerzos, y ví cómo la institución daba por recibido mi celo académico y me lo reciprocaba con creces.


Debo a aquellos años maravillosos de bachillerato mi centro de gravedad puertorriqueño: maestros como Pablo García Díaz, Margot Arce, Isabel Gutiérrez del Arroyo, Segundo Cardona y Manrique Cabrera me descubrieron a qué universo cultural pertenecía. Mamé la leche de mi puertorriqueñidad en mi alma mater, que quiere decir, literalmente, la madre que alimenta. Pero también aquí obtuve la gran lección de la apertura internacional. Mi Universidad fue la que consoló el exilio de Juan Ramón Jiménez, que nos legó su premio Nobel; la que acogió a Pedro Salinas e hizo nacer su Contemplado; la que dio a Pablo Casals el escenario pionero para su Festival, la que tuvo como profesor a un jovencísimo Vargas Llosa, la que doctoró a Borges y ahora, para nuestra inmensa alegría, a Carlos Fuentes. El maestro Fuentes acaba de celebrar con nosotros la lengua española que tenemos en común, aquella que hace del Atlántico un íntimo mare nostrum, y que suena a trino de pájaros en una orilla y a rumor de botas en la otra.


La Universidad me preparó también para abrir las alas al vuelo, amparándome con becas que me habrían de llevar a España, a Nueva York y a Harvard, y de ahí Roma, a Beirut, a Bagdad y a Persia, ya al nivel post-doctoral. Mi futuro de estudiosa comenzaba a perfilarse, y el amor que puse en mi vocación fue tal que bromas veras (más veras que bromas) hice votos solemnes de oblata studiorum—de oblación al estudio—con un sacerdote dominico. He llevado mi voto con la alegría con la que se lleva una vocación auténtica. Los claustros de columnas de mi Universidad siempre han sido para mí gozosamente monacales.


Cuando me doctoraba en Harvard, mi profesor Raimundo Lida me dio una inesperada lección de puertorriqueñidad: me instó a que me esforzara de tal manera que pudiera competir de igual a igual con los expertos en mi campo a nivel internacional. “Y hazlo por Puerto Rico ”, añadió con énfasis. Desde entonces reitero la lección a los cientos de alumnos que van pasando por mis manos.

Pero el amor verdadero se pone a prueba, y sólo así es que se verifica su verdadera tesitura. Con los años me sobrevino una tentación. Digo mal: realmente nunca la hubo: lo que hubo fue una oferta de la Universidad de Yale, que me ofrecía una cátedra en literatura renacentista. A esta oferta se añadió otra semejante de Brown, para mí y para mi marido, tan generosa como la de Yale. Aunque muchos colegas pensaron que estaba loca (o que era demasiado patriota), no me fue difícil rechazar las ofertas. Mi centro de gravedad había quedado para siempre cobijado entre estas columnatas amadas, a las que quise siempre regresar a servir a nuestro estudiantado. El proceso introspectivo de decidir entre aceptar estas ofertas o seguir enseñando en mi Universidad fue muy hondo. Incluso comprendí porqué algunos colegas se quedan y otros en cambio deciden irse: cada destino es intransferible y debemos estar donde podamos servir mejor. Y aquí es que yo he podido servir mejor.

Los años me han corroborado lo atinado que fue para mí apostar al amor por esta Universidad. Mi institución siguió respaldando generosamente mis investigaciones, cada día más complejas, con descargues, sabáticas, ayudantías de investigación y respaldo para organizar congresos. Este nuestro amor recíproco me permitió la dicha de escribir mis 22 libros sin tener que exilarme de esta tierra. Muchos dicen—y lo martillean a su alumnos, que es peor-- que no se puede trabajar bien en la Universidad de Puerto Rico porque la biblioteca es deficiente, las facilidades deterioradas o el ambiente poco estimulante. Esto hay que matizarlo. No soy ciega—que quede muy claro—de las áreas en las que mi Universidad debe superarse—la deseo cada vez más exigente académicamente, más profesionalizada, más justa con sus profesores sin plaza y con sus alumnos de escasos recursos. La sueño verdaderamente autónoma. No se me oculta su crisis fiscal, que deseo resuelva con sabiduría y justicia, pero le aseguro que no la desampara mi amor en su presente desventura. Sé bien, de otra parte, que en mis tiempos nos exigían una preparación más rigurosa, pero también sé que me enfrento hoy con alumnos mejor becados y más cosmopolitas, pues los intercambios universitarios constantes los enfrentan a experiencias de veras enriquecedoras. También sé, de primera mano, que si se echa en falta un diálogo intelectual sofisticado uno forma estudiantes para que sean interlocutores capaces.


Esta Universidad—por eso la amo tanto—me ha permitido crecer como académica incluso en un campo que no se asociaría fácilmente con una institución caribeña: la literatura renacentista, la mística islámica, las letras aljamiadas de los moriscos españoles. Por más, mi Universidad me ha permitido representarla a nivel internacional, desde Buenos Aires a Pakistán (con todo y velo) y de Oxford a Nueva Delhi , algo que en un país sin embajada reviste una importancia especial. Una de mis grandes alegrías ha sido estampar el nombre amado—Universidad de Puerto Rico—en cada uno de mis escritos. No se imaginan lo hermoso que se ve ese nombre transliterado al persa, al árabe y al urdú, o bien traducido al alemán o al holandés. Todo lo podemos hacer desde estos claustros si tenemos la voluntad férrea de que lo podemos hacer. Hablo por experiencia.


Y aquí va mi última confesión de amor. Servir al estudiantado de mi Universidad ha constituido un regocijo perpetuo: sé bien lo que valen nuestros estudiantes, pues he enseñado en demasiados instituciones para poder comparar. Se impone dirigir su entusiasmo con grandes dosis de rigor, pero nunca me han defraudado. Como creo en ellos, todo lo obtengo de ellos. Les pido me den siempre el 100% de sus neuronas cerebrales, porque el estado de gracia—ya lo dijo Teilhard de Chardin—es explorar a fondo todos los talentos y los dones heredados. Insto a mis alumnos a escribir sus monografías con la certeza de que habrán de ser publicadas en las mejores revistas—Hispanic Review, Bulletin Hispanique—y que lo deben hacer por Puerto Rico . Un optimista siempre recibe más de lo que espera, y mis estudiantes no sólo han publicado en estas revistas eruditas, sino que han publicado libros admirables bajo sellos editoriales muy exigentes. Añado con alegría que aquella cátedra de Yale que yo dejé un día por el amor de esta Universidad la ocupa hoy uno de mis alumnos puertorriqueños, Aníbal González. Mi destino era, no cabe duda, regresar a formar a los míos.

El nivel de excelencia de los trabajos que fueron saliendo de manos de mis estudiantes ha sido tan alto que hoy existen dos áreas de estudio asociadas a esta Universidad a nivel internacional: la escuela de literatura aljamiado-morisca, aclamada en Oxford, Túnez, El Cairo y España; y la escuela de estudios místicos, avalada hace poco en Úbeda como superior a la de Salamanca y la de Roma. Allí en Úbeda, en ocasión de un Congreso sobre San Juan de la Cruz al que fui acompañada de ocho colegas y alumnos, el P. Juan Martín Velasco, máxima autoridad en el campo, me susurró cómplice: “de joven, estudié en Lovaina; si tuviera que volver a estudiar, tendría que ir a la Universidad de Puerto Rico”. Me sorprendió el respeto que habían obtenido los representantes de nuestra Universidad, pues nunca tuve la intención consciente de crear estas escuelas de estudio: han nacido solas, hijas de la disciplina, de la estima propia, de la alegría, de la esperanza.


Puedo compendiar la hondura de la felicidad que me han dado mis estudiantes con una sola anécdota: una vez, comentando a Quevedo en clase, se suscitó el tema de lo que nos espera tras la muerte. En aquel momento de intercambio académico apasionado caí en cuenta—y así se lo confesé a mis alumnos--que si algún día yo hubiera de merecer el Paraíso, éste no podía ser muy distinto de aquella tarde en la que me encontraba reflexionando con ellos sobre las letras del Siglo de Oro.

El Paraíso ya ha comenzado para mí en el espacio de estos claustros, por los que camino agradecida de ver cómo todos mis sueños de vida se han cumplido con creces. Como yo a ella, mi Universidad me lo ha dado todo: descargues académicos, becas, incluso un Doctorado Honoris Causa—cuyo símbolo llevo con unción. Esta Universidad me concede hoy otra de sus distinciones, el nombramiento de Profesora Distinguida, que me dará más tiempo para investigar sin abandonar las aulas. Sé que mi alma mater me entrega este alto honor como si me dijera que soy suya para siempre, como quien extiende amorosamente un anillo para sellar un matrimonio feliz. Y con gratitud renovada, le doy a la Universidad de Puerto Rico el sí más rotundo y acepto con alegría su nueva distinción. Y le prometo--que todos uds. me sean testigos--que he sido y que seguiré siendo suya hasta que la muerte nos separe.


Ya ven que les he contado una historia de amor.


(foto tomada de Díalogo Digital, de Ricardo Alcaraz)

16.4.10

Conversaciones con Enrique Dussel


“Política de la Liberación: Conversaciones con el Filósofo e Historiador Enrique Dussel”

es un evento coordinado por el Proyecto de Historia y Sociología de la Religión en Puerto Rico y América Latina, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

(pulse el cartel para detalles; mañana estará en la Escuela de Derecho UPR)

13.4.10

De vuelta a los 80, las mismas trampas discursivas

Fernando Moreno nos hace patente lo que para algunos no es tan evidente: estamos de vuelta a los 80, en (bio)políticas y discursos. Está en nosotros caer en la trampa discursiva o no...

12.4.10

Clínicas en riesgo

No es nuevo, pero en momentos de crisis se utiliza cualquier excusa para revivir un fantasma que acecha no pocas veces: el ataque contra las clínicas de asistencia legal en las escuelas de Derecho. Bajo la idea de la escasez de fondos públicos y las crisis presupuestarias, siempre se administran tijeras a los proyectos que tienen éxito en atender la injusticia y la inamovilidad, proyectos que ya antes, aún con presupuestos fuertes, los administradores hubieran querido hacer desaparecer, porque, entre otras razones, el trabajo y producto de la Clínica le incomoda a ciertos sectores muy cómodamente puestos a expensa de la situación de desigualdad, la negación de derechos y la falta de acceso a la justicia de tantos otros.

En estos días se reseña y se visibiliza en la prensa estadounidense, lo que ocurre en no pocas ocasiones: presiones de sectores poderosos para que se debiliten o hasta se eliminen las clínicas de asistencia legal. Las Clínicas no solo son modelos validados de educación jurídica, sino que son de los pocos lugares y mecanismos institucionales a los que pueden acudir los sectores desaventajados para lograr representación legal. El NYT presentó el tema hace unos días y hoy saca este editorial que vale muy bien reproducirlo aquí, leerlo, pensarlo y guardarlo, guardarlo muy bien.

April 12, 2010
EDITORIAL

First, They Get Rid of the Law Clinics

Law school clinics give students real-world experience in advocacy and provide underserved communities with legal representation. Increasingly, they are being attacked by business interests, which are often the targets of clinic lawsuits.

Maryland’s lawmakers have been wrestling over a bill that threatened the funding of the University of Maryland’s law clinic if it did not provide more information about its clients. The clinic has come under assault after filing an environmental lawsuit against Perdue, a powerful force in the state, charging that chicken waste from farmers who contract with the company is polluting Chesapeake Bay. Similar campaigns are being waged across the country, as Ian Urbina reported in The Times recently

In Louisiana, the powerful chemical industry is unhappy with the Tulane Law School clinic, which has sued to increase air quality enforcement in the state. The State Legislature is considering barring clinics that receive public money from suing companies or government agencies for money damages, unless the Legislature gives them an exemption. In New Jersey, a real estate developer sued a state-financed law school clinic at Rutgers University seeking its internal documents, after the clinic sued to stop the developer’s planned strip mall.

Attacks like these are a direct interference with law schools’ freedom to decide how to educate students. Jamin Raskin, a law professor at American University and a Maryland state senator, compared it to “going into somebody’s class and trying to change their syllabus.”

Extracting information from clinics about the people they serve and the work they do also threatens the clinics’ professional relationships with their clients.

The president of the American Bar Association, Carolyn Lamm, urged “those who would undermine clinical law school programs to step back and remember that the rule of law cannot survive if pressure prevents lawyers from fulfilling their responsibilities to their clients.”

Law school clinics often provide the only legal assistance available to poor people. Some powerful interests may not like that, but it is critically important work.

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